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MANUEL MARTOS ES VOCALISTA DE UNA BANDA QUE EDITA SU SEGUNDO DISCO

El hijo de Raphael vuelve al frente del grupo Mota

LUIS TROQUEL
BARCELONA

Cuando se habla de Manuel Martos siempre sale a colación que es hijo de Raphael y Natalia Figueroa. O que esta casado con Amelia Bono y es también, por tanto, yerno del actual presidente del Congreso de los Diputados. Sin embargo, hay otra persona en su vida bastante más anónima pero con la que en la última década ha compartido a diario esfuerzos e ilusiones, el guitarrista y productor Álvaro de Azcárate. Juntos forman el grupo de pop-rock Mota y acaban de publicar un segundo disco de explícita vocación noctámbula, Excusas para no pisar la cama.

Él lleva bien lo de ser conocido como el compañero artístico del a su vez hijo de famosos. «Ya sabía en lo que me metía», afirma riendo. «Me parece natural que siempre pregunten por ello». ¿Y como llevaba al principio Raphael que su hijo fuera también cantante? «Yo empecé tocando la batería y cuando les dije que tenía un grupo, a los 15 o 16 años, igual no les hizo demasiada gracia, pero luego todo fue muy natural», recuerda. «El vocalista del grupo en que estaba se fue, me puse yo en su lugar y mi padre lo entendió muy bien. Él me apoya y le encanta lo que hacemos».

MANO A MANO / Mota parece moverse por ciclos de cinco años: los que tardaron desde su formación a su debut discográfico y los que han vuelto a pasar hasta este segundo asalto. Con tres músicos fijos y espíritu de banda, Manuel y Álvaro han escrito mano a mano las canciones y han asumido la producción: desde los arreglos a la propia publicación. «El primero salió en una multinacional pero tal como están las cosas en la industria preferimos la libertad de poder tomar todas las decisiones», dicen.

No ha de ser sencillo ser cantante y, a la vez, hijo de Raphael. «Nunca lo pienso sobre un escenario, porque si lo hiciera lógicamente me entraría pánico», reconoce Manuel. «Creo que está muy claro quién es mi padre y su carrera. Llegar a eso es imposible, ni siquiera acercarse. Por suerte hacemos estilos muy diferentes y si me dedico a esto es porque es lo que más me gusta. Lo importante es disfrutarlo».

Podría parecer que el nombre de Mota es una metáfora sobre la humildad que trasluce, pero proviene de un personaje de una de sus películas favoritas, la desternillante Aterriza como puedas. En consonancia, para el videoclip de la canción Invencible actúan con su grupo sumergidos bajo el agua, en el fondo de una piscina. Dado el caso se impone preguntar si era de algún amigo famoso o familiar (directo o político). «Pues no», dice Manuel tras hacer memoria. Álvaro añade entre risas: «No queríamos que nos robaran protagonismo».