18 sep 2020

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NUEVA CANTANTE DE ELLA BAILA SOLA

Rocío Pavón, de fan número uno a estrella de Ella Baila Sola

EMILIO PÉREZ DE ROZAS
BARCELONA

Los hay que cumplen casi todos sus sueños. Por ejemplo, Pep Guardiola, de Santpedor a La Masia, de infantil a profesional azulgrana, de recogepelotas en el Camp Nou al más grande entrenador del Barça. O, por ejemplo, Rocío Pavón (Madrid, 1983). De groupie de Ella Baila Sola a componente del dúo, de presidenta de su clubs de fans a estrella del grupo que idolatraba, de aprendiz a cantante, del anonimato en la claca a protagonista en el escenario.

Rocío, estudiante aventajada, y mucho, en el Conservatorio Maestro Barbieri, de Madrid, donde por una hiperlaxitud en los dedos (imposibilidad de apretar fuerte con las yemas de las manos) se vio obligada a dejar el violín y abrazar el piano, la batería, la guitarra, cualquier instrumento musical, se convirtió rápidamente, en los 90, en la primera fan de Marta Botía y Marilia Casares, componentes del exitoso grupo Ella Baila Sola (EBS). «Yo quería ganarme la vida con la música», explica la nueva componente de EBS, «pero jamás pensé que al final de este camino o en medio, porque nunca sabes dónde empieza y acaba esta aventura, me surgiese la posibilidad de formar parte de mi grupo favorito».

PERSECUCIÓN TOTAL / Esta chica del madrileño barrio de Orcasitas perseguía a sus ídolos allí donde iban, sacrificando la semanada y lo que hiciese falta. «Llegué, casi, a formar parte de su caravana. Las visitaba en su camerino, compartía sus actuaciones y, cómo no, acabé siendo presidenta de su club de fans», explica Rocío, que hoy actúa, cómo no, junto a Marta en la sala Bikini de Barcelona. «Cuando ellas comprobaron que, en efecto, a mí no solo me gustaba su música, la manera que tenían de actuar en el escenario, su trayectoria, sino compartir con ellas algo más, no digo su vida pero sí algunas de sus inquietudes, la verdad es que se fueron abriendo a mí y compartí muchas de sus cosas aunque, eso sí, siempre con una cierta distancia».

No lo cuenta, pero llegó a cantar con ellas en innumerables ocasiones a oscuras, en solitario, a solas. Es más, a medida que avanzaba en su aprendizaje, en su profesión, en su música, a medida que componía, iba enviándoles las canciones a Marta y Marilia, que las recibían con gratitud y hasta retocaban algunos de sus compases. Algunas de esas piezas fueron compuestas por Rocío y el cantautor Diego Andrés.

Cuando, en el 2001, Marta y Marilia se separaron poniendo fin a su aventura musical, Rocío pensó que su sueño también había concluido. «Era evidente que aquella ruptura significaba que el grupo desaparecía y, no importa en qué medida, como admiradora y amiga perdía mucho», señala Rocío. Nunca, jamás, creyó que simplemente se había adormecido. Hace pocos meses, menos de un año, Marta, tras vivir en EEUU, llamó a Marilia para saber si estaba interesada en volver a los escenarios con ella. La respuesta fue rotunda: ni hablar. Y Marta, cómo no, pensó en su groupie favorita, en la presidenta de su club de fans, en su segundo apellido. Y llamó a Rocío. Y ahí están, triunfando con su nuevo disco, Despierta, y convirtiendo Ella Baila Sola en el mejor de los SMS, en un mensaje telefónico, en la abreviatura de moda: EBS.

«Es lo más de lo más», explica Rocío. «Es un sueño al cuadrado». El disco que hoy presentan en Barcelona tiene cinco composiciones de Marta, cinco de Rocío y una de Gonzalo Benavides, su productor. Jamás una fan llegó tan alto. O sí. «Ojalá la gente disfrute con nosotras».