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VISITA DEL MANDATARIO PERSA A PARÍS

Provocadora bienvenida de Femen a Rohani para denunciar la falta de libertades en Irán

El presidente iraní firma en Francia numerosos contratos comerciales

Eva Cantón

Sarah Constantin, activista de Femen, colgada de un puente de París, cerca de la torre Eiffel, este jueves. / AP / ZACHARIE SCHEURER

Sarah Constantin, activista de Femen, colgada de un puente de París, cerca de la torre Eiffel, este jueves.
La activista de Femen, colgada de un puente en París.

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Mientras el Gobierno francés desplegaba su alfombra roja para recibir al presidente iraní, Hasan Rohani, el colectivo Femen organizó este jueves en París su propio comité de bienvenida escenificando un ahorcamiento en lo alto de la pasarela Debilly que cruza el Sena cerca de la Torre Eiffel.

“Bienvenido, Rohani, verdugo de la libertad”, era el mensaje de una de las pancartas situada junto a una militante, que se colgó del puente con el torso desnudo envuelto en una bandera iraní.

“Solo queremos que se sienta como en casa”, tuiteó con ironía Inna Shevchenko, líder de las feministas, para denunciar que Irán condena a la pena de muerte a casi 800 personas al año. La escena duró 15 minutos, el tiempo que tardaron las fuerzas del orden en desalojar a las militantes.

La visita de Rohani a París -la primera de un jefe de Estado iraní desde que lo hizo Mohamed Jatamí en 1999- ha molestado a las asociaciones de defensa de los derechos humanos, convocantes de una manifestación no muy nutrida y convenientemente alejada del centro de la capital. También se han alzado las voces críticas de 62 parlamentarios que han pedido la liberación de los presos políticos.

Pero a diferencia de lo ocurrido en Roma, no ha trascendido que en París se hayan ocultado joyas artísticas para que el régimen de los ayatolás recorriera la capital sin sobresaltos. Lo que sí ha evitado con mimo el protocolo francés es agasajar al huésped con un almuerzo o una cena, para no entrar en el sempiterno conflicto del vino prohibido por el islam.

REUNIÓN EN TORNO A UN TÉ

Como Francia nunca renuncia a presumir de caldos en la mesa, el presidente Hollande ha usado la misma fórmula empleada hace años por Jacques Chirac y ha compartido con Rohani un simple té, en torno al cual se han sellado numerosos acuerdos comerciales, fin primordial del periplo europeo del régimen de Teherán desde que se levantaron las sanciones tras el acuerdo nuclear.

En la capital francesa, Irán ha firmado un contrato para comprar 118 aviones Airbus por un valor aproximado de 23.000 millones de euros. El constructor PSA Peugeot Citroën invertirá 400 millones de euros en los próximos cinco años y fabricará unos 200.000 coches al año. Y Total comprará a Teherán entre 150.000 y 200.000 barriles diarios de crudo.

La reunión celebrada en el Elíseo ha servido también para repasar los principales temas de la agenda internacional: la lucha contra el terrorismo y la situación en Siria, país en el que Hollande ha considerado “urgente” negociar la transición política.

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