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La reflexión viral sobre la educación sexista tras pintar a un niño de princesa

Marta pintó a varios niños y niñas en una boda y uno de ellos le pidió ser una princesa de Frozen

A él no le importa que se rían de él: "Mi madre me explicó que no hay cosas de niños ni de niñas"

María Aragón

La reflexión viral sobre la educación sexista tras pintar a un niño de princesa

Marta trabajaba con niños y niñas en una boda. Apenas tenían entre cuatro y seis años, pero la sesión le sirvió para escribir un post en Facebook sobre la educación sexista que fomenta el bullying y no deja a los pequeños desarrollarse y experimentar a su manera. 

Todo comenzó cuando propuso pintarles la cara como entretenimiento. Casos típicos, donde las niñas pedían ser la princesa Aurora, una mariposa (con mucha purpurina), ojos y labios pintados... e incluso una "mujer mayor con rabillo". Por su parte, los chicos querían ser un león, un pirata, Spider-Man, España... y la princesa Elsa

Para ella no era nada sorprendente que un niño quisiera pintarse de princesa, así que se puso manos a la obra y le preguntó cómo quería que le pintase. "Con una corona de nieve, ojos azules, un corazón, labios rojos y mucha purpurina en la corona, los ojos y los labios". 

Automáticamente, varios niños se acercaron entre risas. "Illo, ¿te estás pintando de princesa?"

Pero el niño tenía muy claro lo que quería. "No me importa que se rían. El año pasado en el cole se reían todos los días y me insultaban porque llevaba una mochila de Frozen pero mi madre me explicó que no hay cosas de niños ni de niñas, que todo es de todxs". 

Marta tenía una sensación de estar viviendo un momento bonito con él pero al mismo tiempo una sensación amarga. "Bonita porque el niño de seis años es capaz de entender la educación que le están dando. Y amarga por la educación que están recibiendo los otros niños y por pensar en el horror de año que habría pasado". 

Así que, ante esta situación, lanzó una reflexión en Facebook que se ha hecho viral, compartida por miles de personas. "Los juguetes, las mochilas, y demás cosas no son ni para los niños ni para las niñas, son para jugar o utilizarlos. Olvidémonos de los estereotipos y hagámoslo saber a los más peques que no entienden. Ni el fútbol o los videojuegos son de niños ni Frozen o el ballet de niñas", dice. 

Y concluye con un poderoso mensaje: "Evitar una educación sexista podría primero, evitar casos de bullying, y segundo, podría ayudarles a experimentar, desarrollarse y a obtener una identidad que ellxs mismxs elijan".