Movimiento a la desesperada

Victoria's Secret, ¿feminista?

La firma lencera entierra a sus 'Ángeles' y ficha a 'jefas' empoderadas para lavar su pasado patriarcal, sus lazos con Epstein y su pérdida de ventas frente a nuevas marcas más inclusivas como la de Rihanna

La tienda de Victoria’s Secret, en la calle New Bond, en Londres.

La tienda de Victoria’s Secret, en la calle New Bond, en Londres. / TOBY MELVILLE (REUTERS)

7
Se lee en minutos
Laura Estirado
Laura Estirado

Periodista

Especialista en Gente, Moda, Tendencias, Estilo y Redes

Escribe desde Barcelona

ver +

Renovarse o morir. Eso es lo que pretende Victoria's Secret, en el penúltimo movimiento a la desesperada para intentar salvar la firma que lo fue todo en lencería a finales desde los 90 y hasta principios de este siglo. Después de varios 'annus horribilis' con ventas cayendo en picado, con críticas del movimiento #Metoo a su famoso desfile de 'Ángeles' alados ligeros de ropa y con un Índice de Masa Corporal que no pasaría el corte de ningún Colegio de Endocrinos, de sus turbios lazos con el escándalo de Jeffrey Epstein, después de su manera flagrante de cosificar a las mujeres y de no atender con sus caras prendas a la variedad de sus cuerpos, -como sí lo han hecho potentes firmas que han llegado después al mercado y que le han pasado la mano por la cara, como por ejemplo la inclusiva y sexi Savage x Fenty, de Rihanna, ahora Victoria's Secret, el gigante de la lencería, ha decidido subirse al carro de las Mujeres Empoderadas, y de esta manera agarrar un salvavidas que evite la bancarrota.

Es ahora o nunca. La firma quiere poner el foco en quien es verdaderamente su público, sus compradoras, las mujeres. El famoso desfile anual televisado 'around the world' (y cancelado desde 2019) con sus escuálidas modelos tipo Barbie, conocidas como 'Ángeles', y los anuncios de ropa interior desmesuradamente hipersexualizados han ido perdiendo adeptos y ganando detractoras. En realidad iban dirigidos a hombres en una sociedad patriarcal que hoy afortunadamente ya no los ve con buenos ojos. Por eso, aunque la marca diga hoy que es "la principal defensora de las mujeres en el mundo", tal como ha anunciado en un comunicado, son muchos los infieles que necesitan ver para creer, pues sospechan que detrás del nuevo feminismo de Victoria's Secret solo hay una estrategia de márketing. Vamos, de postureo. Se aplaude el esfuerzo, sí, pero el tiempo dirá si el cambio es sincero.

Sus desfiles y anuncios se dirigían en realidad a los hombres en una sociedad patriarcal que hoy afortunadamente ya no los ve con buenos ojos

Diosas por 'nuevas jefas'

Para empezar con esta nueva estrategia, la marca ha echado a un lado a sus antiguas diosas. Ahora sus nuevas embajadoras, siete, trabajan para 'VS Collective', "mujeres consumadas que comparten una pasión común por impulsar un cambio positivo". Y aquí es donde entran en juego los fichajes de nuevos modelos de femineidad, las 'jefas' que parten la pana, desde la jugadora de fútbol estadounidense Megan Rapinoe, o la modelo transgénero Valentina Sampaio, la 'top estadounidense de tallas grandes Paloma Elsesser y la maniquí y refugiada de Sudán del Sur Adut Akech, pasando por la actriz india Priyanka Chopra, la periodista Amanda de Cadenet y la estrella del esquí acrobático Eileen Gu.

Es un equipazo de primera, empoderado y variado. Sin embargo, algunas clientas siguen quejándose de que no encuentran tallas grandes (recogen algunas crónicas en 'The New York Times'), a lo que la dirección de la empresa ya ha respondido que están en ello. "Están en marcha", aunque "sin fecha fija", ha declarado Martha Pease, directora de marketing de Victoria's Secret, a la revista 'WWD'. "Durante el último año y medio hemos analizado dónde nos habíamos desviado como marca y cómo debemos mostrarnos para las mujeres en el futuro, preguntamos qué querían que cambiáramos", ha relatado. "Las respuestas que obtuvimos tuvieron que ver con representar una forma diversa de pensar y relacionarse con las mujeres, y mostrar más tipos de mujeres", señala.

