LA EVOLUCIÓN DE LA GUERRA DE LIBIA

El Reino Unido da por destruida la fuerza aérea de Gadafi

Nuevos ataques aliados se centran en Trípoli durante la noche

Los barcos de la OTAN aplican con rigor el embargo de armas a Libia

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El comandante de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) Greg Bagwell considera que la aviación de Gadafi está destruida y que la coalición internacional patrulla "casi con total impunidad" por el espacio aéreo de Libia. Quizá por ello, la noche volvió a ser agitada en Trípoli. Las defensas antiaéreas volvieron a esforzarse en apuntar a los aviones aliados durante el bombardeo. Los aviones de la coalición internacional atacaron uno de los palacios de Gadafi en el complejo militar de Bab el Aziza, al sur de la capital, precisamente el mismo en el que hizo su aparición en público el dictador ante la televisión. Pero no habrá combates aéreos. Bagwell, en declaraciones a los medios británicos desde la base italiana de Gioia del Colle, ha asegurado que los aviones aliados "han destruido la mayor parte de la fuerza aérea" del dictador libio, la cual "ha dejado de existir como fuerza de combate".

Bagwell ha añadido que ningún avión de la RAF ha sido atacado en el transcurso de la operación aliada amparada por la resolución 1973 de la ONU, que autorizó la imposición de una zona de exclusión aérea en Libia con el objetivo de proteger a los civiles de los ataques del Ejército leal a Muamar Gadafi.

Las fuerzas aliadas han sacado, según Bagwell, "los ojos y los oídos" al líder libio al destruir su capacidad aérea mediante una combinación de bombas y misiles disparados desde el aire. "Su fuerza aérea ya no existe como fuerza de combate y su sistema de defensa integrado y sus redes de comando y control están seriamente dañados, hasta el punto de que podemos operar con casi total impunidad en Libia", ha declarado.

Desde que empezó la operación aliada hace cuatro días, ésta ha evolucionado desde ataques a distancia a blancos militares a la plena imposición de una zona de exclusión aérea. Bagwell ha precisado que sigue habiendo blancos "en varios sitios". "Tenemos a las fuerzas de tierra libias bajo vigilancia constante y las atacamos cuando amenazan o atacan a civiles o a centros de población", ha añadido.

Preguntado sobre cuánto tiempo podrían tener que quedarse en el país norteafricano los efectivos británicos, el comandante ha contestado: "Tendréis que preguntarle al coronel Gadafi por cuanto tiempo quiere continuar, ya que nosotros estamos aquí para un largo plazo".

Cuatro Tornados y tres Tifones de la RAF se han integrado este miércoles en la fuerza aérea de los siete socios de la coalición internacional que participan en la operación contra las fuerzas de Gadafi.

Patrullas en el Mediterráneo

Las fuerzas navales de la OTAN han comenzado a patrullar el Mediterráneo para supervisar el embargo de armas impuesto sobre Libia. Tras la decisión política tomada por los 28 socios de la Alianza, la ejecución de esa misión marítima se ha iniciado con el fin de impedir la entrada de armamento y mercenarios en territorio libio.

Por el momento, seis barcos aliados pertenecientes al Grupo Permanente Marítimo I y al Grupo de Fuerzas de Medidas contra Minas de la OTAN serán los encargados de las tareas. Progresivamente, serán complementados o sustituidos por los aportes de los estados miembros.

El general aliado Pierre St. Amand aseguró que los países ya han ofrecido un total de 16 unidades, entre buques y submarinos. En particular, se cuenta con un barco de control y mando italiano, diez fragatas (Turquía aporta cuatro y España, Reino Unido, Grecia, Italia, Estados Unidos y Canadá una) y dos buques auxiliares de bandera italiana y turca.

Todos ellos quedan bajo control aliado, dirigido por el comandante supremo de la OTAN en Europa, el general estadounidense James Stavridis, que tendrá por debajo en la cadena a la base aliada de Nápoles (Italia) y a un almirante italiano que estará a bordo de uno de los navíos desplegados, explicó St. Amand.

También se desplegarán una serie de medios aéreos aún por concretar que contribuirán a la vigilancia junto a los aviones AWACS que patrullan desde hace días la zona. En la misión no participarán las fuerzas de Alemania, que ha retirado sus naves de las operaciones de la OTAN en el Mediterráneo a pesar de haber dado vía libre a los planes aliados.

Berlín se opone a intervenir activamente en Libia y, por ello, las dos fragatas y dos buques menores de la Marina alemana con 550 hombres que se encontraban en el Mediterráneo han vuelto a ser puestos bajo mando germano. También se ha ordenado la retirada de los hasta 70 militares alemanes que participaban como técnicos especialistas a bordo de aviones de reconocimiento AWACS de la Alianza que controlan el espacio aéreo en el Mediterráneo.

Embargo de armas

La aplicación del embargo de armas es la primera aportación efectiva de la OTAN a la acción internacional en Libia encargada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Según la portavoz de la Alianza, Oana Lungescu, informes de inteligencia demuestran que el régimen libio de Muamar Gadafi ha seguido obteniendo armamento desde el extranjero en las últimas semanas.

Los militares aliados se encargarán de detectar buques sospechosos y controlarlos en aguas internacionales, y cuentan con mandato para usar la fuerza si los sospechosos se resisten, confirmaron fuentes de la OTAN.

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Según una fuente de la organización, solo EEUU y la propia OTAN tienen la capacidad suficiente para imponer ese dispositivo, que ahora dirige el Ejército norteamericano. Mientras, a propuesta de París se establecería una "dirección política" conformada por los ministros de Exteriores de los países participantes en la coalición internacional, incluidos aquellos que no pertenecen a la OTAN, como los de la Liga Árabe.

Los detalles del reparto de funciones están aún por definir, pero algunos gobiernos, como el español, ya han apoyado una separación de los planos militar y político y se muestran "cómodos" con la fórmula planteada por Francia.