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POLÉMICA PERSISTENTE

Blair vincula la guerra de Irak y el ascenso del EI

El exprimer ministro británico admite cierta «responsabilidad» en el auge del yihadismo

El exdirigente pide perdón por las falsas informaciones de los servicios de espionaje

BEGOÑA ARCE / LONDRES

El exprimer ministro británico Tony Blair acaba de admitir por primera vez que la invasión de Irak para derrocar a Sadam Husein hace 12 años ha influido en el ascenso de los yihadistas del Estado Islámico (EI). En una entrevista a la cadena estadounidense CNN, al ser preguntado si aquella ofensiva ha sido la principal causa del ascenso del EI, Blair reconoció que, «hay elementos de verdad en esa cuestión». Sin embargo matizó sus palabras. «Por supuesto, no se puede decir que los que hicimos caer a Sadam en el 2003, no tenemos responsabilidad en la situación del 2015. Pero es importante también darse cuenta de que la primavera árabe, que comenzó en el 2011, también ha tenido un impacto en el Irak de hoy y que el Estado Islámico creció desde su base en Siria y no en Irak».

El 'expremier' laborista sigue defendiendo la participación del Reino Unido en la guerra, pero pidió perdón por haber manejado informaciones erróneas de los servicios de inteligencia. En su defensa argumenta que, sin la intervención, Irak se hallaría hoy en una situación de guerra civil similar a la de Siria.

DISCULPAS

Pido disculpas porque la información [de los servicios] de inteligencia que recibimos fue errónea», dijo, refiriéndose a la falsa existencia de armas de destrucción masiva. «También pido disculpas por algunos de los fallos de planificación y, ciertamente, por nuestro error en la comprensión de lo que pasaría una vez elimináramos al régimen. Sin embargo, me resulta difícil pedir disculpas por desbancar a Sadam. Incluso ahora, en el 2015, creo que es mejor que él no esté ahí».

La entrevista, de la que este domingo ha avanzado unos extractos el 'Mail on Sunday', se emitirá este lunes en el especial 'Long Road to Hell', (El largo camino al infierno). No es la primera vez que Blair admite errores en la invasión de Irak, que en buena parte adjudica a los servicios de espionaje. Sí es la primera vez que reconoce cierta responsabilidad en el ascenso del Estado Islámico .

Blair es el único de los participantes en la cumbre de las Azores, celebrada en marzo del 2003, que ha pedido perdón. Ni el presidente estadounidense, George Bush, ni el entonces jefe del Gobierno español, José María Aznar, presentes en la cumbre, se han disculpado por haber asegurado poseer documentos que probaban la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. Cuatro años más tarde, el anfitrión de la cumbre, el entonces primer ministro de Portugal, José Manuel Durão Barroso, declaró que en aquella reunión lo «engañaron».

Las declaraciones de Blair fueron recibidas con reticencias en el Reino Unido. Se cuestiona que las haya hecho en EEUU y no en su país, donde a estas alturas se sigue esperando los resultados de una investigación sobre el conflicto encargada hace seis años. Las disculpas de Blair serían un ejercicio de relaciones públicas, preparando el terreno ante las críticas que se avecinan.