26 oct 2020

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La difícil gestión de la pandemia ha sacado a flote tensiones financieras dentro de las  comunidades autónomas y también, las existentes entre ellas. La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso reclama para la capital un apoyo especial "por ser motor económico, por tener el 60% de las grandes empresas, por la movilidad y por la densidad de población", mientras mantiene sus planes de bajar impuestos. Por su parte, desde la Comunidad Valenciana, su presidente, Ximo Puig, denuncia que el 'efecto capitalidad' ha convertido a Madrid en un "aspirador" de recursos, población, funcionarios estatales, grandes empresas, organismos, empleados cualificados y redes de influencia en detrimento de otras comunidades que ahora, sobre todo,  se ven limitadas para encarar las dificultades sanitarias y económicas derivadas del covid.