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UNA HISTORIA DE HORTA-GUINARDÓ...

Can Gras, el casón polifacético

Una masía del XVIII acogió viviendas familiares, una sede de CiU, un taller y una carpintería antes de ser bar de copas

SÍLVIA ALBERICH

Plaza de Santes Creus 8La antigua masía de Can Gras, con su puerta de arco de medio punto.

Plaza de Santes Creus 8La antigua masía de Can Gras, con su puerta de arco de medio punto. / CARLOS VALBUENA

La plaza de Santes Creus (anteriormente llamada de la Constitució) fue un núcleo estratégico de Horta desde antes de que se uniera a Barcelona, en 1903. En el número 20 de esta plaza se halla Can Gras, una masía de dos plantas del siglo XVIII reconvertida en bar de copas. El antiguo ayuntamiento, que albergaba una escuela municipal, distintos comercios y una fuente formaban parte de dicha plaza. En ella, los niños jugaban con piedras y cada mes de septiembre se celebraba la fiesta mayor hasta hace unas décadas.

Externamente, Can Gras conserva la fachada y la puerta principal, de arco de medio punto. El techo, sin embargo, está visiblemente destrozado y le falta la parte superior. De los tres balcones originales que había en la fachada quedan dos.

Propiedad de un comerciante llamado Pau Gras, cuyo apellido da nombre a la masía, poco se sabe de ésta. "Es una casa que no está estudiada", matiza Carlota Giménez, de El Pou, un grupo que estudia y difunde la historia y el patrimonio de Horta-Guinardó.

Originariamente, la casa tenía una capilla que servía como parroquia del antiguo pueblo de Horta y en ella se celebraba misa los domingos. "A la salida se hacía una subasta en la que se contrataban jornaleros", explica Carme Martín Falcón, divulgadora histórica jubilada.

Futuro restaurante

La casa pasó por distintos propietarios y, con los años, se convirtió en un edificio que albergaba viviendas que ocupaban distintas familias. En el siglo XX, se utilizó Can Gras para usos muy diversos, desde un almacén de hierro hasta una carpintería y un taller de coches. "Incluso fue la sede de Convergència i Unió durante varios años", recuerda Martín.

La fuente de delante de la masía es centenaria. "Es una reproducción de la fuente de Canaletes, que regaló el ayuntamiento a Horta cuando el pueblo se anexionó a Barcelona", detalla la divulgadora histórica. A unos metros de esa fuente, en el número 5 de la calle de Santes Creus, estaba el auxilio social. Era un local que dependía de Falange y se encargaba de distribuir productos básicos a la población en la época de la posguerra.

En los años 50, la plaza de Santes Creus fue perdiendo fuelle y el núcleo comercial y activo de Horta se trasladó a la coqueta y concurrida plaza de Eivissa. En la década de los 90, Can Gras experimentó una gran transformación al convertirse en un bar de copas llamado BB+, que funcionó durante siete años.

Desde hace dos décadas, la planta baja de Can Gras está ocupada por Samba Brasil, un local de copas muy concurrido con un amplio jardín. "El jefe es brasileño, de ahí el nombre del bar", indica Francesc Sempere, vecino del barrio y encargado del local, en el que se sirven cócteles y bebidas. "Antes de ser una masía había sido una caballeriza", recuerda Sempere. Encima del bar, en la planta superior de la masía y en el espacio que ocupaba el taller de coches habrá un restaurante, avanza el encargado.

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