Petter Tistad

«Tenemos que unirnos más para sobrevivir»

Estudia Filología Hispánica, 21 años. El curso va de septiembre a mayo, pero si encuentra trabajo se quedará.

«Tenemos que unirnos más para sobrevivir»
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PRODUCCIÓ: CRISTINA CAMARERO
FOTOS: FERRAN SENDRA

Suecia es un país poco poblado y periférico, sí, es cierto. Pero ha sido visto durante décadas como un modelo de libertades, de protección social y de Estado del bienestar. Y aún hoy, con ese bienestar amenazado por los recortes, capea la crisis bastante mejor que buena parte de sus socios, entre otras razones gracias a no pertenecer a la zona euro. ¿Tiene más que ganar o que perder con el proyecto europeo? «Los países pequeños tenemos que estar en algo grande para tener voz en el mundo. Por sí sola, Suecia no le importa a nadie», afirma Petter Tistad, un joven de Estocolmo al que sin duda le están cundiendo sus estudios de español.

Su análisis: «El mundo tiende a la globalización y los europeos fuimos el principal poder, pero ahora ya no, hay otros». Y su receta: «Para sobrevivir tenemos que unirnos más. Políticamente, económicamente, compartir un marco legal. Los estados deben ceder soberanía en favor de una estructura europea para que seamos más fuertes». Y deben hacerlo por mucho que este sea un mal momento y la crisis favorezca el repliegue en sí mismos de los países menos afectados por el descalabro económico.

El miedo al contagio

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También en Suecia, pese a la «sólida» mayoría proeuropea, han hecho mella las dudas: «Hay quien piensa que las políticas europeas benefician a los países centrales y a los grandes, y que damos más de lo que recibimos. Y hemos vivido la crisis de los países del sur con miedo al contagio, aunque al final resistimos bien».

El europeísmo de Petter no solo es pragmático, todo hay que decirlo: «Me siento principalmente sueco, pero también europeo. Tengo conciencia de formar parte de una unión, de compartir algo más con los demás europeos que con gente de otras partes del mundo». Y lo que más le gusta de Europa, sin duda, «es Schengen. Haber podido coger un avión y venirme a vivir aquí, sin más». JOSEP SAURÍ