El Ayuntamiento de Barcelona vuelve a Gaza

Tras cinco años de ausencia, una delegación del consistorio reactiva proyectos bilaterales en la franja y en Cisjordania

El gobierno de la ciudad priorizará Palestina como destino de su cooperación en el marco de la crisis del Mediterráneo

Niños palestinos en la inauguracion del Barcelona Peace Park en la ciudad de Gaza.

Niños palestinos en la inauguracion del Barcelona Peace Park en la ciudad de Gaza. / JOAN CAÑETE BAYLE

2
Se lee en minutos
ANA ALBA/

Tras cinco años de ausencia, el Ayuntamiento de Barcelona ha vuelto a Gaza para reactivar una relación iniciada hace 20 años con el alcalde Pasqual Maragall. En este tiempo, la ciudad no ha interrumpido la financiación a oenegés para proyectos en Gaza y Cisjordania, pero ningún representante del consistorio ha puesto los pies en Gaza hasta esta semana.

“No ha habido cooperación bilateral técnica, de ayuntamiento a ayuntamiento”, explicó a El Periódico Jordi Cortés, de la Dirección de Servicios de Solidaridad y Cooperación Internacional del Ayuntamiento de Barcelona. Cortés integró la delegación barcelonesa que, encabezada por el director de Justicia Global y Cooperación Internacional, David Llistar, estuvo en Palestina desde el martes pasado hasta hoy.

“En estos cinco años se ha producido un bajón presupuestario propio de la crisis, pero también un bajón político por una visión distinta del conflicto cuando gobernaba CiU”, indicó Llistar.

La capital catalana, gestionada desde junio del 2015 por Barcelona en Comú, con Ada Colau como alcaldesa, tiene un gran potencial en cooperación internacional, fruto de una política impulsada durante el gobierno del PSC.

HERMANADA CON GAZA Y TEL -AVIV

Barcelona, que tiene a Palestina como zona prioritaria de cooperación, está hermanada con Gaza y Tel-Aviv desde 1998 por un convenio trilateral. Desde entonces, ha implementado proyectos directa o indirectamente en Gaza.

En el 2005, se inauguró el Barcelona Peace Park en Gaza ciudad. Diseñado por el arquitecto Carles Casamor, el parque fue destruido por el Ejército israelí en 2009 y luego reconstruido.

“Una cooperación muy propia del Ayuntamiento de Barcelona que no tienen otras ciudades es el acompañamiento técnico, con intercambio de técnicos de Barcelona y del sur”, señaló Llistar.

A nivel bilateral, la Ciudad Condal participa en un proyecto con Belén (Cisjordania) para la gestión de su alcantarillado. “Impulsamos un intercambio técnico entre el sector del agua en Gaza y el de Cataluña y Barcelona porque la situación del agua en Gaza tiene paralelismos con la del MaresmeEl Prat de Llobregat y Barcelona ciudad”, apuntó Cortés.

APOYO A LA UNRWA

Barcelona apoya a la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) en la restauración de viviendas destruidas por bombardeos israelís en Gaza y en un programa psico-social respaldado por el Fons Català de Cooperació al Desenvolupament, que se sumó a la delegación de Barcelona -junto a dos técnicos de l'Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament- y lleva “30 años trabajando en Palestina”, según afirmó Josep Sagarra, secretario del Fons.

En Gaza y Cisjordania, Barcelona financia 13 proyectos de oenegés de agua y saneamiento, cooperativas de mujeres, salud mental, asistencia sanitaria, violencia de género y la elaboración de un mapa de los puntos más inundados de Gaza.

Noticias relacionadas

El gobierno barcelonés, según Llistar, sitúa la “incidencia política” como uno de sus ejes de cooperación, giro evidente en el apoyo dado a la Flotilla de las Mujeres, que partió de Barcelona rumbo a Gaza en septiembre. Colau despidió a la flotilla y le entregó una carta que exigía libertad de paso a Gaza y denunciaba la ocupación y el bloqueo israelís.

Barcelona priorizará Palestina como destino de su cooperación “en el marco de la crisis en el Mediterráneo”. La ciudad centrará buena parte de su actuación en esta zona "por obligación ética (…) En el caso del conflicto entre Israel y Palestina porque denunciamos la ocupación y la expulsión en relación al pueblo palestino”, añadió Llistar.