29 may 2020

Ir a contenido

Crisis diplomática

Ecuador impuso condiciones a Assange al concederle el asilo

El fundador de Wikileaks «no puede hacer declaraciones políticas», según Quito

Correa dice que el refugiado puede estar en la embajada «indefinidamente»

ABEL GILBERT / BUENOS AIRES
ELENA MATARÓ / LONDRES

El Gobierno ecuatoriano impuso condiciones al fundador de Wikileaks, Julian Assange, para concederle el asilo, según se desprende de las palabras del ministro de Exteriores, Ricardo Patiño. Assange «no puede hacer declaraciones políticas que puedan afectar las relaciones de Ecuador con países amigos», afirmó ayer Patiño, sin precisar a qué países se refería. Según el jefe de la diplomacia de Quito, el exhacker australiano «puede ejercer su trabajo, pero otra cosa es hacer declaraciones políticas».

Poco antes, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, afirmó en una entrevista radiofónica que Assange «puede quedarse indefinidamente» en la embajada de Ecuador en Londres, dado que las autoridades británicas no tienen ninguna intención de darle el salvoconducto.

Patiño aseguró, no obstante, que la diplomacia ecuatoriana intentará buscar una solución negociada para desbloquear la situación. Pero advirtió al mismo tiempo de que si Londres se mantiene en su posición, «buscaremos otros caminos jurídicos a nivel internacional».

POLICÍAS Y MANIFESTANTES / La embajada de Ecuador en Londres, donde Assange se encuentra refugiado desde hace dos meses, continuaba ayer rodeada en su totalidad por la policía británica. Si bien había menos agentes apostados a la puerta del edificio que el pasado jueves, la presencia policial era muy visible y atraía a numerosos curiosos que pasean por las proximidades. La sede diplomática se encuentra en un edificio victoriano en la céntrica y acomodada zona de Kensington, tras la manzana que ocupan los conocidos almacenes Harrods. Apostados frente a la legación y parapetados detrás de vallas, una treintena de manifestantes y una cincuentena de periodistas aguardaban expectantes la evolución de las conversaciones entre el Reino Unido y Ecuador, pero la situación por el momento parece estancada.

Assange tiene previsto comparecer y hacer una declaración ante los medios en la puerta de la embajada mañana domingo, según anunció Wikileaks. De ahí, quizá, la advertencia de Patiño. Será la primera aparición pública del exhacker desde que se recluyó en la legación el 19 de junio. Allí dispone de una habitación «mal ventilada», según el diario The Times, en la que tiene una lámpara solar, una cinta para correr, una conexión a internet y una cama.

RUSIA ACUSA / Por su parte, Rusia entró ayer en la controversia y advirtió al Reino Unido de que debe respetar la «inviolabilidad de las instalaciones de las representaciones diplomáticas». Moscú aprovechó para acusar a los británicos de utilizar un doble rasero en su interpretación de las leyes porque ha dado refugio a «decenas de personas sospechosas de haber cometido crímenes». En el pasado Rusia ha tenido roces con el Reino Unido por el asilo político que ha dado, entre otros, al multimillonario Boris Berezovski, crítico del presidente ruso, Vladímir Putin.

No fueron las únicas críticas que recibió el Gobierno de Londres. Parte de la prensa británica, como el Financial Times, consideraron que el Gobierno se había «marcado un autogol» al amenazar con entrar por la fuerza en la embajada, porque a resultas de ello ha manchado su imagen en toda Sudamérica y alienta las teorías de la conspiración de que está obrando presionada por EEUU.

Ecuador espera en las próximas horas muestras más contundentes de apoyo de la comunidad latinoamericana, en especial de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur). También aguarda que el caso se discuta en una reunión ministerial de la Organización de Estados Americanos (OEA). Patiño dijo haber recibido llamadas de sus colegas de Argentina, Perú, Bolivia y Venezuela en la que expresaron su apoyo «no a la decisión específica» de dar asilo a Assange, «sino al derecho del Gobierno ecuatoriano de tomar la medida de forma soberana».