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vuelco en EEUU

Los leales a Trump, en las quinielas del gabinete

Giuliani, Christie y Gingrich suenan para carteras en el futuro Gobierno de EEUU, así como empresarios y familia

Idoya Noain

Giuliani, haciendo campaña por Trump.

Giuliani, haciendo campaña por Trump. / AFP / DAVID KOHL

Durante la campaña presidencial de Donald Trump el círculo de políticos y empresarios que mantenía su firme apoyo público al candidato era bastante reducido. Ahora que ya es presidente electo de Estados Unidos, las cosas son distintas e incluso algunos que no querían asociar su nombre a un candidato visto como tóxico se acercan a su poder, gente a la que Donald Trump no puede rechazar de pleno pues necesitará la experiencia que a él le falta para lidiar con los rigores de la presidencia y de la relación con el Congreso. Esos dos factores, la fidelidad y las necesidades, están empezando a calar en la preparación de su gabinete, que avanza a toda máquina.

El miércoles, solo unas horas después de ganar las elecciones, se celebró una reunión en la Torre Trump en la que participaron, entre otros, el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie. Los dos son de los nombres que se barajan como potenciales jefes de personal de la Casa Blanca, el primer e importante cargo que Trump quiere decidir. Pero en la quiniela para ese puesto ha entrado también con fuerza Jared Kushner, el yerno de Trump, casado con su hija Ivanka, que ha sido el gestor en la sombra del día a día de la campaña y es una de las personas con más influencia sobre el presidente electo. Kushner este jueves ha sido visto en la Casa Blanca junto al jefe de personal de Obama, Denis McDonough, mientras su suegro mantenía su encuentro con el presidente.

PREMIOS A LA LEALTAD

El puesto para Priebus sería el premio a una colaboración que no siempre ha sido fácil pero ha acabado siendo determinante, pues el Comité Nacional Republicano ha puesto dinero, infraestructura y experiencia al servicio de Trump. Y aunque Christie está lastrado por un escándalo local en su estado (al más puro estilo mafioso se organizó un atasco monumental en un puente para castigar a un rival político que no quiso apoyarle en la campaña), se da por seguro que acabará en un lugar u otro de la Administración Trump.

Otro de los cargos que se especula que Christie podría lograr es el de fiscal general, el equivalente al español de ministro de Justicia, aunque para ese puesto suena aún con más fuerza el nombre del exalcalde neoyorquino Rudy Giuliani. Uno de los más agresivos defensores de Trump durante la campaña, en la que sus contactos pueden haber influido en la polémica decisión del FBI de anunciar la reactivación de la investigación de Hillary Clinton, el exprimer edil neoyorquino se ha postulado públicamente para ese cargo y un día después de negarle a The New York Times que estuviera interesado, este jueves ha asegurado en CNN que “nadie conoce el Departamento de Justicia como yo”.

Los casi seguros premios a leales escuderos en campaña hacen también que Newt Gingrich, el exspeaker de la Cámara de Representantes, sea uno de los favoritos para ocupar la Secretaría de Estado, lo que le convertiría en el jefe de la diplomacia estadounidense. De igual manera, el senador Jeff Sessions, de Alabama, que ha sido infatigable en su campaña por Trump, podría hacerse cargo de Defensa, aunque se especula también con que Trump ponga al frente del Pentágono al general Mike Flynn, que dirigió la Agencia de Espionaje de Defensa, pero necesitaría un permiso especial del Congreso porque se retiró hace menos de los siete años que marca la ley.

EL REGRESO DE PALIN

Trump también ha dicho que quiere contar en su Administración con la exgobernadora de Alaska y excandidata vicepresidencial Sarah Palin, que ha expresado interés en entrar en el Gobierno y podría acabar en Energía o en Interior, aunque para esas carteras suenan también con fuerza Forrest Lucas y Harold Hamm, dos empresarios petroleros y de 'fracking'.

Además, Trump parece dispuesto premiar a otros aliados y a empresarios y donantes. Steven Mnuchin, un antiguo ejecutivo de Goldman Sachs y el hombre que se ha ocupado de las finanzas de la campaña del presidente electo, podría ocupar la cartera de Tesoro.