GANADORA DE FASHIONERS OF THE WORLD

Inés Monjo, un nuevo talento para la moda

La estudiante de la IED Barcelona presenta una minicolección sobre la anorexia y la bulimia

Inés Monjo, junto a uno de sus diseños, en el Recinte Modernista de Sant Pau.

Inés Monjo, junto a uno de sus diseños, en el Recinte Modernista de Sant Pau. / LUIZA LACAVA

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Luis Miguel Marco

"Estoy muy orgullosa de ver estos vestidos finalmente en un desfile, aunque esto es solo el principio. Soy muy consciente de que tengo mucho que aprender y de que esto es una carrera de fondo en la que hay que ser humilde". Quien tiene las cosas tan claras es Inés Monjo, una joven barcelonesa de 22 años, que este viernes, en la última jornada de los desfiles de la 080, ha visto cómo su proyecto de final de carrera tomaba cuerpo sobre una pasarela, cómo los seis conjuntos de su colección eran vistos y aplaudidos por el público en el pase de Fashioners of the World que presenta IED Barcelona, la escuela superior de diseño y cantera por las que han pasado muchos nombres propios de la moda local.  

Monjo, con su colección Man O to, ganaba hace unos días el Premio Franca Sozzani a la mejor colección, otorgado por un jurado internacional. Alumna del Título Superior en Diseño de Moda del IED, lo que ha hecho Monjo es tratar de plasmar en su ropa una experiencia vital que marcó su adolescencia. "Sufrí de los 12 a los 18 años un transtorno alimenticio y he querido reflejar ese proceso, hablar de anorexia y bulimia", explica.

¿Y cómo lo ha hecho?. "Pues con una secuencia que en principio iba a ser de ocho 'outfits' aunque al final he confeccionado solo seis. Hablamos de varias fases: de deformación, de constraste, de superación y de luz... Eso se traduce en vestidos que juegan con los volúmenes, con unas flores mustias a las que les falta riego (anorexia) a otras grandes (bulimia) para acabar en un mono de punto muy luminoso y armonioso en el que también aparecen sus flores confeccionadas con ganchillo. El de la imagen sería un paso intermedio, un vestido en el que las flores empiezan a brotar de abajo arriba, a trepar por el vestido". describe de una forma muy gráfica. Como es natural, para esta joven promesa es muy importante el mensaje de diversidad que debería reflejar el negocio de la moda.

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Monjo ha tenido muy cerca a los profesores en este proceso en el que ha pasado del desarrollo del concepto a la confección final.  "Pilar Pasamontes ha sido como una segunda madre para mí. También ha supervisado mi trabajo José Castro", indica alguien para la que la moda no es ajena. Su abuela diseñaba trajes de novia y su madre trabajó para Andrés Sardà y La Perla. Entre sus referentes cita a Maison Martin Margiela y Commes des Garçons, por su trabajo concepcual y de volúmenes; también el del desaparecido Alexander McQueen.  "Me identifico bastante con él, que también sufrió por sus problemas de peso. El documental que se ha presentado recientemente sobre su vida es impactante", explica.

El siguiente destino para ella es precisamente el Londres desde donde McQueen maravilló al mundo. Se marcha allí en septiembre. "Como digo, esto es solo el principio".