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CONVERSACIONES CON LA EXPRIMERA DAMA

Michelle emprende una gira de estrella de rock

Michelle Obama pone en marcha la promoción de su libro de memorias con eventos en estadios deportivos de 12 capitales

Ricardo Mir de Francia

Michelle Obama y Oprah Winfrey, en la presentación del libro en Chicago. 

Michelle Obama y Oprah Winfrey, en la presentación del libro en Chicago.  / EFE / TANNEN MAURY

Las giras promocionales de los grandes libros que se publican en Estados Unidos tienden a hacer parada en las librerías de renombre de las principales capitales. En casos extraordinarios, se llenan teatros para escuchar al autor, como pasó con las últimas memorias de Hillary Clinton. 

Y luego está Michelle Obama, que parece jugar en una liga completamente diferente, algo así como la estratosfera de la industria editorial. La exprimera dama ha comenzado esta semana a presentar ‘Becoming’ en estadios deportivos a unos precios que oscilan entre los 29.50 dólares y los 3.000, lo que cuesta una entrada vip para escuchar y conocer brevemente a la autora en el Barclays Center de Nueva York. Muchas de las entradas están ya agotadas y el libro copa las ventas de Amazon. Michelle es la nueva Beyoncé del mercado editorial.

  
  

 Living in the White House for eight years, @MichelleObama had staffers providing everything she could have possibly needed, except for time. "What I came to realize is that there was absolutely no time to reflect in the White House,” she tells @oprah for ELLE’s cover interview. “We moved at such a breakneck pace from the moment we walked in those doors until the moment we left. It was day in and day out because we, Barack and I, really felt like we had an obligation to get a lot done.”⁣⁣ ⁣⁣ Now, with time to process two terms in office—a historic run of accomplishments and struggles—Obama has released her highly anticipated memoir, “Becoming.” Ahead of her book release, the former FLOTUS gets real about her marriage to Barack, the threats made against her children, and life after the White House.⁣⁣ ⁣⁣ ELLE December 2018 credits:⁣⁣ ⁣⁣ Editor-in-chief: @ninagarcia⁣⁣⁣⁣ Photographer: @millermobley⁣⁣ Stylist: @meredithkoop⁣⁣ Hair: @yenedamtew⁣⁣ Makeup: @carlraymua⁣⁣ Wearing: @Dior Chief photography director: @alixbcampbell

 

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La gira comenzó este martes en Chicago, coincidiendo con la llegada a las librerías de ‘Mi historia’, como ha titulado Plaza & Janes la edición española. Cuatrocientas páginas en las que aborda desde su infancia en Chicago, a la terapia matrimonial a la que se sometió con su marido, la fecundación in vitro de sus dos hijas o el resentimiento que guarda hacia Donald Trump por haber "puesto en peligro" a su familia al propagar el bulo de que Barack Obama nació en Kenia y era supuestamente un presidente ilegítimo. La gira hace escala en 12 capitales, desde Boston, Los Ángeles y Dallas a Paris y Londres, las únicas plazas internacionales de su periplo promocional.

La gira ha sido organizada por Live Nation, el mayor promotor de conciertos del mundo, la misma compañía que organiza las giras de U2Miley Cyrus o Beyoncé. Y se ha vestido metódicamente con todos los elementos para maximizar su impacto, empezando por una portada en Elle, donde Michelle posa a sus 54 años con un vestido de Dior para después abrirse a las preguntas de su amiga Oprah Winfrey en las páginas interiores.

Esa misma Oprah le acompañó el martes en su estreno ante 14.000 fans en el estadio de los Chicago Bulls, un evento que The ‘Hollywood Reporter’ describió como un espectáculo a mitad de camino “entre un talk show, un mitin político y un concierto de rock”. Allí contó como rompió a llorar durante 30 minutos después de asistir a la ceremonia de investidura de Trump en 2016. “Creo que fue simplemente por la sensación de haberme liberado tras tratar de hacerlo todo perfectamente durante ocho años. Le dije a Barack: ‘esto ha sido muy difícil”, dijo Michelle durante el coloquio.

Durante todos esos años el público reconoció su carisma y su disposición a elevar la conversación cuando las circunstancias lo requerían. Pero no todo el mundo apreció su independencia, su rechazo a blanquear la historia racial del país o la firmeza de sus convicciones, menos susceptibles que las de su marido a ser sacrificadas en función de lo que aconsejaba el momento.  Incapaz de tragar a una pareja negra en la Casa Blanca, parte de la derecha no tardó en describirla como “una mujer negra enfadada”.

Michelle no lo ha olvidado y sigue desafiando a aquellos que la cuestionan. “¿Cómo se atreven a decirme que no pertenezco, que no amo a mi país?”, dijo en Chicago tras presentar la suya como una biografía puramente americana. “Sí, soy negra; sí, soy mujer; fui parte de la clase trabajadora, mis padres no acabaron la universidad. Mi historia es parte del sueño americano”.

Y en esas coordenadas pretende seguir. Como muchos otros políticos antes que ella, Michelle está haciendo caja tras su paso por las altas esferas del poder. En sus eventos, vende ropa y complementos creados por ella misma con eslóganes como “Encuentra tu voz” o “Excelente desde el principio”. Los beneficios los dedicará a un programa de la Fundación Obama dedicado a financiar la educación de las adolescentes alrededor del mundo.