POLÉMICA ENTRE DOS GRANDES POTENCIAS

Trump defiende las buenas relaciones con Rusia pese al informe de la inteligencia

Comedida reacción en Washington tras las graves acusaciones de los servicios secretos

Moscú guarda silencio mientras celebra la Pascua ortodoxa

Trump saluda a la prensa tras reunirse con el cofundador del grupo Carlyle, en Mar-a-Lago, en Palm Beach (Florida), el 28 de diciembre.

Trump saluda a la prensa tras reunirse con el cofundador del grupo Carlyle, en Mar-a-Lago, en Palm Beach (Florida), el 28 de diciembre. / AFP / DON EMMERT

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La primera nevada del año cayó sobre Washington un día después de que sus servicios de inteligencia acusaran a Vladimir Putin de ordenar personalmente la mayor campaña de injerencia en las elecciones de Estados Unidos  de la que se tiene constancia, una operación masiva de sabotaje que en otros tiempos hubiera hecho temblar la tierra. Pero como si la nieve hubiera helado la sangre de los actores de esta historia o el guion de los nuevos tiempos hubiera enterrado el pasado, apenas hubo reacciones en la capital de la primera potencia, mientras el Gobierno ruso callaba en plena celebración de la Pascua ortodoxa. Cierto es que el informe aportó pocas novedades, pero todo sugiere que pocos quieren hacer demasiado ruido ante el giro geopolítico que se anticipa con la Administración Trump.

El multimillonario neoyorquino no pretendió esta vez desacreditar al espionaje o dudar públicamente de las conclusiones del informe, que acusa a Rusia de lanzar una campaña de ciberataques y desinformación para “socavar la confianza en el sistema democrático” estadounidense y “denigrar a Hillary Clinton” para torpedear sus opciones de victoria en las pasadas elecciones. Trump reaccionó como si hubiera sido un incidente insignificante, una polémica sobredimensionada por sus rivales políticos para justificar su derrota. “La única razón por la que se está hablando del pirateo del mal defendido Comité Nacional Demócrata es que la derrota de los demócratas fue tan grande que están totalmente avergonzados”, tuiteó el sábado. En realidad, Hillary Clinton sacó casi tres millones más de votos que él, aunque perdió en el Colegio Electoral.

MÁS RESPETO

“Tener una buena relación con Rusia es una cosa buena”, siguió más tarde. “Solo los idiotas y los imbéciles podrían pensar que es algo malo”. Está claro que a Trump le interesa más proteger su reputación que los intereses del país, ya que el informe de la CIA, el FBI y la NSA sostiene que Rusia trabajó para beneficiar a su candidatura y, aunque no entra a evaluar el impacto que las filtraciones y la diseminación de “noticias falsas” pudo tener en el electorado, los objetivos de la presunta campaña están claros. “Cuando yo sea presidente, Rusia nos respetará mucho más de lo que hace ahora y ambos países trabajarán quizá juntos para solventar los grandes y urgentes problemas del mundo”, añadió el magnate.

En Washington, una capital que vivió durante décadas ensimismada por la amenaza soviética, un factor que se utilizó para justificar la participación de la CIA en golpes de Estado y el sabotaje de elecciones en numerosos rincones del mundo, los recelos hacia la alianza bastarda que Trump propone siguen siendo mayoritarios. Ni la anexión de Crimea, ni el apoyo financiero a partidos de extrema derecha en Europa como el Frente Nacional o esa supuesta estrategia a largo plazo que pretendería debilitar a la OTAN y la Unión Europea se consideran compatibles con los intereses de EEUU.

EL 'EFECTO TRUMP'

Pero también es cierto que el 'efecto Trump' se está dejando notar en los pasillos del poder, como ha dicho el todavía presidente Barack Obama en una entrevista a ABC News que se emitirá el domingo. “Una de las cosas que me preocupan es la cantidad de comentarios que hemos escuchado últimamente de republicanos, analistas o presentadores de televisión en los que parecen tener más confianza en Vladimir Putin que en sus compatriotas, por el mero hecho de que esos compatriotas son demócratas. Y eso no puede ser”.

Para aquellos que desconfían como Trump de la veracidad del informe de la inteligencia, el documento que se ha hecho público (hay otra versión clasificada que se ha mostrado a los congresistas y otra ‘top secret’ solo al alcance de Obama, Trump y otros altos cargos) difícilmente convencerá a los escépticos porque no hay prácticamente ningún detalle de las fuentes o los métodos que se utilizaron para esclarecer la supuesta campaña rusa. Eso ha hecho que algunas voces hayan pedido al Congreso que ponga en marcha una investigación independiente.

Pero, en general, la reacción política ha sido bastante comedida, en parte porque la Administración Obama ya tomó medidas a finales de diciembre para responder a Rusia con la expulsión de 35 supuestos espías del Kremlin de EEUU y la imposición de algunas sanciones adicionales.

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UN 'HALCÓN' PARA LA SEGURIDAD NACIONAL

Este sábado se ha conocido también que el presidente electo ha elegido al veterano senador Dan Coates para dirigir la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Coates fue sancionado por Rusia en 2014 en respuesta a sus críticas a la anexión de Crimea y la guerra en Ucrania. Al tiempo que se le considera un 'halcón' respecto a las relaciones con Moscú, ha defendido el espionaje planetario de la NSA, la cárcel de Guantanamo y las torturas practicadas por la Administración Bush.