21 sep 2020

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"Mi primera experiencia en la nueva normalidad"

Jesús Sánchez Ajofrín Reverte

Jesús Sánchez Ajofrín Reverte

Imagen de archivo de una tienda de ropa de Barcelona cerrada por el estado de alarma.

Imagen de archivo de una tienda de ropa de Barcelona cerrada por el estado de alarma. / EUROPA PRESS / DAVID ZORRAKINO

Después de 99 días recluido por la pandemia, y acabado (en parte) el estado de alarma, me propongo lanzarme a la calle y así experimentar qué se siente con la 'nueva normalidad'. Decido tomar un café en una terraza. Es temprano y el día ha amanecido con una temperatura muy agradable. En mi tierra, los días de verano son calurosos durante el día, pero llegada la noche con su madrugada se puede respirar a fondo.

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Enfrente de la terraza hay un escaparate de una tienda de lencería, piezas sueltas de maniquíes: piernas, torsos, caderas... lucen prendas de finos tejidos y bordados, con la coquetería adecuada para llamar la atención. Lo inanimado del escaparate -por más sensual que luzca- me susurra al oído lo que puede ser la nueva normalidad: distanciamiento social e inerte como las figuras del escaparate. El verano entra a pleno pulmón y tan normal, a esta parte del planeta, donde sus habitantes buscan su nueva normalidad. En el soportal de la lencería, y sobre unos cartones, duerme un indigente, también 'normalizado'.

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