03 abr 2020

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    MUNDIAL DE FÓRMULA 1

    Fernando Alonso reconoce que su Ferrari aún no es ganador

    El bicampeón español, que volverá este fin de semana a Montmeló, no para de probar y probar para hacerse con el control de la situación

    MIGUEL MARTÍNEZ / Madrid

    En la pretemporada con menos días de pruebas de la historia de la fórmula 1 hay tiempo para todo, también para enseñar a este redactor de EL PERIÓDICO y a otros nueve cómo se maneja un Ferrari 458 Italia (575 caballos, cambio secuencial de levas, frenos de carbono...) por el circuito del Jarama. Son días en los que el banco Santander asegura que "patrocinar a Ferrari y a Fernando Alonso siempre es una inversión rentable, ganen o pierdan" y en los que el bicampeón asturiano hace repaso de la pretemporada.

    Sobre todo, es un momento para mantener la calma a la hora de hacer pronósticos o fijar metas. También el de quitarse presión, más allá de la que siempre existe en Ferrari o en un piloto ganador como Alonso. "No creo que Ferrari tenga que buscar una reválida después de todo lo que ha ganado en la F-1 o que yo tenga que intentar ganar por todos los medios después de no haber ganado desde el 2006. Si me voy sin más títulos, me iré con la cabeza alta. Hay quien no ha ganado ni un gran premio".

    Alonso sabe que cada año en Ferrari "las exigencias son máximas" y no piensa darse por satisfecho con una segunda plaza. "Segundo es un resultado que no es el que todos buscamos, la exigencia de ganar todos los Mundiales en los que participas es exigente, valga la redundancia, pero necesaria para la escudería y para mí como atleta". Aunque cree que las únicas conclusiones que puede sacar de la pretemporada son "cero, supercero", ha reconocido que han encontrado más problemas de los deseados en el F-2012. "Hay una tendencia a pensar que estamos haciendo una mala pretemporada y que el coche es malo. La complejidad del coche hace que todo vaya más lento después de dos tests, tenemos mucho trabajo por delante. Llevamos un pequeño retraso por los problemas de los primeros días en Jerez y Montmeló, pero ni vemos la luz ni antes veíamos ningún túnel", ha explicado.

    Trabajo y adaptación

    De hecho, el ovetense ha dejado claro que los inviernos son de "trabajo y adaptación" a las nuevas normas. "Eso hace que cambie la manera de conducir y desarrollar los coches, adaptándonos a la pérdida de aerodinámica trasera, intentamos hacer el trabajo por nuestra cuenta, acumular kilómetros para entender mejor los neumáticos, que también han cambiado aunque mínimamente. La pretemporada está siendo muy similar a los últimos 10 años que he corrido", ha añadido.

    Para el asturiano, la complejidad de reglar el coche "ha sido mayor que otros años" y han tenido "más problemas de lo normal". "Hemos tenido que hacer dobles comprobaciones de todas las pruebas que hacemos, no tenemos las respuestas tan claras como otras veces, vamos paso a paso, pequeñitos pero firmes, los viernes de las primeras carreras los usaremos como tests porque vamos a ir un poco cortos de tiempo. Aparte de la complejidad, no veo motivos para que no sea rápido", ha comentado.

    Por otra parte, Alonso ha ironizado con un estudio que sitúa a Ferrari como el séptimo coche de la parrilla del próximo curso. "No leas que te confunden. Ojalá no estemos los séptimos. No puedo decir que estemos séptimos ni novenos. Es difícil saber dónde están todos. Solo hay suposiciones, lo normal es que Red Bull no se quede fuera de la Q2 después de dos años de dominio y McLaren y Mercedes estarán en la lucha igual que Ferrari", ha advertido.

    "El equipo está trabajando bien, Ferrari es el único equipo que siempre te garantiza un coche para optar a la victoria, llevan toda la vida en la categoría y es la garantía para el optimismo de todo el mundo. Aunque haya dificultades, se sabe que estaremos ahí", ha explicado.

    "Cómodo en el equipo"

    Alonso afronta su tercer curso con el cavallino rampante con la misma ilusión que en el 2010, que fue "muy especial por ser el debut". "A veces sabes que los resultados salen, otras no, pero cuando todo el mundo se deja el alma para conseguir una victoria, te encuentras supercómodo trabajando y eso es lo mejor para un piloto: estar cómodo y feliz en un equipo y que cada día vayas a entrenarte y a la fábrica con el máximo placer", ha apostillado.

    Sin embargo, aún no sabe si pondrá el punto final a su carrera cuando acabe su vigente contrato (en el 2016), cuando termina el patrocinio del banco Santander (un año después), o más adelante. "Necesitaría estar bien física y mentalmente, hay que intentar llegar hasta el 2017, divertirnos, trabajar con alegría, con placer y cuando llegue esa fecha, la decisión de seguir algún año más o de acabar vendrá por si sola. Si estoy a gusto, seguiré, y si veo que no, lo dejaré", ha recalcado.

    Cara a Melbourne Park (18 de marzo, primer gran premio de la temporada), confía en lograr un buen resultado que dé "calma al equipo". "Si empiezas a contrapié tienes que arriesgar más de lo debido, hay más presión y el equipo se resiente un poco. Si conseguimos llegar a Australia con todo el potencial disponible, podemos estar en la lucha. Si llegamos con todo y no somos competitivos, lo importante es que no gane el mismo. En el 2011, al ganar todas las carreras el mismo, ya fue más complicado", ha apuntado.

    Pagar por pilotar

    Alonso ha reconocido no haberse sorprendido por el despido de su excompañero Jarno Trulli de la escudería Caterham, ya que considera que la fórmula 1 "siempre ha sido así". "Siempre ha habido equipos privados, el boom de supercompañías como Toyota, BMW, Honda no era lo normal, todos estábamos encantados, había dinero para gastar y los pilotos todos eran oficiales, pero se está volviendo a la etapa anterior", ha analizado.

    Por otra parte, el bicampeón del mundo ha negado la posibilidad de convertirse en un futuro en un piloto de pago. "No sé si pagaría de mi bolsillo o no. Llevo muchos años haciendo sacrificios y corriendo desde los 3 años. Mi familia hizo grandes sacrificios para que compitiera en los karts. Sabía que o ganaba o volvía al colegio, y eso me pasó también con los monoplazas y después ha sido difícil mantenerme. Debes demostrar que puedes hacerlo bien, hacer podios y ganar carreras, ganar dos Mundiales y llegué a Ferrari. Gastar mi dinero y el de mi familia para seguir corriendo sería impensable", ha confesado.

    Sin embargo, sí ayudaría a un hijo suyo a dar sus primeros pasos en las carreras porque es "un deporte espectacular" con "experiencias únicas". "Ahora la F-1 es un poco más un trabajo, te levantas, vas al simulador, haces bicicleta, te preparas físicamente. Es otro tipo de felicidad para disfrutar, Pero lo que vives en karting o fórmulas menores es bueno para la educación y la madurez, lo volvería a vivir en un futuro", ha finalizado.