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ENTREVISTA CON LA HIJA DE MONTSERRAT CABALLÉ

Montserrat Martí: "Todavía no estoy preparada y fuerte para según qué"

Montserrat Martí ofrece un concierto en Barcelona a beneficio del nuevo Centro de Neonatología del Hospital Vall d'Hebron

Marta Cervera

Montserrat Martí, en las instalaciones del Vall dHebron, el pasado miércoles.

Montserrat Martí, en las instalaciones del Vall dHebron, el pasado miércoles. / ALBERT BERTRAN

La música y la solidaridad fue algo que le transmitió su madre, la inimitable y añorada Montserrat Caballé, fallecida el 6 de octubre. Tras el funeral abierto al público que tendrá lugar en la catedral de Barcelona el sábado, al día siguiente, el domingo al mediodía, su hija Montserrat Martí, también soprano, cantará en un concierto solidario en el Auditorio Axa de Barcelona para la campaña  'Amb tu, com a casa', para recaudar fondos para el nuevo Centro de Neonatología Avanzada del Hospital Vall d’Hebron.

-Vuelve a cantar tras la muerte de su madre en este concierto benéfico.
-Bueno, en realidad empecé a cantar el 24 de octubre, aunque este será mi primer concierto en Barcelona tras la muerte de mi madre. En Catalunya canté el sábado pasado en Vilafranca del Penedès y ya llevo varias actuaciones.

-Es todo muy reciente. 
-Decidí volver a cantar con mucho miedo, porque son 24 años los que he cantado a su lado y algún día tenía que empezar a hacerlo de nuevo tras su muerte. 

-¿Cómo fue ese primer concierto?
-Muy bonito, porque actué en Oviedo, en el Teatro de la Filarmónica, y pusieron en el escenario una fotografía de mi madre, de su debut con la Filarmónica en el año 1963, y un ramo de flores. Al día siguiente fui a Jaén para actuar en Baeza. Allí también le rindieron un homenaje en el concierto benéfico para las monjas de clausura del convento de San Antonio, para la reparación del tejado de su convento. Y el día 28 hubo otro homenaje cerca de Córdoba, donde Inocencio Arias habló de mi madre, aunque preferí quedarme en el camerino mientras lo hacía.

-¿Demasiadas emociones?
-Todavía no estoy fuerte y preparada para según qué. Una cosa es cantar, algo que me cuesta y me emociona, que es bonito y que me da fuerza. Cuando canto pienso en ella y, si uno cree, eso te ayuda. Pero aún no estoy lista para hacer frente a otras cosas.

-¿Cómo se implicó en el proyecto de creación de un nuevo centro avanzado para neonatos en Vall d’Hebron?
-Tengo una muy buena amiga que trabaja allí y, como soy madre, en seguida quise involucrarme. Por suerte yo no tuve que acudir a este tipo de servicios cuando nació mi hija. Me imagino el sufrimiento de las madres pese a la esperanza y los avances tecnológicos que he visto en mi visita al hospital este miércoles. Son cosas que ninguna se espera cuando está embarazada. Siempre que podemos, debemos ayudar.

-¿Cómo fue la visita?
-Impacta ver a niños tan pequeños allí. Y la fuerza de padres, enfermeras y doctores. Porque todos allí son una familia. Su lucha y su cariño transmiten una fuerza enorme. Hay que ayudarles a poder tener un espacio donde se sientan más como en casa, aunque sea en pequeños habitáculos. Está demostrado que ayuda mucho en la recuperación y evolución del bebé el contacto de piel. 

-¿Cómo será el repertorio?
-Como el concierto será al mediodía y vendrán familias y niños, lo he organizado diferente para que sea ameno y no demasiado largo. El repertorio será muy popular e incluirá cuatro piezas de ópera, música de Granados, canción española y zarzuela, y una última parte que incluye desde Gershwin a Morricone y Vangelis.

-¿Cómo ha sido su relación con la música desde la pérdida de su madre?
-La verdad, no he podido escuchar nada de mi madre todavía. Solo una canción que me envió un amigo de toda la vida, un tema que teníamos en común.  Y me costó escucharla pero lo hice en el coche. En Baeza, tras el concierto, pusieron un vídeo de diez minutos como homenaje a Montserrat Caballé. ¡Menos mal que había acabado mi actuación porque me puse a llorar y a temblar! Por eso prefiero quedarme en el camerino si hay algo así. No estoy preparada aún. Ya hago un esfuerzo cuando estoy en el escenario y canto cosas que interpretaba con ella.

-Las emociones brotan, es normal.
-Incluso ahora me está costando hablar. Este pasado miércoles celebramos el 90º aniversario de mi padre. Hoy [por ayer] es mi cumpleaños. Son días muy complicados. Hemos estado en casa de mis padres donde todo está igual. Son tantas las muestras de cariño que no hemos tenido ni tiempo para poder agradecerlas. No es falta de educación, así que de momento aprovecho para dar las gracias por todas esas bellas palabras que nos ha enviado la gente.


-En el Liceu hubo colas para firmar en el libro de condolencias.
-Las muestras de cariño han sido muchas. Y son tantas y tan bonitas que no podemos acabar de leerlas. Llevará tiempo contestar a todo el mundo. Aún no estamos fuertes.

-Este sábado se celebra en la catedral el 'Réquiem' de Verdi interpretado por la Orquestra y el Cor del Liceu,en un funeral abierto a todos, como quería su madre.
-Un réquiem es una misa de difuntos. Aunque el arzobispo de Barcelona dirá unas palabras, no se oficiará misa con comunión. Cualquiera puede ir a escuchar el concierto. Será un funeral cantado.

-Más adelante llegarán los homenajes del Gran Teatre del Liceu y el Teatro Real.
-Hay que organizarlo con tiempo porque muchos artistas no pueden coincidir y algunos participarán a distancia o con un audiovisual. Es difícil reunir a todos los que quieren estar.

-¿Su agenda está llena?
-Pues no me puedo quejar porque no paro. Con Luis Santana, barítono, y Antonio López Serrano, pianista, tenemos un programa que gusta mucho. Pero he de buscar tiempo para estar en casa, sobre todo estas Navidades, que serán duras. Además, mi hija todavía disfruta con los Reyes. En casa me reclaman porque paso mucho tiempo fuera, pero no puedes rechazar el trabajo porque nunca sabes cuándo te puede faltar.