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cambios en la cúpula del poder en pyongyang

El líder norcoreano nombra a su cuñado número dos del régimen

Kim Jong-il, de salud frágil, pretende apuntalar la transición en favor de su hijo

El Parlamento destituye al primer ministro por la fallida política económica

EL PERIÓDICO
SEÚL

Por segunda ocasión en dos meses --una frecuencia inusual en la reclusiva Corea del Norte– se reunió ayer el Parlamento en Pyongyang, en una sesión especial a la que asistió el Querido Líder, Kim Jong-il. La Asamblea Suprema Popular nombró a Jang Song-thaek, cuñado del hombre fuerte norcoreano, vicepresidente de la denominada Comisión Nacional de Defensa --el corazón del poder en el país–, puesto equivalente al número dos del régimen.

Al mismo tiempo, el dirigente destituyó al primer ministro, Kim Yong-il, artífice de una batería de fracasadas medidas que casi paralizaron la economía. Con estos nombramientos, Kim Jong-il, que sufrió una embolia en el 2008, intenta consolidar su poder, garantizar una transición tranquila y apuntalar el carácter dinástico del régimen.

La infrecuente sesión parlamentaria se produjo en medio de la creciente tensión en la península por el ataque de un buque militar surcoreano por un submarino del norte, incidente en el que murieron 46 tripulantes. El promocionado Jan Song-thaek es el marido de la hermana de Kim Jong-il, y durante cierto tiempo estuvo caído en desgracia, aunque después ha podido regresar a formar parte del círculo íntimo del Querido Líder. Está considerado como un hombre capaz de garantizar una transferencia del poder del actual hombre fuerte, de frágil salud, a uno de sus hijos, sin sobresaltos.

DE CONFIANZA / «Jang es la persona en la que más puede confiar Kim que puede establecer los fundamentos para la sucesión a Jong-un», declaró el analista Park Young-ho, del Instituto de Corea para el Análisis Nacional. «Es una señal de que se moverán en estructuras de poder ya existentes, descartando cualquier innovación, apertura o reforma», aseguró.

La segunda decisión de relevancia fue la fulminante destitución del primer ministro y su relevo por otro destacado miembro del reducido círculo gobernante, Choe Yong-rim, de 81 años. El dirigente destituido fue el artífice de la revaluación de la divisa norcoreana el pasado año, que, según la prensa del sur, ha suscitado un gran descontento entre los norcoreanos.

La elección de Choe, burócrata vinculado a Kim Il-sung, padre del actual número uno, se considera como un reflejo del fracaso del reciente viaje de Kim a China, en el cual intentó, sin éxito, lograr financiación china para lanzar nuevos proyectos económicos. La negativa de Pekín a invertir significa que el país tendrá que salir adelante con sus limitados recursos.