Clones de un cangrejo mutante inundan un cementerio de Bélgica

Los crustáceos, especie invasiva que se multiplica de forma veloz, se esconde a un metro de profundidad cuando busca alimentos

Clones de un cangrejo mutante inundan un cementerio de Bélgica.

Clones de un cangrejo mutante inundan un cementerio de Bélgica. / Google

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D. Cruz

2020 parece dispuesto a despedirse de la peor forma posible: con una segunda ola de coronavirus en Europa que está volviendo a llenar hospitales y cementerios. Pero estos últimos espacios tienen un problema añadido en Amberes (Bélgica), ya que una plaga de cangrejos mutantes han invadido el recinto de Schoonselhof coincidiendo con la festividad de Todos los Santos, y haciendo imposible que las familias se despidan de sus seres queridos.

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Los crustáceos en cuestión son los cangrejos de río Procambarus virginalis, y su peligro es la posibilidad de clonarse y reproducirse a sí mismos. Su origen se remonta a los años 90, cuando un acuario de Alemania los crió e investigó, aunque fue incapaz de controlar su propagación por otros hábitats como este, seguramente por algún 'avispado' que lanzó uno de los cangrejos a un río.

No miden más de 10 centímetros, pero pueden esconderse bajo tierra a más de 1 metro de profundidad, por lo que aunque parezca que los crustáceos no están presentes en el cementerio de Schoonselhof, cuando aparecen sobre la superficie parece que estamos disfrutando de escena propia de una película de terror.