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MITO DESPRECIADO

Paul McCartney, vetado en una fiesta tras los Grammy

El rapero Tyga, organizador del sarao, no se disculpa por el portazo al exmiembro de los Beatles

Paul McCartney, con la puerta en las narices en la fiesta de los Grammy. / TMZ

¿Paul McCartney? ¿Quién es Paul McCartney? En la breve conversación entre los responsables de seguridad de la fiesta que organizaba Tyga en Los Ángeles y el músico y sus amigos (atención, Beck, ¿quién es Beck? y el batería de los Foo Fighters, Taylor Hawkins) no se pronunciaron estas preguntas, pero no hacía falta. Con el "no podéis entrar" era más que suficiente. Se entendía todo. Portazo al mito de la música, al exmiembro de los Beatles. Y no porque llevara calcetines blancos, sino que es probable que el gorila de la puerta ni le reconoció.

El vídeo que ha grabado TMZ a las puertas del club Argyle, donde se celebraba una fiesta posterior a los Grammy es casi hiriente. A sus 73 años, 'Macca', todo hay que decirlo, mantiene la compostura en todo momento, pero no deja de dar pena que le digan no una, sino dos veces, que no puede entrar en la discoteca. Tras la primera negativa, suelta: "¿Qué tan famosos tenemos que ser? Necesitamos otro éxito". Humor británico. Porque viene de encajar una preguntita que se las traía: cuál es su canción favorita de los Rolling Stones.

Aun así, McCartney vuelve a insistir, y vuelve a recibir un no. "Necesitamos otro 'hit', necesitamos otro 'hit'", bromea el autor de decenas de éxitos que han marcado la música pop. Beck añade en tono de broma: “¡El año que viene!”. Por lo visto, vender más de 100 millones de discos como artista en solitario y unos 600 millones con los Beatles no es suficiente para que dejen pasar a la fiesta de un rapero cuyo mejor logro es un número 7 en la lista por 'Rack City' en el 2012 y una nominación a los Grammy en el 2011 por ‘Deuces’.

Así que que no tiene otro remedio que dar media vuelta y volver al coche donde le espera su mujer, la milmillonaria Nancy Shevell, con destino a otra fiesta donde sí le abrieron las puertas de par en par: la de la discográfica Republic Records. Quizás allí pudo explicar a cantantes como Tony Bennett, actrices como Kaley Cuoco y a cantantes como Alessandra Ambrosio y Bella Hadid.

Hasta ahí la dolorosa anécdota, la confusión si que quiere ser benévolo interpretando las imágenes. El problema ha sido la reacción de Tyga al saber lo que pasó en la puerta de su fiesta. ¿Se ha disculpado? No. El rapero, de 26 altivos años, ha intentado echar balones fuera diciendo que no sabía que le habían vetado en la entrada, y que considera al músico una "leyenda". "No controlo la puerta. Yo no tenía conocimiento de que sir Paul estaba allí. Solo actuar y me fui", ha tuiteado Tyga, que tiene un romance de ida y vuelta con la modelo Kylie Jenner. ¿Alguien ha leído palabras como perdón o alguna expresión sinónima de disculpa?

UNA SUTIL FORMA DE LLAMARLE ANCIANO

Por si fuera poco, uno de sus amigos, el también rapero Bow Wow, de 28 años, que estuvo en la fiesta, ha soltado que si a McCartney no le dejaron fue porque no formaba parte de una "nueva generación" de artistas que frecuentan el popular local nocturno. Una sutil manera de llamarle anciano. 

Para acabar de arreglarlo, un portavoz de Argyle ha dicho al 'Daily Mail' que McCartney quería ir a la fiesta de Mark Ronson en un club cercano y que se confundió de local. 

McCartney mantiene un discreto silencio sobre la humillante situación. Quién sabe si componiendo un nuevo éxito con el que tener un aval en la próxima fiesta la que pretenda entrar.

Temas: Fiestas