EXPORTERO Y ENTRENADOR

Juan Carlos Unzué padece ELA

Juan Carlos Unzué anuncia que tiene ELA y que acaba su etapa como entrenador

periodico

Joan Domènech

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Juan Carlos Unzué, de 53 años, sufre esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa para la que no existe cura ni remedio. Muy entero, el exportero y entrenador navarro ha anunciado la desgracia que ha empezado a sufrir en un acto en el Auditori del Camp Nou, rodeado de familiares, amigos y compañeros del mundo del fútbol. "Padezco la ELA. En mi caso está afectando a mis extremidades, brazos, manos y piernas de forma asimétrica", ha dicho. "Lo llevo bien", ha apostillado.

La enfermedad le obliga a retirarse del mundo profesional, pero Unzué no se echa atrás ni se quedará en casa. A partir de ahora, fiel a su espíritu vitalista, irreductible, concentrará sus esfuerzos en luchar contra la ELA para que la enfermedad deje de ser mortal como lo es ahora. Tenía la idea de crear una fundación con su nombre, pero ha decidido unirse a otra ya existente, la Fundación Luzón, guiándose por el espíritu grupal de los deportes de equipo: el fútbol, al que ha dedicado toda su vida, o el ciclismo, que ha practicado a nivel de aficionado.

"Me siento un privilegiado por lo que me ha dado la vida y por las posibilidades que me da a partir de ahora"

Otro equipo más modesto

"Ficho por otro equipo, más modesto, pero muy comprometido: los enfermos de ELA", ha explicado Juan Carlos, que estuvo acompañado en el escenario por su hermano Eusebio y la doctora Mónica Povedano, la especialista que le atiende. Josep Maria Bartomeu, como presidente del Barça, introdujo el acto como anfitrión. El club azulgrana ha sido al que más años ha pertenecido Unzué, que se dio a conocer en Osasuna, primero como jugador (fichó en 1988) y luego como técnico en varias etapas.

"Voy a tener muchos compañeros, somos unos cuatro mil. El mercado de fichajes tiene movimiento, porque desgraciadamente sumamos tres caras nuevas en el equipo, pero al mismo tiempo perdermos a tres compañeros", dijo a modo de símil futbolístico de las fatales consecuencias que le esperan. "Es una enfermedad que carece de tratamiento", adelantó, aunque está dispuesto a luchar con sus medios. Los que le proporcionan una persona pública y un deportista ejemplar.

"Me siento un privilegiado por lo que me ha dado la vida y por las posibilidades que me da a partir de ahora" para difundir la enfermedad y buscar recursos. A la clase política la emplazó, en general, para que se una como un equipo. 

Juan Carlos se une a la Fundación Luzón para ayudar a divulgar la ELA y obtener recursos para la investigación

A Unzué le diagnosticaron la ELA hace unos meses, aunque los primeros síntomas los empezó a acusar a principio de temporada, poco después de comenzar su andadura como entrenador del Girona. Una etapa no exenta de dificultades,  con otra dolencia añadida y la errática marcha del conjunto que acabó costándole la destitución en octubre del año pasado (jornada 12). En febrero le confirmaron los peores presagios en el Hospital de Sant Pau.

"Podía haber seguido como entrenador, porque entiendo que esto no limitaba mis capacidades para ejercer y estar activo, pero tengo dudas de que otro proyecto deportivo me pudiera dar más satisfacciones que este reto que se me presenta por delante"

Una enfermedad muy desconocida

"Podía haber seguido como entrenador, porque entiendo que esto no limitaba mis capacidades para ejercer y estar activo, pero tengo dudas de que otro proyecto deportivo me pudiera dar más satisfacciones que este reto que se me presenta por delante", manifestaba Juan Carlos, que en abril cumplió 53 años.

Luis Enrique, Setién y los capitanes del Barça, más Puyol y Alba, acudieron al acto, pero Messi no dio señales de vida

No está ni en el segmento de edad habitual (de 55 a los 75) en los que empieza a manifestarse la enfermedad. Ni tampoco llevó una vida poco saludable o de riesgo, sino todo lo contrario. Pero la ELA, que es de "compleja presentación y variable en su evolución", en palabras de la doctora Povedano, encierra todavía muchos misterios. A desentrañarlos, con investigación, y a la divulgar su existencia -"es muy desconocida", ha advertido el extécnico- se dedicará Unzué desde ahora.  Muy desconocida en su origen -se sabe que tiene un desencadenante genético y molecular, entre otros factores- y en su repercusión social.  

Al acto no faltó Luis Enrique, de quien fue su ayudante en el Barça y el Celta, ni Guillermo Amor, excompañero del dream team. También estaban Quique Setién, el actual técnico azulgrana, y varios de los que fueron sus discípulos cuando fue entrenador de porteros y segundo entrenador con Frank Rijkaard y Pep Guardiola, como Carles Puyol, Gerard Piqué, Sergi Roberto, Jordi Alba y Sergio Busquets. Lionel Messi fue el único de los capitanes que faltó.