20 oct 2020

Ir a contenido

CRÓNICA DESDE MÉXICO

Decálogo de vida para un año mejor

TONI CANO

Un correo electrónico se ha multiplicado estos días por México con los deseos de un 2011 mejor. Recoge los consejos que le da a su nieto Pancho González, un costeño veracruzano que tiene 89 años y todos los días se toma un torito, bebida elaborada con licor de caña, leche y fruta, singularmente cacahuete. En la más pura tradición oral mexicana, este es el decálogo vital de don Pancho «pa dejar de andar de jodido».

Uno: Agradece por todo. No te quejes, dale gracias a la vida que estás, que sigues, que vives. Nomás piensa que a otra bola de pendejos ya se los cargó la chingada (la parca).

Dos: Cuando puedas comer, come. Cuando puedas dormir, duerme. Cuando puedas disfrutar, disfruta. Cuando puedas trabajar, trabaja y, si aún puedes, échate unos pinches tragos, o ponte a chiflar en la regadera y da gracias a la vida porque tienes salud. No te la pases quejando.

Tres: Si en la noche no puedes dormir, si estás vuelta y vuelta en la pinche cama, pos' párate y ponte a hacer algo porque si te quedas acostado con los ojos pelones vas pensar puras pendejadas. Y lo peor es que cuando te pares segurito que las vas a hacer.

Cuatro: Los problemas grandotes, esos que son del mundo, como el calentamiento global de la Tierra o la crisis financiera, mándalos a la madre. No los vas a arreglar tú, y luego ni les entiendes, no te hagas pendejo. Eso sí, chíngale pa´que los que pueden los arreglen. Y tú ocúpate de los que se ven más chiquitos, pero que están en tus manos.

Cinco: Si te dan, agarra. Todo lo que te den, agárralo, aprovéchalo, así sea un chingadazo, un beso o una pendejadita, porque uno vive pensando que las cosas las genera uno pero no sabes de qué forma te llegan, así que tú agarra y no te apendejes.

Seis: No agarres lo que no es tuyo: ni el caballo, ni el pañuelo, ni el sombrero, ni el dinero, ni la mujer de otro. Lo ajeno respétalo, es de otro. Cada quien tiene lo suyo, lo que se gana y lo que se merece.

Siete: Lo que hagas hazlo con ganas, con muchas ganas y mucho gusto. Y hazlo bien o no lo hagas y déjate de mamadas. Olvídate de las envidias, tú a lo tuyo porque no sabes cuando vas a valer madres.

Ocho: Cuídate de los cabrones y aléjate de los pendejos. Fíjate bien como son, porque hay un chingo. Conócelos y nunca seas como ellos. Ayuda y escucha a tus amigos, no hables mal de la gente. Sé orgulloso, pero no seas arrogante ni prepotente. Sé humilde, no agachado; sé valiente, no imprudente. Cuando ganes, sonríe; cuando pierdas, no armes un desmadre y, si te da la gana, llora.

Nueve: Nunca te preocupes por lo que no tienes, por lo que no puedes comprar. ¿Cuántos cabrones que tienen todo el dinero del mundo están en el bote, enfermos o guardados en un hospital? Tú tienes algo más valioso que es tu gente y tu salud. Esas cosas no tienen madre.

Diez: Manda a chingar a su madre a la muerte. Que sea ella la que se preocupe por no poderte llevarte y no seas tú el que se preocupe porque ya te va a llevar. ¿Así o más claro, cabrón?

Al menos medio México ha aplaudido los consejos de don Pancho.