LA INTRAHISTORIA DEL PROYECTO

Florentino, el arquitecto de la rebelión de la Superliga

  • El presidente del Madrid tejió en silencio, arropado por Agnelli (Juventus), la construcción de la nueva competición

  • Solo los clubs alemanes y franceses han resistido, de momento, a la tentación de los 12 grandes clubs fundadores

Florentino, a la llegada a una gala del Balón de Oro.

Florentino, a la llegada a una gala del Balón de Oro. / Afp

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1.- Florentino, el gran instigador y líder

Cada vez está más cerca Florentino de ser el Santiago Bernabéu del siglo XXI. "Vamos a ayudar al fútbol", proclamó el dirigente blanco, el gran instigador del proyecto de la Superliga. Primero en silencio, tramando junto a Andrea Agnelli (Juventus) la gran revolución de fútbol europeo, rompiendo todas las estructuras vigentes. Instigador, líder y presidente de la Superliga es Florentino, que al igual que Bernabéu también está levantando un nuevo estadio. Es el jefe de todo.

Ceferin, en un acto de la UEFA.

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2.- Ceferin: "La avaricia es tremenda”

"No vamos a permitir este cambio. La Superliga piensa en el dinero; nosotros, no". La voz de Ceferin ha estallado con fuerza convencido de que ese proyecto no saldrá adelante. "La avaricia es tremenda, confío en los clubs de Alemania y Francia, que han resistido esta tentación", argumentó el presidente de la UEFA, calificando de "horrible" esa propuesta. Si los jugadores disputan la Superliga, "estarán fuera", según Ceferín, "de la Eurocopa y Mundial". Amenaza total.

Agnelli, el presidente de la Juventus.

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3.- Agnelli, el traidor y “mentiroso”, según la UEFA

"Nunca he visto una persona que me haya mentido tantas veces. El sábado por la tarde me dijo que todo eran rumores. ‘Te llamo en una hora’. Luego, apagó el teléfono". Así relató Ceferin, presidente de la UEFA, el papel de Agnelli, el dirigente de la Juventus, que lo era también de la ECA (Asociación de clubs Europeos). Dimitió el dirigente italiano del cargo, salió de su escondite y se hizo la foto con Florentino, con quien llevaba meses trabajando, para alumbrar el torneo.

Laporta festeja la Copa del Rey ganada en Sevilla al Athletic.

/ Valentí Enrich

4.- Laporta, la herencia de Bartomeu

Y en el último día, justo cuando anunció su dimisión, Bartomeu dejó dicho que el Barça se adhería a la Superliga. Y el vehemente candidato Laporta ha dado paso al pragmático Laporta presidente. "Yo creo que se carga el negocio del fútbol. No todo es el dinero", dijo en plena campaña electoral. Ahora, en cambio, ha suscrito el documento que dejó firmado Bartomeu en octubre pasado, consciente de que puede ser una solución económica para la grave crisis que ahoga al Barça.

Al-Khelaïfi, el presidente del Paris SG.

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5.- Al-Khelaïfi, la espera del 'político'

Cree el conjunto parisino que este nuevo torneo no debería estar limitado ni cerrado argumentando que prefiere mantenerse fiel a la propuesta de la UEFA, reformada a partir del 2024. Se da la circunstancia de que Nasser Al-Khelaïfi, presidente del Paris SG, fue elegido en el 2019 como miembro del comité ejecutivo de la UEFA, teniendo, además, la vinculación con Catar y la organización del Mundial-2022, tutelado por la FIFA. De momento, Al-Khelaïfi aguarda.

Rummenigge, el presidente del Bayern de Múnich.

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6.- Rummenigge, el coloso alemán resiste

Tiene el Bayern voz propia. "No creo que la Superliga vaya a solucionar los problemas económicos de los clubes europeos provocados por el coronavirus", dijo Karl-Heinz Rummenigge, el presidente del club bávaro. "Más bien, todos los clubes de Europa deberían trabajar de forma solidaria para garantizar que la estructura de costes, especialmente los salarios de jugadores y honorarios de agentes, se ajusten a los ingresos para que todo el fútbol sea racional".