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Se agudizó con el éxito

La actriz Claire Foy revela que sufre ansiedad desde que era niña

La protagonista de la exitosa serie "The Crown" hizo duras declaraciones sobre lo que piensa de sí misma debido a esta enfermedad

El Periódico

Claire Foy, el pasado miércoles en Berlín.

Claire Foy, el pasado miércoles en Berlín. / EFE / Philip Guelland

La nueva estrella mundial Claire Foy, que ha cautivado a todos con sus actuaciones espectaculares luego de haber encarnado a la reina Isabel II en la exitosa serie “The Crown” y con lo que ha ganado un Globo de Oro en 2017 y un Emmy en la edición de 2018; reveló que en su vida privada ha pasado por momentos muy complicados al enfrentar angustia y ansiedad.

Claire Foy confesó que desde niña sufre de ansiedad y que su fama ha exacerbado el problema y este trastorno la hace dudar de sus propias habilidades y la inunda de pensamientos negativos. "Cuando sufres de ansiedad, cualquier cosa te puede generar ansiedad- hasta cruzar la calle", reconoció la intérprete al diario The Guardian.

Según reveló la famosa actriz, todo comenzó cuando tenía ocho años y fue el momento en el que sus padres se separaron, además de que le detectaron un tumor en un ojo y una artritis juvenil. A partir de ahí, comenzaron los ataques de ansiedad que ahora describe como "un montón de pensamientos sobre la mierda que soy".

Foy reveló que la ansiedad se acrecentó cuando asumió un rol en donde intentó "hacer que todos estén felices. Nunca estar enojada. Ser muy dulce y portándome bien", e incluso pensaba que tener ansiedad era su "destino".

Dudas sobre sí misma

La actriz admitió que su ansiedad la hizo dudar de sí misma, incluso cuando hizo la audición para el rol de Anne Boleyn en la adaptación de Wolf Hall de la BBC en el 2014.

"Había leído el libro de Hilary Mantel y simplemente pensé: 'No soy ella. De ninguna forma'", rememoró. "Anne era tan inteligente, seductora, podía ser tan misteriosa y lograr que la gente quede fascinada con ella. Anne sabía que ella era alguien especial… Yo simplemente no podía verme así".

Y con la fama fue aún más complicado controlar esta enfermedad, ya que los pensamientos no cesaron aún con todo el reconocimiento por su trabajo y el éxito en su carrera de actriz, pero en realidad todo "se magnificó sin duda cuando empecé a hacer esto. Explotó. Sí", aseguró Foy

"Lo que hay que tener en cuenta es que no está relacionado a nada que pueda parecer lógico. Es puramente ese nudo en el estómago y el sentimiento de que no puedes, porque eres esto o eres lo otro. Es mi mente trabajando a mil pasos por segundo y dejándose llevar por ese pensamiento".

El destino cambió

De adulta Foy eventualmente fue a un especialista y logró estabilizar su enfermedad. "Todavía está ahí, pero supongo que ya no le creo tanto". Aunque reconoció que “antes pensaba que esta era la suerte que me había tocado en la vida, sufrir de ansiedad y luchar y luchar con eso y que siempre iba a estar triste y limitada por mi condición. Pero ahora puedo separarme cada vez más de eso".