18 sep 2020

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La UE se lleva al 14 de septiembre la cumbre «urgente» sobre los refugiados

Los ministros de Interior de Alemania, Francia y Reino Unido fuerzan la cita europea

EVA CANTÓN / PARÍS

El éxodo creciente de miles de personas que huyen de la guerra en busca de un destino mejor ha obligado a la Unión Europea a mover ficha. No será, por eso, hasta el próximo 14 de septiembre que los ministros de Interior y de Justicia del club comunitario celebren una reunión urgente en Bruselas para buscar una solución ante el agravamiento de la crisis y discutir nuevas iniciativas, según anunció Luxemburgo, el país que ejerce este semestre la presidencia de turno de la UE.

«La situación del fenómeno migratorio fuera y dentro de la UE ha adquirido recientemente proporciones sin precedentes», indicó el Gobierno luxemburgués en un comunicado. La convocatoria de la reunión había sido solicitada horas antes por París, Londres y Berlín, que reclamaron medidas «inmediatas» para enfrentarse a este desafío. Entre ellas, la de instalar antes de finales de año centros de registro e identificación de inmigrantes en Grecia e Italia, dos países saturados por el continuo flujo de refugiados.

Francia, Alemania y Reino Unido han propuesto también crear una lista de países de origen para completar el régimen común de asilo europeo, proteger a los refugiados y garantizar que los inmigrantes irregulares son devueltos a sus países de procedencia.

RESPUESTAS DURADERAS

A la crisis migratoria que atraviesa Europa se refirió ayer el primer ministro francés, Manuel Valls, para defender que «quienes huyen de la guerra, las persecuciones, la tortura y las opresiones tienen que ser acogidos». «Cada petición de asilo tiene que examinarse rápidamente y los inmigrantes tiene que ser tratados dignamente, albergados y curados», lanzó durante la clausura de la Universidad de verano del Partido Socialista celebrada en La Rochelle. «Nuestro deber es encontrar respuestas duraderas, fundadas en los valores de humanidad, responsabilidad y firmeza», añadió Valls, que no fue el único miembro del Ejecutivo galo en aludir al drama inmigratorio.

El ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, también reclamó una respuesta adecuada por parte de los europeos para acoger a los refugiados y lamentó la postura de quienes rechazan asumir la política de cuotas planteada por Bruselas para el reparto de solicitantes de asilo. «Encuentro escandaloso ver que algunos países de Europa, especialmente en el Este, no aceptan los contingentes de reparto de exiliados».

Tuvo duras palabras hacia la actitud de las autoridades húngaras y el nuevo telón de acero con el que el Gobierno de Viktor Orban pretende impedir la llegada de entre 1.000 y 3.000 solicitantes de asilo que intentan a diario buscar refugio en la UE.

«No se respetan los valores de Europa colocando vallas que no se construirían ni para los animales», dijo en un programa organizado por Le Monde, iTele y Europe 1. Para Fabius, el muro levantado a lo largo de 175 kilómetros en la frontera con Serbia tendría que ser simple y llanamente desmantelado.

ASILO EUROPEO

La misma sensación de urgencia a la hora de buscar una respuesta común de la UE llegó desde Roma. El primer ministro italiano, Matteo Renzi, exigió a sus socios europeos «dejar de conmoverse y empezar a moverse». «Las dramáticas imágenes de estos niños asfixiados en un camión nos dicen que Europa debe buscar una estrategia», señaló en una entrevista publicada por Il Corriere della Sera.

Renzi dejó claro que Italia dará la batalla para lograr un derecho de asilo europeo que termine con el actual reglamento de Dublín, una especie de tapón que impide a los inmigrantes solicitar asilo en un país distinto al de llegada. El mandatario italiano criticó, asimismo, que solo tras la cumbre europea extraordinaria celebrada el pasado abril, después de la trágica muerte de cientos de inmigrantes ahogados en el canal de Sicilia, se adoptaron las primeras medidas que, no obstante, fueron «pocas, a menudo miopes y fragmentadas».

En Berlín, la cancillera alemana, Angela Merkel, pidió a sus colegas europeos asumir un mayor número de refugiados alegando que su país no puede absorber la desproporcionada cuota de miles de solicitantes llegados en masa. Alemania calcula que este año se multiplicará por cuatro el número de personas que presentarán su demanda para obtener el estatus de refugiado con respecto al 2014. Berlín estima que se alcanzarán las 800.000 peticiones.

Solo en los siete primeros meses del 2015, el número de inmigrantes llegados a las fronteras europeas fue de unos 340.000, frente a los 123.500 contabilizados en el mismo periodo del año anterior, según la Agencia europea de fronteras exteriores (Frontex).