07 ago 2020

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Feminismo

Machismo callejero: los comentarios sexistas más típicos

Frases, actitudes, miradas... El comportamiento de los hombres con las mujeres es cuestionado por el feminismo

Acoso, violencia y miedo son algunos de los conceptos que rodean a los tradicionalmente denominados piropos

María Aragón

Campaña del ayuntamiento de Güejar Sierra (Granada) contra el acoso callejero.

Campaña del ayuntamiento de Güejar Sierra (Granada) contra el acoso callejero.

El machismo está a la vuelta de cada esquina. De forma literal. Durante siglos, las calles se han convertido en un campo de acción invadiendo la intimidad y el territorio de las mujeres con frases envueltas en forma de los conocidos piropos, pero que de trasfondo solo tenían tintes machistas. 

Con millones de mujeres alzando la voz en los últimos años, ha quedado de manifiesto que lo que pretendían ser palabras bonitas y de decoro no era más que una invasión del espacio de las mujeres que ven limitada su libertad en las calles a través de actos que les condicionan e incluso provocan miedo.

Guapa, preciosa, bonita... Son algunos de los términos utilizados más comunes, pero son solo tres de la infinidad de palabras que las mujeres escuchan por parte de desconocidos. Esto genera respeto e incluso mucho miedo por lo que pueda sufrir después. En un vídeo viral, un ayuntamiento pretendía alertar sobre esto que parece tan simple dando la vuelta a sujeto y objeto, en este caso eran ellos los que se veían acosados. 

Se trata de acoso, de una forma de violencia que establece una relación unidireccional en la que la mujer no solo no acepta ni llega a un consenso o trato, sino que se ve acorralada y con pocas opciones de actuación. Esto se multiplica especialmente por la noche, momento en el que cualquier palabra o frase puede lugar a que se acelere el pulso y se tema lo peor. Este es uno de los relatos más contundente al respecto. 

 

"Vaya vestido bonito llevas" o "ven y me lo enseñas" son otras de las frases más comunes en las que no se acude directamente al físico, pero sí a la ropa. Precisamente a prendas que se cuestionan siempre en el caso de las mujeres y que se han utilizado para justificar el acoso o incluso agresiones.  Lo que para muchos grupos de hombres es una forma de diversión, según un estudio, para las mujeres es simplemente terror y pánico.

"Te voy a hacer una mujer", "preciosa"... "Vas provocando", ha sido una de las frases sexistas más utilizadas, como la de este hombre en una historia que acabó con un vídeo de acoso viralizándose en las redes sociales. En definitiva, situaciones no solo incómodas que han llevado a los expertos no solo a analizar estos comportamientos y a tratar de establecer límites, sino a desarrollar tecnología contra el acoso