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NUEVO MODELO EDUCATIVO

Catalunya duplicará la oferta de institutos-escuela

El 'conseller' Bargalló anuncia la creación de 27 centros en dos años que se unirán a los 28 abiertos desde el 2004

El Govern asegura que los ya existentes han reducido el abandono escolar y han mejorado la convivencia

Carlos Márquez Daniel

Una clase de la escuela Magraners, de Lleida, que pasará a ser un instituto-escuela.

Una clase de la escuela Magraners, de Lleida, que pasará a ser un instituto-escuela. / RAMON GABRIEL

Los primeros institutos-escuela públicos se empezaron a desplegar en Catalunya en el curso 2004-2005. En estos 15 años se han abierto 28, y el resultado, según el Departament d'Educació, ha sido muy positivo, ya que se han conseguido tres objetivos fundamentales: "reducir el abandono escolar y mejorar tanto la convivencia como los resultados académicos". Todo eso empezó con Esquerra liderando la cartera. Josep Bargalló era el 'conseller'. Y ahora vuelve a serlo. Como su opinión y la de su equipo sobre este invento educativo sigue siendo la misma, este lunes ha anunciado que la oferta de institutos-escuela se doblará en los próximos dos años.

Para el próximo curso ya hay confirmados 25 centros: El Prat de Llobregat, Badalona (tres), L'Hospitalet de Llobregat, Sant Quintí de Mediona, Santa Coloma de Gramenet, Pont de Vilomara, Barcelona, Lleida, Ripollet (dos), Santa Susanna, Cabrera de Mar, Sant Celoni, El Vendrell, Cornudella de Montsant, Amposta, Montcada, Barberà, Terrassa, Rubí, Castellar del Vallès, Castelló d'Empúries y Avinyó. Para el ejerficio 2020-21 se espera que se unan dos más, uno en Lloret y otro en Els Hostalets de Balenyà. Todo ello generará un incremento de 1.500 plazas de secundaria. La idea es fácil, pero no lo es tanto su despliegue. Se trata de unificar en un mismo centro toda la etapa de escolarización, de los 3 a los 16 años, "facilitando la integración y un único proyecto pedagógico".

Contra la segregación

Bargalló ha explicado que han recibido más de 70 solicitudes (con la documentación debidamente formalizada) más otro centenar de peticiones que están por desarrollar. Aunque el Govern parece convencido de las bondades del método, tienen claro que no es un modelo que pueda universalizarse. Por varias razones. La principal y más importante es que la implantación de un instituto-escuela no pueda agravar o generar una situación de segregación escolar, esto es, una distribución desigual del alumnado entre los centros de un territorio. 

El 'conseller' ha asegurado que este despliegue se podrá realizar incluso con prórroga presupuestaria, y que las posibles reformas o ampliaciones de escuelas vendrían en años venideros, ya que en el curso que viene solo será necesario hacer hueco para el primer curso de la ESO. Este es uno de los principales miedos de las escuelas afectadas, que temen perder espacio de patio o que salas que ahora se usan como espacio polivalente o como biblioteca pasen a ser un aula. 

Bargallo ha insistido en que este "no es el único modelo a potenciar", ya que la mayoría del país "seguirá teniendo separados la primaria y la secundaria". También ha recordado que esta "no es una herramienta para solucionar problemas muy concretos, sino que se trata de un modelo pedagógico claro y convincente que sirve para mejorar". Para muchos también será una apuesta ideológica, puesto que en tiempos de la 'consellera' Irene Rigau apenas se abrieron institutos-escuela (ninguno, entre el 2012 y el 2015)