ELECCIONES PRESIDENCIALES EN EEUU

Clinton pone tierra de por medio respecto a Trump pese a las revelaciones de Wikileaks

Los 'e-mails' pirateados de su campaña ahondan en las vulnerabilidades de la candidata demócrata

Hillary Clinton, excandidata demócrata a la Casa Blanca y Donald Trump, el presidente electo de EEUU.

Hillary Clinton, excandidata demócrata a la Casa Blanca y Donald Trump, el presidente electo de EEUU. / AFP / CHIP SOMODEVILLA

3
Se lee en minutos
Ricardo Mir de Francia
Ricardo Mir de Francia

Periodista

ver +

Hillary Clinton es partidaria de mantener una posición “pública y otra privada” a la hora de negociar asuntos espinosos. La reforma financiera no se aprobó porque fuera una necesidad ante la ruina provocada por los abusos de los bancos, sino por la “presión política” impuesta desde la calle. EEUU debería intervenir más en Siria, pero debería hacerlo de forma “encubierta”. Estas son algunas de las revelaciones que están dejando los 'e-mails' de la campaña de Clinton, detalles que confirman su alergia a la transparencia, una acusada tendencia a la doblez y la relación paternalista que mantiene con sus donantes de Wall Street. Por el momento, sin embargo, nada parece lo suficientemente escandaloso para destruirla.

A solo tres semanas para que concluya la más agresiva y esperpéntica de las campañas recientes, los dos candidatos a la presidencia se enfrentan en la noche de este miércoles en el último debate, una cita que algunos han descrito como la última oportunidad para que el republicano pueda frenar su imparable hundimiento en las encuestas. Hasta el momento, nada ha detenido su sangría, ni siquiera las jugosas revelaciones surgidas del correo del jefe de la campaña de su rival, John Podesta, publicadas por Wikileaks. De los tres puntos de ventaja de principios de octubre, Clinton ha pasado a siete, según la media de las encuestas de Real Clear Politics. En los sondeos más recientes, llega hasta nueve y 12.

DESCALABRO DE TRUMP

Trump está teniendo el peor mes de octubre que se recuerda para un candidato a la presidencia, un descalabro que empezó con el vídeo en el que alardeaba de ser un depredador sexual, siguió con las denuncias de más de media docena de mujeres y se afianzó a golpe de delirio autoritario y conspiratorio. El magnate está desatado.  En los últimos días, ha dicho que Clinton es el “demonio”, ha repetido su intención de encarcelarla, se ha burlado de las mujeres que lo han denunciado por agresión sexual, sugiriendo que no eran lo suficientemente apuestas para él, se ha enfrentado con la cúpula de su partido y ha pedido a sus simpatizantes que acudan a vigilar las urnas el 8 de noviembre porque se está gestando un fraude épico.

Entre los demócratas, algunos dan ya por ganadas las elecciones. La prueba es que han desviado parte de los recursos de la campaña presidencial para apoyar la disputa de varios escaños del Senado, una cámara que sigue en poder republicano. La historia reciente demuestra, sin embargo, que las encuestas se equivocan cada vez más. Ahí están el ‘brexit’ o el referéndum sobre la paz en Colombia para demostrarlo. Y no es el único factor que habría que considerar: dos tercios de los estadounidenses consideran que el país va en la dirección incorrecta. Clinton, más que nada, representa el statu quo.    

REFUGIADA EN EL SILENCIO

Ante el suicidio cotidiano del neoyorquino y las espinosas confidencias surgidas de los 'e-mails' de su campaña, la demócrata ha optado por refugiarse en su estado natural: el silencio. Al menos cara al público. De esos correos se desprende que huye de la espontaneidad y sus discursos se revisan infatigablemente, o que no le gusta nada pedir disculpas. “Es su talón de Aquiles”, escribió una de sus asesoras. Se refería a su reacción tras saberse que utilizó un servidor privado para almacenar sus correos durante su etapa al frente del Departamento de Estado.

Noticias relacionadas

También se sabe que todo su entorno es muy consciente de los conflictos de intereses que persiguen a los Clinton. Está documentado que más de la mitad de las personalidades civiles que se reunieron con ella durante su época al frente de la diplomacia hicieron donaciones millonarias a la Fundación Clinton.

En los correos sus asesores recomiendan que no haga comentarios sobre una propuesta para endurecer las “leyes contra el soborno” porque supondría entrar en un “territorio verdaderamente arriesgado”. Y añade: “Ella podría estar tan manchada que es realmente vulnerable”. En cualquier otro año electoral, revelaciones como estas bastarían para que su campaña temblara, pero teniendo enfrente a Trump, muchos las ven como pecadillos menores.