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PREMIO INNOVA

Una 'proptech' por delante del concepto

Amat Inmobiliaris digitalizó sus procesos cuando el sector iba a pedales

El 'big data' forma parte de su ADN desde hace años y un algoritmo conduce la eficacia de sus procedimientos

Max Jiménez Botías

Una 'proptech' por delante del concepto

Cuando nadie sabía qué quería decir el término 'propthec', Amat Inmobiliaris ya había iniciado la digitalización de los procesos relacionados con la administración de fincas y la intermediación en el mercado inmobiliario. "Todo viene de que mi madre y mi tía durante su infancia se cansaron de hacer recibos de alquiler a mano y enlazar un mes con otro en ese farragoso proceso. En cuanto vieron la primera oportunidad de optimizar ese trabajo mecánico se lanzaron de cabeza", explica Guifré Homedes Amat, director general de la compañía nacida en Sant Just Desvern. "Ya en los 80, ellas se acercaron a las primeres empresas informáticas que corrían por Barcelona para ver cómo podían aplicar la nueva tecnologías y la digitalización a la empresa", agrega.

Más tarde, con el Centro de Cálculo de Sabadell (CCS), varias sociedades con las que Amat tenía confianza intentaron crear un programa de gestión de administración de fincas, un 'software', para sistematizar los procesos de un sector que cultivaba el marchamo de anticuado. "Costó mucho convencerles pero al final se consiguió", recuerda Homedes, tercera generación de los Amat al frente de la empresa.

A finales de los 90, Amat convenció a un grupo de competidores/amigos para convertirse en propietarios de una empresa de 'software', que se denomina Tecnologías Aplicadas a la Administración de Fincas (TAAF), que todavía hoy el la base tecnológica del grupo. "Creamos un programa, que ahora se vende en Catalunya", cuenta. Amat es el socio mayoritario y lideró el proyecto. El programa tiene dos patas: una para administración de fincas y otra para la gestión inmobiliaria. Es la base de la automatización. "Y es el tronco del árbol de donde sale las ramas de la innovación", describe Homedes.

Amat, galardonada con el Premio Innova de EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, dispone de una amplia y elaborada base de datos de clientes. "Nos aporta posicionamiento de marca e influencia en el sector-mercado" explica. Tener informatizados los procesos le permite tener controlados los datos de los clientes: qué canales utilizan, cuándo contactan con la inmobiliaria, por qué... "Hemos sido muy metódicos en la aportación de datos interna y externamente. A los equipos los tienes que educar para recopilar esa información", resalta. Gracias a los datos, Amat cuenta con un algoritmo que le permite predecir la probabilidad de éxito que tendrá cualquier contacto por parte de un cliente con la inmobiliaria. "Y gestionamos los procesos de comercialización en función de esa probabilidad", cuenta.

Poner orden

Si se quieres gestionar bien, necesitas poner orden y eso es lo que intenta la inmobiliaria. "A veces te encuentras que pones en alquiler un inmueble y al cabo de un día ya tienes muchos contactos que atender. Pues el algoritmo prioriza". Y de hecho, este se pudo construir porque la firma ya tenía mucha información histórica detrás. "Ya hace casi cinco años que trabajamos con el algoritmo y se retroalimenta, por lo que cada vez afina más".

Amat, creada en 1948 por Joan Amat, acaba de cumplir su septuagésimo aniversario. Homedes ha cerrado el primer ejercicio al frente del negocio, tras relevar a su madre y su tía en las labores ejecutivas. Cierra el ejercicio con ingresos de 5,8 millones de euros. "Ha sido un buen año, como lo fue el 17, pese a que en el sector hay cierta sensación de que las cosas van a peor", explica. En el 2018 se ha incorporado al grupo la oficina de Vía Augusta, que hace las veces de sede corporativa. Se suma así a la oficina de Sant Cugat, la de San Just -que da origen al grupo y en la que trabajan más empleados-- y la oficina de la calle Balmes en Barcelona. En total, cuenta con una plantilla de 90 personas y una larga historia de resiliencia a la crisis, en parte adquirida a fuerza de anticipación a los cambios que mueven el sector inmobiliario.

Los criterios del Premio Innova

Las empresas candidatas al Premio Innova deben acreditar una apuesta clara por la innovación tecnológica, bien en los procesos de producción o en los de gestión. Esta apuesta deberá haber sido especialmente significativa en el último año, de manera que se haya generado notables mejoras en la eficiencia de dichos procesos, en la competitividad de su oferta o en la capitalización de la empresa.

El jurado valora también el contexto y los recursos con los que se lleva a cabo dicha innovación. Ha tenido en cuenta el origen y cantidad de recursos dedicados a I+D+I y el rendimiento de estos. La externalización frente al desarrollo interno o la propia convivencia de ambas opciones son también un factor determinante .

Un tercer factor considerado es la trayectoria de la firma en este campo, más allá del desarrollo habido durante los últimos 12 meses. En este sentido es un valor puntuable la tradición en investigación y desarrollo demostrada por la empresa a lo largo de su historia. En líneas generales se considerará la innovación en tres focos principales: desarrollo de producto y/o servicio; mejora de procesos y optimización de la organización.