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La economía de Túnez, tocada de muerte

El atentado golpea a un sector estratégico que genera más del 15% del PIB

OLGA GRAU / BARCELONA

Túnez es uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo con seis millones de turistas en el 2014. Según los datos de diversas consultoras del sector, el turismo supone el 7,3% del PIB directo de Túnez, cifra que podría alcanzar el 15% del PIB si se toman en cuenta las actividades generadas de forma directa e indirecta. El país, con una población de 10,8 millones de habitantes, tiene en la industria turística su principal fuente de ingresos, de manera que “un golpe a este sector es un golpe a la estabilidad política y económica del país”, explica Anwar Zibaoui, experto en economía y relaciones internacionales, quien cree que los atentados de Susa "dinamitan toda la campaña turística del verano".

El crecimiento económico se desplomó después de la revolución, y sólo ha conseguido crecer un 3% , una cifra que según explica Zibaoui se sitúa "muy por debajo de las tasas necesarias para proporcionar puestos de trabajo para la creciente población". El turismo, que es una fuente vital de ingresos en divisas y puesto de trabajo ha sufrido mucho y se encuentra lejos de las cifras que tenía antes del 2010, con más de 7 millones de visitantes anuales. El Gobierno tiene un déficit del 6,7% y la deuda alcanzó el 50,9% del PIB en 2014.

El país cuenta con fuertes inversiones españolas en el sector turístico. Riu, Barceló y Vincci son las tres principales cadenas hoteleras que operan en el país con hoteles de lujo y resorts. La primera, que es a la que pertenece el hotel en el que se ha producido el atentado, cuenta con 10 establecimientos. La cadena Barceló, por su parte, opera un hotel en Cartago, cerca de la capital. Vincci gestiona nueve hoteles en el país del Magreb.

El número de turistas españoles en Túnez alcanzó su máxima cifra en el 2006 con 140.255 turistas, según cifras del Gobierno español. Esta cifra empezó a descender en el 2011 como consecuencia de la inestable situación política y en materia de seguridad del país. En el 2012 la cifra de turistas españoles se incrementó considerablemente (casi un 66% comparado con el año precedente), situándose en 30.850 visitantes frente a 18.600 del 2011. Durante el 2013 el número de turistas españoles en Túnez fue de 24.601, un 20,1% inferior al mismo periodo de 2012.

Los libios y argelinos representaron dos tercios de los visitantes el año pasado, pero Túnez sigue dependiendo en gran medida de los clientes de Francia, Alemania, Inglaterra, España e Italia, que difícilmente optarán por pasas sus vacaciones en el país este año después de los atentados terroristas.

Los intercambios comerciales entre España y Túnez han vivido en los últimos años un crecimiento notable, siendo Catalunya el primer socio en España. España fue en el 2013 el sexto proveedor de Túnez (cuarto europeo) con una cuota de mercado del 4,6% y el quinto cliente (cuarto europeo) con el 4,7% de cuota. Sin embargo este volumen se encuentra muy lejos de competidores europeos, Francia (18,9%), Italia (17,5%) o Alemania (7,6%). Las principales empresas españoles en Túnez operan en los sectores de servicios, cementero y agrícola.