Sin pelos en la lengua

Kate Winslet carga contra la homofobia de Hollywood: "Los actores gais temen por su carrera si admiten su sexualidad"

  • La protagonista de 'Titanic' confía en un nuevo Metoo, pero esta vez por la liberación sexual en la meca del cine

Muchos actores gais que trabajan en Hollywood ocultan su inclinación sexual ante el temor de que esto pueda arruinar sus carreras, admite Winslet.

Muchos actores gais que trabajan en Hollywood ocultan su inclinación sexual ante el temor de que esto pueda arruinar sus carreras, admite Winslet. / NAIL HALL (REUTERS)

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EL PERIÓDICO

Más allá de 'Titanic', la archigalardonada Kate Winslet (Reading, 1975), pues en sus estanterías acumula un Oscar, cuatro Globos de Oro, tres Bafta, otros tres premios del Sindicato de Actores, un Emmy y un Grammy, es conocida por ser una mujer de carácter sin pelos en la lengua. Las injusticas la enervan y no se corta a la hora de denunciarlas públicamente. En el 2016, al recoger el Bafta a la mejor actriz de reparto por su papel en 'Steve Jobs', se la devolvió a un profesor que le hizo 'bullying' en sus primeros años en la interpretación: "Cuando era más joven, cuando solo tenía 14 años, mi profesor de actuación me dijo que quizás debería ser feliz conformándome con papeles para gordas. ¡Mírame ahora!, ¡mírame ahora!", le contestó. Más tarde, renegó de Woody Allen y Roman Polanski, con los que había trabajado antes de que salieran a la luz las acusaciones contra ambos por haber cometido abusos sexuales. Y, ahora, en una reciente entrevista con 'The Times' ha aprovechado para despacharse a gusto y denunciar la homofobia que hoy, abril del 2021, sigue instalada en Hollywood. "Muchos actores gais que trabajan en Hollywood ocultan su inclinación sexual ante el temor de que esto pueda arruinar sus carreras", admite Winslet.

La protagonista de 'Sentido y sensibilidad' (1995) y 'Revolutionary Road' (2008), conoce a “al menos cuatro actores” que no han salido del armario porque creen que eso acabaría con su carrera. La actriz señala el "juicio, la discriminación y la homofobia" en la industria del cine y asegura que las personas LGBT en Hollywood necesitaban un movimiento al estilo #MeToo, que nació hace unos años en EEUU al revelarse el alcance de los abusos sexuales sufridos por muchas actrices. Sin embargo, asegura que con estas palabras no tiene intención de “enfrentarse a Hollywood”.

"Aterrados"

“No podría decirte la cantidad de jóvenes intérpretes a los que conozco, algunos muy famosos, otros no tanto, que están aterrorizados por el hecho de que su sexualidad sea revelada y de que eso se interponga en su camino a la hora de ser escogidos para papeles heterosexuales”, ha revelado la actriz, de 45 años. De hecho, según relata, sus propios representantes les recomiendan no hacerlo público.

Winslet se ha referido a esta situación a raíz de su papel de la paleontóloga británica Mary Anning en el filme 'Ammonite', que especula sobre una relación de esta con la geóloga Charlotte Murchison, interpretada por Saoirse Ronan, en la Inglaterra de 1840. A pesar de las presiones a favor de más diversidad en los premios cinematográficos, en los que predominan actores y directores blancos, este papel le ha hecho darse cuenta de que “se debate poco sobre la representación de personas homosexuales y bisexuales”.

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Precisamente, durante la promoción del filme de Francis Lee, y debido a su papel, le han hecho multitud de preguntas sobre las escenas lésbicas que protagoniza con Ronan. A su parecer, ha sido más cuestionada por ellas que cuando ha tenido escenas de sexo con hombres. Winslet es de la opinión que un actor puede hacer cualquier papel independientemente de su condición sexual, algo que aplica especialmente a los hombres. “Hollywood tendría que dejar de lado toda esa mierda tan anticuada acerca de si alguien puede hacer un papel heterosexual cuando es gay. Debería ser prácticamente ilegal, y no sabes lo extendido que está”, denuncia Winslet. “En algunas ocasiones, los actores deciden no salir del armario por cuestiones personales. A nadie le importa. Quizá es por privacidad, pero quizá por vergüenza”, remata.