27 sep 2020

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Vuelta al nuevo cole

Las nuevas metodologías irrumpen en las aulas catalanas, tanto públicas como privadas

El curso 2016-2017 empieza con dudas sobre las reválidas y con más barracones en ESO

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Vuelta al nuevo cole

ALBERT BERTRAN

Dos chavales discuten muy seriamente acerca de las prestaciones de un vehículo. Tienen solo tres años y el objeto sobre el que discrepan es un cochecillo de juguete. Debaten si es capaz de volar o no. “Los coches no vuelan, es imposible”, clama uno, con rotundidad. “Pues este sí que vuela… ¡Mira!”, replica el otro, mientras levanta la mano y hace girar el automóvil de plástico rojo a su alrededor. Es una de las muchas conversaciones escuchadas este lunes en la escuela pública La Sagrera, en Barcelona, uno de los nueve nuevos colegios que se han estrenado este lunes en Catalunya.

El centro, instalado de momento en dos módulos prefabricados, ha apostado por la innovación educativa. “Aquí no va a haber asignaturas, ni rincones, vamos a globalizar los contenidos, de manera que las cosas que se vivan en la escuela sean las que enseñen a los alumnos”, explica Marta Utset, la directora. Y aprovecha el ejemplo del 'coche volador' para explicar qué uso pedagógico se le puede dar a esa disputa infantil. Este año solamente van a tener alumnos de P3. Serán 70 estudiantes para seis docentes.

Si el Sagrera es particular es por el giro que ha dado en pocos meses, forzado en buena medida por la demanda de las familias del barrio. Resulta que el colegio se encuentra a una distancia relativamente corta de la escuela Congrés-Indians, uno de los referentes de la innovación educativa de la ciudad de Barcelona, y, en la pasada preinscripción, en marzo, las solicitudes para apuntarse en el Sagrera quedaron muy por debajo de las expectativas. Mientras el Congrés-Indians tuvo que dejar en lista de espera por falta de plazas a medio centenar de estudiantes, la nueva escuela, que inicialmente había presentado un método de enseñanza más convencional, apenas recibió una decena de solicitudes, explicaron entonces fuentes vecinales.

“Realmente esta no fue nuestra primera opción… De hecho, en mi caso este colegio era incluso el tercero de la lista, pero el nuevo proyecto pedagógico nos convence”, admite una madre en este primer día de clases. "Hemos mantenido reuniones previas con las familias, les hemos explicado cómo vamos a trabajar y hemos encontrado toda su comprensión y colaboración", asegura la directora.

El Sagrera no es el único colegio que va a trabajar con nuevas metodologías. De hecho la otra escuela que se inaugura este curso en Barcelona, la Entença, también apuesta por este modelo. Asimismo se incorporan a la escuela nueva en el 2016-2017 instituciones educativas como la Escola Pia, la fundación Fedac (antiguas Dominiques Anunciata), las Vedrunas y los Pare Manyanet, además de la treintena de centros educativos públicos y concertados que aplicarán medidas de cambio dentro del programa Escola Nova 21.

FORMACIÓN DE LOS DOCENTES

El avance hacia un modelo que incorpora métodos de enseñanza como el trabajo por proyectos o comunitario y las clases sin libros de texto ni deberes ha recibido este curso un espaldarazo importante por parte de la Conselleria d’Ensenyament, que permite, por primera vez, que las escuelas con proyectos innovadores puedan ofrecer plazas a profesores que trabajan según enfoques globalizados. Este nuevo perfil profesional se equipara así al de los especialistas en inglés, en tecnologías o en lenguaje artístico y audiovisual, entre otros. El problema será, ahora, cómo un docente podrá acreditar que tiene esa formación.

Ensenyament admite que le faltan profes para dar clases en FP

La Conselleria d’Ensenyament ha admitido, después de que el sindicato Ustec lo denunciara, que no ha podido cubrir 316 plazas con sustitutos, mayoritariamente en especialidades de formación profesional "difíciles". El departamento que dirige Meritxell Ruiz ha asegurado, no obstante, que solucionará la situación en las próximas semanas.


La primera jornada de colegio en Catalunya ha tenido también como protagonista las quejas de sindicatos y plataformas de padres de alumnos, que han colgado pancartas y han vestido camisetas amarillas para exigir la reversión de los recortes aplicados los últimos años. 


En Madrid, el Sindicato de Estudiantes (SE) ha anunciado huelga para el 26 de octubre en contra de las reválidas.

Unos 1,57 millones de estudiantes catalanes han iniciado desde este lunes el curso 2016-2017. No son todos, porque algunos alumnos de ESO, bachillerato y formación profesional no empezarán hasta el miércoles, 14 de septiembre, acogiéndose a la opción que les da la Conselleria d'Ensenyament. El próximo lunes, arrancará el curso para los alumnos de ciclos de grado superior de formación profesional.

La vuelta al cole en Catalunya está marcada también este año por el descenso demográfico que ha experimentado el alumnado de P3 y el ingreso en la secundaria de una generación ya muy numerosa, la nacida en el 2004, que va a poner más presión sobre los institutos. Este curso los centros catalanes acogen entre alumnos de ESO, bachillerato y formación profesional a 543.314 alumnos, el 2,4% más que en el anterior. Buena parte de los 1.010 barracones (14 más que el curso pasado) que hay en los centros educativos son asimismo para ESO. También se han hecho obras en nueve colegios de primaria para poder habilitar en ellos aulas donde escolarizar a alumnos de secundaria.

Este 2016-2017 debe ser el curso del despliegue definitivo de la LOMCE y, con él, el de las reválidas de final de ESO y de bachillerato. Pero la incertidumbre política y la oposición de la mayroía de comunidades autónomas suscitan dudas sobre qué ocurrirá a final de curso. Se desconoce aún si de verdad estas evaluaciones se van a llevar a cabo y, en caso afirmativo, qué territorios las van a hacer y cómo. De momento, Catalunya aprovechará que este primer año las pruebas no tienen valor académico para no aplicarlas.