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Salvamento en una cueva

Los chicos de Tailandia reaparecen sonrientes

Los jóvenes explican, en su primera comparecencia, que excavaron para intentar salir de la cueva

Adrián Foncillas

Los doce de Tailandia con el alta médica / VINCENT THIAN (AP) / ATLAS VÍDEO

“Fue un milagro”, zanjó Adul, confirmando que el rescate se veía igual de crudo dentro y fuera de la cueva. Los 12 niños y el entrenador que protagonizaron la epopeya tailandesa comparecieron este miércoles por primera vez ante las cámaras para satisfacer la curiosidad global y, en menor medida, para añadir detalles a un relato que ya había sido diseccionado a conciencia. “La gente de todo el mundo está ansiosa por conocer la historia a través de sus palabras”, había justificado Prachon Pratsakun, gobernador provincial de Chiang Rai.

Llegaron dando toques al balón con sus camisetas de los Jabalís Salvajes Fútbol Club, alborozados y lozanos, muy distintos a aquellos críos famélicos, macilentos y cercanos al colapso que habían sido hallados tras nueve días en las grutas. Han ganado tres kilos desde que fueron rescatados la semana pasada y este miércoles recibieron el alta médica.

Ejercicios para consumir menos oxígeno

Ahí estaba Ek, el entrenador y antiguo novicio budista que enseñó ejercicios de meditación para que los niños consumieran menos oxígeno y frenaran los ataques de pánico. También Adul, el políglota que intercambió unas frases con los buzos británicos que cualquier tailandés puede recitar hoy. Y Titán, el benjamín del equipo, que aclaró que dejó de pensar en comida para frenar el hambre. “Sólo bebíamos agua”, añadió un niño cuando le preguntaron cómo sobrevivieron en un entorno tan hostil. “Les decía a todos que teníamos que seguir luchando, que no podíamos rendirnos”, añadió.

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Los chicos juegan antes de la rueda de prensa. / REUTERS / SOE ZEYA TUN

Ek, el único adulto, desmintió que los niños no supieran nadar o que se hubieran adentrado en Tham Luang para celebrar el cumpleaños de un miembro del equipo. Su plan, reveló, consistía en salir en una hora, pero la subida del nivel del agua les impulsó hacia delante hasta encaramarse a una pequeña plataforma. También afirmó que se habían afanado en excavar varios metros de túnel para escapar de su encierro en los nueve días previos al encuentro con los buzos. Aquel fue un “momento mágico”, rememoró Adul. La debilidad mental era extrema y tuvo que “pensar mucho antes de poder contestar a sus preguntas”, desveló.

El temor de la bronca de los padres

La hora y media de entrevista confirmó que los héroes eran niños. A muchos les desvelaba en la cueva la bronca de sus padres, algunos se preocuparon por ausentarse del colegio y todos pensaron en sus platos favoritos. Los críos lucían sonrientes y agradecidos por los aplausos de los periodistas amontonados en la sede del gobierno provincial. Solo el recuerdo de Saman Gunan, el buzo ahogado mientras participaba en el rescate, tiñó de tristeza el acto. 

Los jóvenes futbolistas se ordenarán durante un tiempo como monjes budistas en su recuerdo. La obligada reverencia ante el retrato real concluyó un acto tras el que fueron devueltos a sus familias para regresar a su rutina. Las autoridades han insistido a la prensa que abandone su escrutinio y ha recordado la ley de protección al menor. Los psicólogos alertan de que podrían sufrir en el futuro desórdenes como depresión, ansiedad o trastornos pos-traumáticos

Los chicos, sonrientes, antes de la rueda de prensa. / REUTERS (SOE ZEYA TUN)

Los Trece de Tham Luang son ubicuos estos días en Tailandia. En los plasmas de los aeropuertos se emiten dibujos animados sobre ellos y los rescatadores donde son calificados de “nuestros héroes”.  Monopolizan la atención nacional y pocos tailandeses ignoran sus biografías. La entrevista colectiva de este miércoles fue el último y necesario epílogo al rescate más mediático de las últimas décadas.

14:37

Finalizamos el directo. Gracias por su atención.

14:33

De la comparecencia ha quedado un lema que los chicos empleban para resistir. "¡Lucha, no desesperer!"

14:31

Acaba la rueda de prensa. A los chicos les dan un regalo.

14:07

El entrenador ha explicado que, cuando fueron descubiertos, se pusieron a cavar para intentar salir y que no querían limitarse a esperar.

14:06

Uno de los chicos ha explicado que bebían agua de lluvia que se filtraba en la cueva.

13:58

Los chicos han explicado que no tenían comida en la cueva.

13:49

"Tenía miedo de no volver a casa", ha dicho otro de los chicos.

13:42

"Es un milagro lo que han hecho", ha dicho Adul Sam-On, de 14 años, a los buzos que les han rescatado.

13:32

Quien parece que no está en la rueda de prensa es el entrenador.

13:31

El Gobierno ha recomendado al grupo que vuelva a su vida normal y que evite convertirse en el centro de los medios de comunicación.

Los chicos, de entre 11 y 16 años, y el entrenador, de 26, han recuperado entre 2 y 3 kilos de peso y su estado de salud ha mejorado considerablemente desde que les rescataron.

13:31

Los doce chicos y su entrenador han salido hoy del hospital.

13:29

Tras ellos, hay un panel con el eslogan "Traed a los jabalís salvajes a casa".

13:25

También saludan los buzos de la marina tailandesa que ayudaron a los chicos a salir de la cueva.

13:24

Los chicos han demostrado tener "un espíritu muy fuerte" dice el doctor que les atendió.

13:23

Uno a uno se van presentando ante los periodistas. Hay un ambiente de felicidad en la sala.

13:23

Los chicos han entrado a la sala vestidos con la camiseta de su equipo y jugando con pelotas de fútbol.

13:22

Los chicos comienzan a responder preguntas. Los periodistas les aplauden.

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