Ir a contenido

Las elecciones presidenciales peruanas

Kuczynski se impone a Fujimori por el 0,24% de los votos

El exbanquero asumirá el cargo en agosto y deberá pactar con el fujimorismo

ABEL GILBERT / BUENOS AIRES

Pablo Kuczynski, acompañado de su esposa Nancy Lange, tras conocer la victoria en Lima.

Pablo Kuczynski, acompañado de su esposa Nancy Lange, tras conocer la victoria en Lima. / REUTERS / JANINE COSTA (REUTERS)

Pedro Pablo Kuczynski es el nuevo presidente de Perú por una diferencia sobre su rival que no tiene antecedentes en ese país: el 0,24% de los sufragios. Al escrutarse el 100% del padrón electoral, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) informó que el exbanquero y candidato de Peruanos Por el Kambio (PPK, siglas que coinciden con las iniciales del presidente electo)  obtuvo el 50,12% de los votos. Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, llegó al 49,88%. La prensa limeña ya dio por hecho la victoria de un Kuczynski que, en los últimos días de campaña, y contra los pronósticos de las encuestadoras, logró torcer los hechos que se consideraban inexorables: el regreso del fujimorismo al poder después de 16 años.

El Gobierno de España, en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, ha felicitado Kuczynski, al que ha deseado "los mayores éxitos" durante su mandato.

Kuczynski esperaba anoche el gesto de aceptación de su rival. Pero, de manera silenciosa, comenzaba a actuar como mandatario electo. Mercedes Aráoz encabeza el equipo que PPK ha formado para trabajar en el traspaso de poder. "Tenemos que comenzar a prepararnos técnicamente". Junto con Aráoz trabajan el vicepresidente electo, Martín Vizcarra, en temas de descentralización; Alfredo Thorne, en economía; Gino Costa, en seguridad y Fiorella Molinelli en lo que se refiere a la modernización del Estado. Los grupos de técnicos por cada ministerio estarían listos hacia fines de mes. "Nosotros ya estamos al interior del partido tomando algunas acciones en función del equipo del plan de Gobierno para comenzar a trabajar documentación que se requiere en el proceso de transferencia", añadió Vizcarra.

DEBILIDAD POLÍTICA

PPK asumirá el cargo en medio de un escenario complejo. No solo por la mínima diferencia que lo ha separado de Keiko Fujimori, sino por su inocultable debilidad política en un Congreso donde apenas contará con 18 escaños, un cuarto de las obtenidas por Fuerza Popular. Pero, además, Kuczynski se enfrentará de entrada a otra dificultad: su escasa representatividad en las regiones de un país sin cultura federal. En este contexto, el diario 'El Comercioseñalo en su editorial que "su capacidad para lograr reformas importantes será reducida". Y advirtió: "Sus probabilidades de fracasar –y de desembocar en un Gobierno de izquierda antisistema en el 2021– son altísimas". Para que eso no suceda, la futura administración necesita de un acuerdo inexorable con el fujimorismo, el que debe demostrar, de acuerdo con 'El Comercio', que no le importa "mucho más el poder en sí que la suerte de los peruanos, para cuyo bienestar decía querer dicho poder". La publicación recordó, en ese sentido, las "coincidencias  programáticas entre ambos partidos", especialmente en lo que respecta al "mantenimiento del marco macroeconómico y el modelo de crecimiento basado en el fomento de la empresa privada".

También existen "obvias coincidencias" en lo que se refiere a la cuestión de la seguridad, que tando inquieta a los peruanos. "El fujimorismo tiene por delante la oportunidad de demostrar a la ciudadanía que de verdad creía en lo que decía que se proponía hacer si llegaba al Gobierno".

IMPONER LA AGENDA FUJIMORISTA

Mirko Lauer, columnista de 'La República', no parece muy optimista al respecto. “La próxima bancada de Fuerza Popular empieza a ser imaginada como un Leviatán. No solo enorme, sino con poder casi absoluto para gobernar desde el Legislativo. Incluso hay la idea de que con 73 parlamentarios Keiko Fujimori realmente ha ganado la elección del 2016, expresada incluso antes de la apretada segunda vuelta. Hay ideas más ominosas, como que los ataques del antifujimorismo durante la campaña impedirán todo diálogo con esa 'megabancada'. Esta es presentada como una falange que se dedicará a imponer una agenda propia, y contraria a la del Ejecutivo”.