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REPRESALIAS CONTRA MOSCÚ

Respuesta firme contra Rusia

EEUU impone sanciones contra el Kremlin por la injerencia electoral y forma un frente común con Francia y Alemania para apoyar al Reino Unido en el caso del exespía

Ricardo Mir de Francia

Trump (derecha) junto a Mnuchin, el 14 de marzo del 2008, en St Louis (Misuri).

Trump (derecha) junto a Mnuchin, el 14 de marzo del 2008, en St Louis (Misuri). / AFP / MANDEL NGAN

Estados Unidos ha tomado medidas para ajustar cuentas con Rusia por sus supuestas maniobras para interferir en las pasadas elecciones estadounidenses. La Administración de Donald Trump ha anunciado sanciones contra varias agencias de espionaje rusas y 19 individuos a los que acusa de estar al frente de la campaña de desinformación lanzada durante la campaña electoral, así como de varios ciberataques que, en algunos casos, adquirieron alcance global.

Las acciones punitivas llegan un día después de que el Reino Unido expulsara de su territorio a 23 diplomáticos rusos como represalia por ataque con un agente nervioso contra un exespía ruso (y su hija) afincado en Londres, y el mismo día en que Alemania, Francia y Estados Unidos respaldaran la tesis británica que responsabiliza al Kremlin del intento de asesinato.

La escalada de acontecimientos, a la que Rusia ha prometido responder "pronto"con la expulsión de diplomáticos británicos de su territorio, está llamada a tensar todavía más la cuerda entre los dos polos que marcaron la guerra fría. Tanto Moscú como Washington están inmersos en una carrera para modernizar sus arsenales nucleares, compiten en bandos opuestos de la guerra siria y llevan tiempo enzarzados en intermitentes provocaciones militares en las lindes de Europa.

Se vuelve a jugar con agresividad al ajedrez geopolítico. Y nada lo ejemplifica mejor desde el punto de vista occidental, como el aparente descaro con el que el Kremlin está tratando desestabilizar a sus rivales con el apoyo en campo ajeno a los movimientos xenófobos y populistas, las campañas de intoxicación para interferir en las elecciones de varios países o la presunta violación de la soberanía nacional británica para ajustar cuentas con sus antiguos espías.

Con su reticencia a criticar a Rusia hiciera lo que hiciera, Trump había impedido que la temperatura se acercara al punto de ebullición, pero las presiones en Washington del aparato de seguridad y el Congreso le han obligado a mover ficha. Las sanciones anunciadas por el Departamento del Tesoro incluyen al Servicio de Seguridad Federal, el antiguo KGB, la inteligencia militar rusa o la llamada Agencia de Investigación de Internet, el organismo desde el que se habría coordinado la ofensiva de propaganda para socavar la confianza en la democracia estadounidense y apoyar la candidatura de Trump. "Estas sanciones selectivas son parte de un esfuerzo más amplio para contrarrestar los ataques nefarios que emanan de Rusia", ha dicho el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Las sanciones afectan, en total, a cinco entidades y 19 ciudadanos rusos, muchos de los cuales ya fueron imputados el mes pasado por el fiscal especial, Robert Mueller, que investiga la injerencia electoral y la posible cooperación del entorno de campaña de Trump con el Kremlin. Como castigo por sus actividades, no podrán entrar en el país; se congelarán sus activos en EE UU, si es que los tienen; y se prohibirá a empresas y ciudadanos norteamericanos que hagan negocios con cualquiera de ellos.

El Tesoro también les acusa de haber lanzado un ciberataque contra la red eléctrica estadounidense, un incidente del que no se tenía constancia hasta ahora, y de estar detrás del NotPetya, un malware informático dirigido principalmente contra Ucrania en 2016. Aquel ciberataque, definido por el Tesoro como “el más destructivo y costoso de la historia”, tuvo repercusiones globales, afectando también a los sistemas en Europa, EE UU y Asia.

La respuesta estadounidense se suma al frente común escenificado este miércoles por las grandes potencias occidentales para respaldar al Reino Unido en sus conclusiones sobre el intento de asesinato del exagente doble Sergei Skripa y su hija Yulia en Salisbury. Las autoridades británicas han concluido que es “altamente probable” que Rusia sea responsable del ataque. "No hay otra explicación alternativa plausible”, dice el comunicado firmado conjuntamente por los líderes de EEUU, Francia, Alemania y Gran Bretaña. El texto califica el ataque como "un asalto contra la soberanía británica" y dice que es la primera vez desde el final de la segunda guerra mundial que se utiliza un agente nervioso en Europa con carácter ofensivo.

También es la primera vez que Trump responsabiliza del envenenamiento a Rusia, 11 días después de que se produjera. “Es una situación triste. Verdaderamente parece que los rusos están detrás. Es algo que nunca debería haber ocurrido”, ha dicho el presidente que, no obstante, ha evitado cualquier crítica al Kremlin.

El fiscal especial Mueller pide información sobre los negocios de Trump

El fiscal especial Robert Mueller, que investiga la conocida como trama rusa, ha solicitado a la Organización Trump la entrega de documentos relacionados con los negocios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, algunos de ellos referentes a Rusia, según 'The New York Times'.

El diario indica que es la primera vez que Mueller requiere documentación directamente relacionada con los negocios del gobernante, aunque no detalla el alcance de esa solicitud.

La petición sugiere, según el rotativo, que Mueller está ampliando su investigación, que puede demorarse unos meses más, mientras que los abogados de Trump le habían asegurado que la pesquisa estaría alcanzando su final.

Mueller lleva meses investigando las posibles interferencias rusas en los comicios que dieron la victoria a Trump y para ello ha interrogado a miembros del equipo de la campaña electoral del ahora presidente y altos funcionarios.

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