Calidad inferior

Mercadona cambia la forma de producir un producto estrella y Twitter se rebela

  • La cadena valenciana traslada la producción de un emblemático alimento de Alicante a Portugal

Una trabajadora de Mercadona coloca productos en una de las tiendas de la cadena.

Una trabajadora de Mercadona coloca productos en una de las tiendas de la cadena. / M. A. Montesinos

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Lola Gutiérrez

Los supermercados Mercadona tiene tantos seguidores como detractores. De hecho, es de aquellas marcas que no dejan indiferente a nadie: o se aman sus productos o se odian, casi casi de forma global. Es decir, poca gente es fan de un solo producto de los supermercados u odia solo un artículo: los 'haters' o 'lovers' suelen ser hinchadas muy fieles, cada uno en su espectro.

Ahora, los amantes consumidores de Mercadona han vuelto a colapsar las redes con la última actuación de la cadena de Juan Roig que, sin previo aviso, ha trasladado la producción de su chocolate negro 72% de España a Portugal...

En efecto, la tableta de chocolate con pepitas que fabricaba anteriormente Antiu Xixona (con sede en Xixona, Alicante) ahora las fabrica Imperial, radicada en Vila do Conde (Portugal).

Y los amantes del chocolate de Mercadona se quejan de que ha cambiado la textura y el sabor, como han dejado patente en las redes. Usuarios como Reinaldo Oswaldo aseguran que la empresa ha "puesto un chocolate muy mediocre" y preguntan si está "empeorando la calidad de todos los productos".

La tuitera ele acusa a la cadena valenciana de haberse "cargado" su chocolate favorito, y aporta una prueba gráfica del cambio de fabricante:

Otros consumidores instan a la empresa a volver al antiguo fabricante. Es el caso de MaSolaQueLaLuna porque el chocolate actual, al mismo precio, "no nos gusta". Y sugiere que la tableta podría ser más cara porque son "muchos los que hemos notado la diferencia".

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Incluso hay consumidores que se quejan de que baja la calidad y lo nota en el envoltorio, como Angel Fernandez, que se queja de que el plástico "se abre por todas partes".

Las críticas tuiteras llegan al extremo de denunciar que el chocolate sabe a todo -regaliz y café- menos a chocolate, lo que obligará a los consumidores a cambiar de supermercado e ir a comprar a otras cadenas extranjeras, en represalia por haber llevado la producción al extranjero, como explica Francisco Pablo Ramos Moliní.