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COMICIOS LEGISLATIVOS

Colombia celebra las primeras elecciones tras la firma de la paz

Un total de 23 exguerrileros de las FARC presentan su candidatura en medio de una campaña electoral en la que se ha registrado una escalada de la violencia por parte del narcotráfico y la extrema derecha

Abel Gilbert

Un mitín del partido Centro Democrático en Bogotá para las elecciones legislativas.

Un mitín del partido Centro Democrático en Bogotá para las elecciones legislativas. / REUTERS / CARLOS JULIO MARTÍNEZ

Unos 36 millones de colombianos deciden este domingo quiénes serán los 166 integrantes de la Cámara de Representantes y 102 del Senado durante los próximos cuatro años, en las que son las primeras elecciones que celebra el país tras la firma de los acuerdo de paz entre el Gobierno de las FARC. El resultado de estos comicios dibujará un nuevo mapa político, ya que el presidente que resulte electo en las presidenciales del próximo mes de mayo gobernará con un parlamento afín o se verá obligado a negociaciones permanentes.

Las elecciones de este domingo tienen lugar en medio de una escalada de violencia. Solo en el 2017 fueron asesinados 145 líderes sociales en manos de bandas narcotraficantes o de ultraderecha. El presidente Juan Manuel Santos ha hecho un llamamiento a la tranquilidad y a la cordura. “Tenemos en nuestras manos la mejor arma para ser escuchados y garantizar que Colombia siga cambiando para bien. Tenemos en nuestras manos el voto”, ha dicho. Los comicios serán controlados por 116.000 hombres de las Fuerzas Militares y 50.000 de la Policía. El ELN, la última de las guerrillas operativas, anunció un cese al fuego unilateral hasta el 13 de marzo. Las negociaciones con ese grupo armado han quedado en una suerte de limbo después de una serie de ataques.

Los comicios marcan la entrada en la pelea por el voto del partido heredero de las disueltas FARC tras el abandono de las armas como resultado del acuerdo de paz firmado a finales del 2016.  El líder de la exguerrilla, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, acaba de abandonar la carrera por la presidencia por cuestiones de salud y ante los peligros que, aseguró, se cernían a su alrededor.

La llamada Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC) tiene garantizados 10 escaños en el Congreso en virtud del acuerdo de paz. En las elecciones de este domingo la exguerrilla más poderosa de Colombia presenta otros 23 aspirantes. Las encuestas no les asignan grandes posibilidades. Por lo pronto, no será la primera vez que en el Parlamento nacional se sienten exguerrilleros. Ya ocurrió en los años noventa con el extinto M-19.

Polarización

A pesar de que las FARC ha quedado al margen de la luhca por la presidencia, las legislativas funcionan como una suerte de anticipo de lo que puede suceder en mayo: un ríspido duelo entre el uribismo (derechas) -del expresidente Álvaro Uribe- y sectores de centro izquierda. Los favoritos de ambas tendencias, Iván Duque y el exalcalde bogotano y exguerrillero del M-19, Gustavo Petro, deben validar este domingo sus aspiraciones en una suerte de primarias de cada sector.

Petro acaba de denunciar ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que puede ser blanco de un atentado. Santos desestimó ese escenario y dijo que el candidato busca publicidad y se “victimiza”. Lo cierto es que la última vez que la izquierda tuvo posibilidades de una victoria electoral fue con el candidato Carlos Pizarro, un líder del M-19 asesinado a fines de abril de 1990.

El domingo se verificará en las urnas si se acentúa la polarización izquierda-derecha o se abren otras alternativas de cara a la primera vuelta de las presidenciales prevista para el 27 mayo.