Obama y Hollande se prodigan en elogios mutuos en la cena de gala

La Casa Blanca ha sentado al jefe del Elíseo, que acudía sin pareja, entre el presidente de EEUU y su esposa

El dirigente francés dedicará hoy su última jornada en el país a visitar Silicon Valley

François Hollande, flanqueado por Barack y Michelle Obama, antes de la cena de gala en la Casa Blanca. / EVAN VUCCI / AP

François Hollande, flanqueado por Barack y Michelle Obama, antes de la cena de gala en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense, Barack Obama, brinda con el mandatario francés, Francois Hollande, durante una cena de Estado.
El director y productor J.J. Abrams y la actriz irlandesa Katie McGrath llegan a la cena de Estado.
La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, sonríe a su llegada a la cena de Estado.
La cantante estadounidense Mary J Blige y su marido Kendu Isaacs a su llegada a la cena de Estado.
La cantante estadounidense Mary J Blige ofrece un concierto durante la cena de Estado.

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Los presidentes de Estados UnidosBarack Obama, y Francia, François Hollande, se han prodigado esta madrugada en elogios mutuos durante la cena de gala en la Casa Blanca a la que han asistido 350 invitados, entre ellos varias celebridades y destacados donantes del Partido Demócrata. La Casa Blanca ha salvado el problema de protocolo ocasionado por la repentina soltería del jefe del Elíseo, que ha obligado a alterar la agenda de este viaje, sentando a Hollande entre el presidente estadounidense y su esposa Michelle Michelle, quien tenía sentado a su otro lado al humorista Stephen Colbert.

"Viva la France, Dios bendiga a Estados Unidos y larga vida a la alianza entre nuestras grandes naciones", ha señalado Obama durante un brindis. "Nosotros amamos a Estados Unidos y ustedes aman a los franceses, a pesar de que a veces son demasiado tímidos para decirlo", ha bromeado Hollande en su breve intervención.

Entre los invitados sentados en esa mesa principal estaba también el conocido líder sindical Eliseo Medina, reconocido activista que estuvo recientemente 22 días en huelga de hambre en favor de la reforma migratoria. Tampoco han faltado celebridades como la actriz Julia Louis-Dreyfus sentada junto al vicepresidente estadounidense, Joe Biden. También estaba invitado el actor Bradley Cooper, quien ha estado  charlando con el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y la activista por los derechos de los homosexuales Edith Windsor, así como la mayoría de los miembros del gabinete de Obama y de los altos funcionarios y asesores de la Casa Blanca.

El matrimonio Obama quiso que estuvieran además en la cena más de dos docenas de donantes del Partido Demócrata, a pocos meses de unas elecciones legislativas que se prevén muy reñidas.

Cena con productos 'made in USA'

La cena se ha servido en una carpa gigante en los jardines del ala sur de la Casa Blanca y para el primer plato se optó por caviar de Illinois, acompañado de huevos de Pensilvania y doce variedades de patatas procedentes de Nueva York, Idaho y California. La ensalada, servida en un gran cuenco de vidrio, constaba de rábanos, pequeñas zanahorias y lechuga con una vinagreta de vino rojo, un "tributo" a los cultivos de este invierno en el huerto de la primera dama.

El plato principal ha consistido en carne de vacuno criado en una granja familiar de Greeley (Colorado), acompañada de queso azul de Vermont. En cuanto al postre, los comensales han disfrutado de un pastel de chocolate hawaiano combinado con mandarinas de Florida y helado de vainilla. Ha habido, además, dulces típicos estadounidenses como el algodón de azúcar. La velada ha finalizado con una actuación de la cantante neoyorquina Mary J. Blige.

Michelle Obama volvió a confiar para esta cena de gala en una de sus diseñadoras favoritas, la venezolano-estadounidense Carolina Herrera. Del vestido ha destacado el gran vuelo de la falda, larga hasta los pies, en un tono que la diseñadora ha bautizado como "azul libertad", un azul añil claro. La parte de arriba de la cintura presentaba una elegante transparencia con encaje negro de manga tres cuartos que cubría los hombros.

Una mesa de roble de regalo

Además de la cena de gala, Obama quiso agasajar a Hollande con un regalo digno de una visita de Estado, una mesa que contiene madera de un roble de Mount Vernon, donde vivió el presidente estadounidense George Washington, y en su centro una réplica artesanal de la llave de la Bastilla. El roble que contiene la mesa, "de diseño personalizado", fue plantado cuando todavía vivía el presidente Washington, de acuerdo con la Casa Blanca.

En el centro de la mesa hay, además, una réplica artesanal de la llave de la fortaleza parisina de la Bastilla que el marqués francés de Lafayette entregó a George Washington en 1790. La réplica de la llave se forjó con hierro de la Estatua de la Libertad, que fue un regalo de los franceses a Estados Unidos, y la original continúa aún hoy guardada en Mount Vernon.

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Visita a Silicon Valley

Tras la visita de dos días a Washington, Hollande dedicará este miércoles su tercera y última jornada en EEUU a visitar California en busca de oportunidades de negocio para Francia. El jefe del Elíseo visitará San Francisco y Silicon Valley, donde prevé apoyar las 'start-up' francesas y reunirse con los gigantes de internet.