CAE EL PRIMER MINISTRO MÁS VETERANO DE LA UE

Juncker dimite por el descontrol del espionaje luxemburgués

Un informe revela la corrupción y los abusos de los servicios secretos

El Gobierno avanza los comicios a octubre al perder a su socio minoritario

El expresidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.

El expresidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker. / EFE / JULIEN WARNAND

1
Se lee en minutos
ELISEO OLIVERAS
BRUSELAS

El primer ministro luxemburgués, el democristiano Jean-Claude Juncker, anunció anoche su dimisión y la celebración de elecciones anticipadas en octubre tras perder su Gobierno la mayoría parlamentaria a causa del escándalo del descontrol de los servicio de espionaje nacional. Tras 18 años en el cargo, Juncker era el primer ministro más veterano de la Unión Europea (UE) y había presidido el Eurogrupo hasta el pasado mes de enero.

El partido socialista luxemburgués (LASP), socio minoritario de la coalición gubernamental, anunció en el Parlamento que retiraba su apoyo a Juncker por el escándalo de los desmanes de los servicios secretos y sus escuchas ilegales, que dependen directamente del primer ministro.

Juncker, que durante toda la tarde en el Parlamento había intentado minimizar la gravedad de las irregularidades de los servicios secretos y se había negado a asumir la responsabilidad, optó al final por arrojar la toalla al presentar su socio de coalición la propuesta de disolver la Cámara y celebrar elecciones anticipadas en tres meses. El partido democristiano (CSV) de Juncker solo dispone de 26 de los 60 escaños del Parlamento y el alineamiento de su socio socialista (13 escaños) con la oposición le había condenado a una inevitable y humillante derrota si se producía la votación.

Noticias relacionadas

CORRUPCIÓN Y CONTROL / Una investigación realizada por una comisión parlamentaria creada en diciembre del 2012 concluyó que los servicios secretos de Luxembrugo se habían dedicado a realizar multitud de escuchas ilegales a políticos y a fichar a la población y a las empresas sin ningún control y que sus miembros malversaron fondos públicos para beneficio privado y aceptaron sobornos. Las escuchas ilegales habían afectado incluso al propio Juncker. La comisión parlamentaria confirmó, por ejemplo, que existían más de 13.000 fichas de personas, empresas y asociaciones en un país de unos 525.000 habitantes.

Además de este escándalo reciente, existe la sospecha de que los servicios secretos luxemburgueses estuvieron implicados en una serie de atentados cometidos en el país entre mayo del 1984 y marzo de 1986 por instrucciones de la red secreta Gladio de la OTAN. Estas implicaciones están saliendo a la luz en el proceso judicial Bommeleeër iniciado en Luxemburgo el pasado febrero.