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ENSEÑANZA Y TECNOLOGÍA

La mitad de las escuelas catalanas vetan el móvil en el aula

Mientras en primaria el teléfono está prácticamente prohibido, en secundaria tiene una penetración del 92%

El Consell Escolar insta a los centros a blindar la protección de datos del menor cuando se usa internet

Carlos Márquez Daniel

Unos estudiantes consultan sus teléfonos móviles en una clase.

Unos estudiantes consultan sus teléfonos móviles en una clase. / ALBERT BERTRAN

Mucho han cambiado las cosas en cuatro años, más todavía todo lo que tiene que ver con la tecnología y los hábitos adolescentes, como para no actualizar un documento oficial que versa sobre el móvil y la educación. El Consell Escolar de Catalunya presentó en el 2015 un informe sobre el uso de los teléfonos en los colegios. Eran 17 páginas que trazaban algunas pinceladas generales sobre el asunto. Ese documento se ha revisado ahora y se ha ampliado hasta los 47 folios, haciendo más hincapié en temas como la protección de datos de los menores, la necesaria formación del profesorado, el papel fundamental de las familias, el cyber-bullying o las adicciones. El momento no es para nada gratuito, ya que el Departament d'Educació, fime defensor del uso de dispositivos móviles en las aulas, pone en marcha este curso el programa mòbils.edu, con un centenar de centros abonados, y con mucho trabajo por hacer, pues más de la mitad de las escuelas tienen prohibido el uso del móvil en el aula. 

Vaya por delante que, tal y como dicta la normativa de organización de los centros, aprobada en el 2009, los directores de escuela son considerados una autoridad pública, lo que dota a cada colegio de autonomía en decisiones como, precisamente, el modo de integrar el móvil en la rutina diaria. Si es que lo consideran conveniente. El dictamen del Consell Escolar, solicitado a finales del 2018 por el conseller Josep Bargalló, radiografía la sociedad contemporánea, demostrando la creciente penetración de la tecnología, para llegar a la conclusión de que el "desarrollo del pensamiento crítico no se puede desarrollar al margen del mundo en el que viven nuestros jóvenes". Pero eso, rezan los expertos, no puede llevar a "confundir uso con competencia". Ahí está la clave: la idea es que los chavales lo utilicen "de manera moderada, crítica y constructiva, y con una gestión ajustada de su identidad personal". Todo, gracias a una una suma de esfuerzos entre docentes, familias y Administración.

Va por etapas

Para completar el informe, el Consell Escolar ha realizado una encuesta entre centros públicos y privados de Catalunya. Han respondido 1.035 (de un total aproximado de 5.400, con lo que muestra es francamente representativa), y el 52,5% tienen prohibido el uso del teléfono móvil en el aula. Según la etapa educativa, sin embargo, el porcentaje varía un mundo: un 92,5% de las escuelas de secundaria sí lo permiten, por solo un 7,56% en la primaria, lo que demuestra un salto metodológico abismal, y según cómo, cierta falta de coordinación entre ambas esferas. En este sentido, también llama la atención que, pese a la libertad de cada equipo directivo, el 80% de los encuestados considera que los centros deberían tener reflejada en las normas de organización y funcionamiento de los centros (NOFC) la directriz relacionada con el uso de dispositivos móviles. También pone de relieve que uno de cada cuatro centros alberga un nivel bajo de competencia digital de sus docentes.  

En su nuevo análisis sobre los dispositivos móviles en entornos escolares, el Consell Escolar insiste en varias ocasiones en el concepto de identidad, ya sea digital, social o personal, recordando que el teléfono es una opción más que se une a la paleta de oportunidades formativas de que disponen los docentes. "El uso de la red debería regirse por normas que reconozcan y respeten la dignidad y la libertad de las personas", aporta el documento, a la vez que apuesta por crear "estudiantes críticos" capaces de bucear por internet y las redes sociales con rigor y capacidad de "detectar las manipulaciones". Sobre el cyber-bullying, los expertos instan a "dar a conocer las herramientas disponibles para luchar" contra esta lacra, "específicamente el protocolo de prevención, detección e intervención, que tiene implicaciones en el conjunto de la comunidad educativa, sobre todo en lo referido a las familias". 

Competencia digital

Sobre protección de datos, y después de que en algunas escuelas se hayan escuchado voces críticas sobre el hecho de que los niños tengan una cuenta electrónica asociada a conocidas multinacionales de internet, el Consell Escolar recomienda que cada centro disponga de un código ético. También emplaza a Educació a asegurarse de que "toda la parte formal y legal se cumpla y de que los maestros tengan claros los derechos de los menores y que conozcan la ley". Todo ello se resume en la pretensión de que los chavales asuman, una vez terminada la educación obligatoria, la competencia digital, o lo que es lo mismo, que alcancen la edad más o menos adulta conscientes de que el teléfono es un medio más, y no un fin.

Tres años de prácticas

El programa mòbils.edu que se pone en marcha este curso es de inscripción voluntaria y arranca con un tope de 100 centros. Cada escuela ha presentado un plan educativo que incluye el móvil como herramienta formativa. Se aplicará durante tres años para, posteriormente, analizar el efecto que haya podido tener en el alumnado. El programa va acompañado de un plan de formación para el profesorado de las escuelas e institutos implicadas. También está previsto crear una red presencial y virtual para compartir recursos y experiencias entre los equipo docentes.