29 sep 2020

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"Los hospitales son vitales para la supervivencia de Alepo"

Médicos que trabajan en centros sanitarios de la ciudad siria denuncian bombardeos a sus instalaciones y falta de material y recursos

ANA ALBA / JERUSALÉN

Civiles sirios hospitalizados en hospital al-Quds de Alepo.

Civiles sirios hospitalizados en hospital al-Quds de Alepo. / REUTERS / ABDALRHMAN ISMAIL (REUTERS)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que Siria es ahora el país más peligroso del mundo para los profesionales sanitarios y la ONU contabilizó, el pasado julio, 44 ataques contra infraestructuras sanitarias. Todos los hospitales de Alepo han sufrido entre dos y tres bombardeos en las últimas semanas.

El centro sanitario que dirige el doctor Husein ha resultado dañado tres veces por ataques aéreos o de artillería. El más grave fue a mediados de julio y provocó el cierre del hospital durante diez días. “Tuvimos que trabajar arduamente para reparar y volver a hacer operativos todos los servicios y áreas que pudimos. Sin embargo, el 3 de agosto, y de nuevo, el día 6, los bombardeos en las cercanías del hospital volvieron a dañar el centro”, relata Husein, director y pediatra de un hospital del este de Alepo que recibe apoyo de la oenegé Médicos Sin Fronteras (MSF).

CASOS URGENTES 

En estos momentos, el hospital sigue en funcionamiento, pero solo puede atender los casos más urgentes. “Solíamos prestar muchos servicios en nuestro hospital: cirugías, atención pediátrica, cuidados intensivos y medicina interna. Pero los bombardeos nos obligaron a centrarnos en los cada vez más numerosos heridos de guerra, que suponen casi el 80% de nuestros pacientes” en las últimas semanas, señala Husein, cuyo su testimonio ha recogido MSF.

"La población tiene miedo de acudir a los hospitales. Los ven como potenciales objetivos. Solo vienen si se trata de una emergencia absoluta”, explica Husein, que salió de Alepo hace unas semanas y no ha podido acceder a la zona este de la ciudad tras el cierre en julio de la única carretera que conectaba esa parte de la localidad con el exterior. 

Las unidades de cuidados intensivos de los hospitales de Alepo están sobrepasadas. Los ventiladores y purificadores de aire se estropean y fallan con frecuencia porque se utilizan demasiado. Un día fallecieron dos pacientes porque el purificador de aire no generaba el oxígeno adecuado. 
“Los escasos hospitales que quedan en la ciudad son vitales para la supervivencia de la población. Sin ellos se enfrenta a una muerte lenta”, asegura el doctor Husein.

EVACUACIÓN DE PACIENTES

Su colega, el doctor Ali Abu al Yamamdirector médico del hospital Al-Daqaq, afirma que el centro “necesita prácticamente de todo, incluyendo equipos muy importantes como uno de anestesia”. 

El pasado 23 de julio, la zona cercana al hospital fue bombardeada dos veces y el centro tuvo que cerrar sus puertas. "Nos informaron de que el hospital sería un objetivo, así que lo evacuamos. Todas las habitaciones estaban llenas de pacientes”, recuerda Yamam. “Por supuesto, el quirófano es un área muy importante del hospital pero debido a la destrucción ya no está operativo y la situación es difícil”, señala el médico.

El mismo día fue atacado el Hospital Al Zahra de Alepo. “El proyectil cayó justo sobre el edificio”, relató a la oenegé Human Rights Watch (HRW) Abu al-Motassimjefe del centro, que atiende urgencias ginecológicas y de maternidad las 24 horas. “No puedo describir lo que sentí en el momento del impacto, creí que el edificio entero se iba a derrumbar encima de nosotros. Fue un caos total”.