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Una buena planificación

10 trucos para llegar a fin de mes ¡y ahorrando!

La media de ahorro de los españoles es de 6,5 euros de cada 100 ingresados

Tener la revisión del coche al día puede significar más de 1.000 euros de ahorro al año

Julio Márquez

En el día a día podemos tomar decisiones que permitan ahorrar.

En el día a día podemos tomar decisiones que permitan ahorrar.

Cuando llega final de mes, en muchas ocasiones, lamentamos no poder tener el dinero suficiente para permitirnos todo lo que queremos. Sin embargo, basta con recurrir a la planificación y darle una vuelta a cómo gestionamos nuestros ingresos. De esta forma podremos tener un dinero extra que guardaremos para cuando lo necesitemos en el futuro. A continuación 10 consejos para incorporar en la vida cotidiana con los que reducir los gastos mensuales y poder pensar en ahorrar:

1-Calcular un presupuesto: una buena forma de saber en qué estado están las finanzas y cómo gestionarlas pasa por calcular la media de los gastos fijos así como de los ingresos. El resultado dará buena cuenta del dinero disponible y se podrá planificar con previsión cómo utilizarlo.

2-Optimizar la lista de la compra: tomar medidas cuando visitamos el supermercado puede significar una reducción de gastos. El primer paso es entrar, ideando un menú semanal y elaborando una lista de la compra según las necesidades. De esta forma se evita la improvisación o la imitación de otros compradores. En este sentido, también es aconsejable adquirir buenos hábitos alimentarios, comprando frutas y verduras de temporada, y reduciendo el consumo de carne y precocinados, que encarecen un 30% el precio de la cesta. Una cifra similar a la que, según Tiendeo.com, conseguimos ahorrar si elegimos alimentos de marca blanca. Por último, las promociones en supermercados, como el dos por uno, descuentos por fecha de caducidad u ofertas especiales pueden ayudar a optimizar las finanzas.

3-Comparar precios: antes de comprar es importante utilizar las herramientas que tenemos y revisar los artículos y servicios en distintos portales online, pero también en tiendas o supermercados. La mejor opción puede permitir un ahorro de un 50% en determinados productos, o lo que es lo mismo, más de 1.000 euros para una familia al año, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuario (OCU).

4-Comprar lo necesario: ¿Estamos seguros de que todo lo que compramos es necesario? Es una buena pregunta que hacerse y con la que virar hacia mentalidades más prácticas, en las que dejar de lado un consumo excesivo. Tal y como explican los estudios, solo el 45% de nuestras compras son necesarias; el resto vienen provocadas por la publicidad, las técnicas de venta y nuestra percepción de que algo es barato. Por lo que cualquier cosa puede ser muy cara si después cae en un desuso inmediato.

5-No a los desperdicios: En la misma línea que el anterior punto, y apelando a la responsabilidad y conciencia medioambiental, es importante que se utilicen todos los alimentos que adquirimos. Desperdiciamos una media del 18% de lo que compramos, es decir, más de 250 euros al año. Es necesario dejar los alimentos que sobran a primera vista de la nevera para recordar que se deben aprovechar.

6-El 'tupper': siguiendo con la línea de comprar productos saludables en el supermercado, preparar un menú para comer y cenar va a ser más sano y también va a permitir ahorrar, porque desayunar o comer fuera es un importante gasto de dinero. Un café y un bocadillo diario pueden llegar a suponer más de 50 euros y comer fuera pueden ser 200 euros mensuales.

7-Segunda mano: pero las medidas sostenibles no acaban aquí. En la línea de evitar los desperdicios y no comprar lo que no necesitamos, también existe la posibilidad de comprar cosas de segunda mano, ya sea en mercadillos o en aplicaciones como Wallapop. En el mismo sentido, vender lo que ya no usamos puede reponernos ingresos extras, ya que cada año tiramos al menos 10 productos que podríamos haber vendido, generándonos un beneficio de hasta 600 euros.

8-Eficiencia energética: en nuestra niñez, seguramente nuestros padres se esforzaban en inculcarnos la necesidad de apagar las luces con el objetivo de ahorrar y ser más eficientes. Por ejemplo, según un estudio de la Agencia Internacional de la Energía, no apagar del todo los aparatos eléctricos ni desenchufarlos genera un gasto de un 10% en nuestra factura. Este pequeño gesto puede traducirse en más de 50 euros al año. Por otro lado, también puede ayudar a bajar el consumo el uso de dispositivos leds, bombillas de bajo consumo; y en cuanto al gasto de agua, cisternas con doble carga y difusores de agua en los grifos.

9-Una nueva relación con el coche: No tener coche es la mejor manera de ahorrar en aparcamiento, gasolina y mantenimiento. Además, hay nuevas formas de no tener coche propio pero sí tener estos gastos como con los 'autorrentings'. Pero en caso de necesitarlo, el coste de mantenimiento puede reducirse si se realizan revisiones preventivas, como mínimo, de manera anual y no saltarse las intervenciones recomendadas por los fabricantes. Tener la revisión del coche controlada puede evitar el gasto de 85 euros al mes en mantenimiento, lo que suponen unos 1.000 euros al año. Además, están surgiendo nuevas formas de movilidad, como los coches compartidos, en los que, además de reducir la huella medioambiental, también permite ahorrar dinero al compartir gastos entre todos los viajeros.

10-Internet y telefonía: actualmente, nuestro día a día se divide entre el tiempo que pasamos en la vida real y en Internet, tanto por motivos laborales como por ocio. Para optimizar al máximo ese tiempo nada mejor que optar a un buen contrato de Internet y telefonía. Revisar todas las opciones y escoger la mejor pueden ahorrarnos hasta un 30%, según el portal de ahorro Kelisto.

La planificación es una de las claves para conseguir ahorrar. 

Planificación en el ahorro

Según datos del Ministerio de Hacienda (Gestha), los españoles ahorramos 6,5 euros de cada 100 ingresados. Además de optimizar nuestro dinero con los trucos anteriores, los expertos ofrecen consejos, basados en la disciplina, con los que conseguir el objetivo definitivo de ahorrar. Para Carl Richards, tal y como publicó en The New York Times, lo primero que hay que hacer es guardar lo que se quiere ahorrar y después gastar el resto. Un consejo que amplía el economista Nicolás Litvinoff, con su recomendación de descontar el 10% de los ingresos para dedicarlos al ahorro. Esta disciplina y organización llega a su punto de mayor evolución en Japón, donde con el método kakeibo consiguen grandes resultados en el ahorro. Para ellos, no solo basta con decidir una cantidad a principios de mes, sino tener una libreta pormenorizada con todos nuestros movimientos y, también, objetivos.

Temas: Comercio