Ilusionadas con el colectivo

Las nuevas embajadoras aseguran estar ilusionadas con el proyecto. Rapinoe, de 35 años, que formó parte del equipo femenino de EEUU que ganó dos veces la Copa del Mundo de fútbol, y que también es muy conocida fuera del césped por su activismo político y de defensa de los derechos de la comunidad LGTBI+, lo ha expresado así en Twitter en los últimos días: "Estoy ilusionada y lista para asociarme con @VictoriasSecret como parte de #TheVSCollective - Mujeres a las que admiro y que son íconos de nuestro tiempo. Tengo ganas de trabajar con ellas para mostrarles a TODAS las mujeres su belleza y poder individual y colectivo".

Revulsivos y escándalos

En los últimos tiempos Victoria's Secret ha visto caer sus ventas -un 40% en 2018- y triunfar a las 'anti-Victoria's Secret', nuevas firmas con las que las mujeres se identifican mejor y que apuestan por la comodidad sin despreciar lo sexi y que ofrecen un gran espectro de tallas. A la cabeza Savage x Fenty, pero también otras como Skims -la firma de ropa íntima y compresora de Kim Kardashian-, ThirdLove, Negative, Cuup, o Parade.

Winnie Harlow, Gigi Hadid, Kendall Jenner y Alexina Graham en el Victoria's Secret Fashion Show 2018.


/

Además, se ha enfrentado a varios escándalos. Sus desfiles comenzaron a tacharse de "anticuados" y "sexistas" y pincharon en audiencia, por lo que se decidió acabar con ellos. Un año antes, el entonces director de márketing de la marca, Ed Razek, sugirió en una entrevista con 'Vogue' que las modelos "transexuales" no deberían ser parte del evento (luego se disculpó y dimitió). Y por si esto no fuera suficiente, también L Brands, empresa matriz de la marca, estuvo en el disparadero debido a la amistad del fundador, Les Wexner, con el magnate estadounidense Jeffrey Epstein (al parecer el depravado pederasta y proxeneta que murió en su celda en 2019 engañaba a sus víctimas diciéndoles que era un cazatalentos del gigante lencero, y pueden imaginar el resto de la historia). Wexner contrató a Epstein para que gestionara sus finanzas, pero cortó lazos con él en 2007 y aseguró luego que estaba "avergonzado" de su amistad con el financiero.

Ahora, Martin Waters, director ejecutivo de Victoria's Secret -el cuarto en cinco años- se ufana en vender el cambio 'femme' de la empresa. "No podría estar más encantado de liderar el trabajo para refrescar el posicionamiento de la marca para hacerla más relevante, más inclusiva, más consistente con la actitud y el estilo de vida de la mujer moderna. Nos estamos moviendo desde lo que quieren los hombres a lo que quieren las mujeres", ha dicho. Veremos a ver si es cierto.

Noticias relacionadas

Tyra Banks rompe una lanza en favor de los 'Ángeles'

Los 'Ángeles' de Victoria's Secret nacieron en 1997, en una campaña de publicidad en la que participaron Tyra Banks, Daniela Pestova, Helene Christensen, Karen Mulder y Stephanie Seymour. El nombre para definir a esas mujeres con imagen de niñas hipersexualizadas hizo fortuna y luego se usó también para nombrar a las embajadoras oficiales de la compañía. Una de aquellas 'ángeles' pioneras, Banks, ha salido a la palestra para asegurar que no todo fue tan malo de su etapa en Victoria's Secret. Al menos para ella, no solo una de las cinco primeras 'elegidas', sino la primera modelo negra a la que le marca le puso sus pesadas alas de 14 kilos. En su cuenta de Instagram ha compartido la foto de su último desfile en el que posa con un conjunto de lencería rojo y una gran capa con cintas de colores, y en la mano, un cetro con las iniciales 'VS'. "Primero es difícil. Primero es solitario. Pero primero es necesario. Primero es crucial para que la puerta se pueda abrir para que otros pasen. En un lapso de 10 años a partir de 1995, fui la primera modelo negra con contrato de la historia de Victoria's Secret. La primera modelo negra en ocupar una cubierta de Victoria's Secret. La primera modelo negra en hacer tantas otras cosas innovadoras con la marca, así como con otras marcas. Pero después de una primera, deben venir más. Una corriente diferente. Una corriente de singularidad. [...] Me retiré de la pasarela hace 16 años, y estoy orgullosa de que en mi vida seré testigo de una revolución en la belleza. [...]".