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CRISIS EN UN PAÍS LATINOAMERICANO

El FMI sale al rescate de Argentina con un préstamo de 50.000 millones

El acuerdo obliga al Gobierno a poner en marcha un severo ajuste económico

El macrismo cconfía en una mejora para la reelección presidencial

Abel Gilbert

El presidente argentino, Mauricio Macri.

El presidente argentino, Mauricio Macri. / AFP / NATACHA PISARENKO

No fue un crédito de 10.000 millones de dólares ni el doble, como especuló la prensa. Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acordaron un programa de salvación para dejar atrás la crisis que hundió el peso. El Gobierno de derechas del presidente Mauricio Macri recibirá a lo largo de 36 meses unos 50.000 millones de dólares.  El préstamo está lejos de ser un acto de caridad. El FMI ha pedido a cambio que se lleve adelante un ajuste fiscal que el diario 'Clarín' calificó de duro y obligará a "una tarea ciclópea" por parte del Estado.

En virtud de lo pactado, la inflación de 2019 debe llegar a un 17%, y descender gradualmente hasta llegar en 2021 al 9%. En cuanto a los objetivos fiscales, se ha pactado que el gasto público represente en 2018 el 2,7% del PIB y se llegue tres años más tarde a un superávit primario de 0,5%. El organismo exigió además fortalecer la autonomía del Banco Central, sanearlo y que este deje de financiar al Tesoro. También deben reducirse de manera drástica los bonos en moneda nacional conocidos como Lebacs, que tienen rendimientos anuales de un 40% y fomentan la especulación y la fuga de capitales al exterior.

El anuncio se conoce en medio de un creciente conflicto social por los costos de la inflación, que este año perforará la barrera del 30%, la pérdida del poder adquisitivo por una devaluación superior al 20% solo en mayo, los tarifazos y otra escalada de los niveles de pobreza, superior al 30%. El sindicalismo discute la posibilidad de un llamamiento a la huelga general.

La posición del Gobierno

"El plan es consistente y sostenible económica, social y políticamente", dijo el Gobierno del presidente Mauricio Macri. Para las autoridades se trata de un programa "innovador" que protege "especialmente a los sectores más vulnerables" al incluir un seguimiento del impacto de las medidas entre los que menos tienen. "Por primera vez en la historia en un programa con el FMI, hay una salvaguarda que permite incrementar el gasto social si el Gobierno argentino lo considerara necesario. Esto significa que en caso de que la economía no creciera como esperamos, podrán realizarse ampliaciones de gasto", subrayaron desde el Gobierno.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, felicito a las autoridades argentinas por haber llegado a un acuerdo que  "pretende fortalecer la economía en beneficio de todos los argentinos". El FMI reconoce que coste del ajuste es alto. "Si las condiciones sociales empeoran, existen disposiciones para incrementar más la asignación presupuestaria dedicada a las prioridades sociales", subrayó.

Los precedentes

"La Argentina asume un compromiso más allá de la presidencia de Mauricio Macri , compromete a cualquier Gobierno que venga", dijo el columnista de La Nación, Carlos Pagni. A su criterio, en los mercados volverá a instalarse la idea de que, con este respaldo del FMI, el presidente Macri "recupera muchas posibilidades políticas" de cara a los comicios de 2019 en momento de una creciente caída de su popularidad. Lo mismo piensan en el Gobierno. "Más deuda externa", auguró no obstante el economista neoliberal José Luis Espert. "Me suena a mas de lo mismo: puras metas optimistas, usando crédito del FMI en vez de bancos privados", dijo Carlos Rodríguez, ex funcionario del Gobierno de Carlos Menem (1989-99).

Un grupo de economistas reunidos en la agrupación Convergencia XXI consideró por su parte que "el remedio con el que se está tratando de paliar el peligroso descalabro económico en curso es peor que la enfermedad". Para los especialistas se profundizará la "concentración de riqueza" y la "extranjerización de decisiones", desalentará el desarrolló del mercado interno y crecerá el endeudamiento exterior.  

Desde que llegó Macri al poder, a fines de 2015, Argentina tomó préstamos por 132.000 millones de dólares que sirvieron para mitigar el déficit fiscal, los problemas del comercio exterior y favorecer la fuga de capitales. “Conforme a nuestra propia experiencia histórica, los resultados de los acuerdos con el FMI han tenido siempre un final parecido: han dejado un tendal de afectados y han tendido a esparcir la indigencia por todo el territorio nacional”, advierte Convergencia XXI.