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ENTREVISTA

Juan del Val: "Hay gente incapacitada para ser feliz"

Mireya Roca

Juan del Val posa en una calle de Barcelona, el pasado jueves.

Juan del Val posa en una calle de Barcelona, el pasado jueves. / ÁLVARO MONGE

Juan del Val (València, 1972), coautor de Para Ana de tu muerto Lo inevitable del amor, obras que escribió junto a su mujer, la presentadora Nuria Roca, acaba de ganar el Premio Primavera de Novela 2019 con Candela (Espasa). En ella, el también guionista y productor construye una historia muy positiva, que deja muy buenas sensaciones pese a que refleja situaciones muy duras de la vida misma.

¿Quién es Candela?

Es una mujer de 40 y tantos años, que regenta junto a su madre tuerta y su abuela un bar de barrio, el Cancerbero, que bien podría ser de una gran ciudad como Madrid o Barcelona. La vida del bar es la vida de Candela y en la barra es donde transcurre su existencia. Es una mujer a la que no le han pasado demasiadas cosas buenas y que comienza la novela sintiéndose sola.

¿Qué le ha sorprendido de sus protagonistas?

Uf... No lo sé, yo mismo me sorprendía de cómo son. De Candela me gustaba que, poco a poco, se atreve  a ser más ella; de la madre, que mejora mucho, y la abuela, que a sus 80 años dice todo lo que piensa.

¿La evolución que experimenta la protagonista es uno de los ejes del libro?

El personaje evoluciona y cambia desde el principio hasta el final. Le cambia la mirada y comienza a ver cosas muy buenas que lea rodean y que antes no veía. He construido este personaje para exponer la evolución de una persona quedándose en el mismo sitio. Es decir, yo creo en los cambios de las personas, pero no a raíz de grandes acontecimientos. Pienso que para cambiar o mejorar no es necesario que te toque la lotería, ni tener el trabajo soñado, ni que aparezca el hombre de tu vida. Ninguna de estas cosas existen. Los grandes cambios se consiguen cambiando la manera de ver lo que te rodea.

-La novela transcurre en la barra de un bar?

Un bar es un escenario estupendo,porque creo que es uno de los lugares donde más cosas pasan. También podría haber elegido una iglesia, o una biblioteca, pero suceden tantaas cosas en los bares... Es el inicio de un montón de cosas buenas. Me encantan los bares y era el escenario ideal, incluso creo que el propio Cancerbero es un personaje más de la novela.

¿A qué viene la frase: “Una mujer maravillosa que no sabe que lo es”?

Hay mujeres maravillosas que pasan desapercibidas por ellas mismas. Me apetecía mucho contar la historia de una mujer así. Una mujer normal, pero con muchas cualidades que la convierten en fascinante. Desde su sentido de humor hasta su generosidad y su inteligencia, es una mujer lucida. Al final es un personaje con el que es muy fácil sentirse identificado si eres muje, pero también si eres hombre.

¿Ha sido complejo escribir en primera persona y en femenino?

Debería decir que me ha costado mucho, pero la realidad es que no. Yo también reivindico que no somos tan distintos. Aparte del aspecto físico, creo que hay maneras distintas de sentir, pero en lo esencial no somos tan diferentes. Algunas amigas me dicen que parece increíble que esta novela la haya escrito un hombre. (risas).A mí me apetecía contar la historia de una mujer. Surgió de alguna historia que me contaron y no concebía construir ese personaje femenino de otra forma que no fuera la primera persona. Ahí está el reto de meterme en primera persona siendo un hombre, porque durante todo el tiempo que duró el proceso de la escritura fui una mujer.

Hay capítulos muy duros con malos tratos, abusos, pederastia, inmigración...

Es que todo lo que sucede en la novela está en la calle. En la vida de Candela hay abusos y  malos tratos, cosas que a mí me hieren profundamente y que me parece tremendo contarlo, pero había que hacerlo. Sobre los abusos he tenido varias conversaciones con amigas que los sufrieron y me pareció que debía contarlo a través del personaje. Me puse a investigar y descubrí que no es algo excepcional, que en muchas ocasiones suceden en el entorno más próximo y después siempre existe el sentimiento de culpa de la niña abusada. Mientras que los malos tratos tienen que ver con el machismo.

El sentido del humor tampoco falta.

Personalmente no sé hacer nada sin humor. Me gusta reírme de todo y es algo que también hace Candela, incluso se ríe de si misma.

¿La felicidad está en las pequeñas cosas?

Hay gente que está incapacitada para ser feliz y no tiene nada que ver con el estatus social, ni cultural. Se tiene una cierta capacidad para ser feliz, como se tiene para las matemáticas.

En un capítulo cita un fragmento de su anterior libro Parece mentira.

Hago un guiño con la frase: “Parece que la vida empieza solo el día que nacemos, pero no es verdad. De vez en cuando todo empieza de nuevo”. Sin ese libro Candela no hubiese sucedido.  Creo que Candela tiene que ver mucho con que siempre hay un momento para volver a empezar siendo tú mismo, no intentando convertirte en otra persona. Y es que Candela empieza a vivir y a ilusionarse con 40 años.

Temas: Nuria Roca