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¿Cómo se examina al examinador?

Maestros y pedagogos exigen criterios muy claros de evaluación para evitar agravios salariales

La propuesta de un MIR para docentes suscita protestas porque deja en el limbo a miles de recién graduados

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Unas maestras de primaria reciben clases de reciclaje en la asociación Rosa Sensat, en Barcelona.

Unas maestras de primaria reciben clases de reciclaje en la asociación Rosa Sensat, en Barcelona. / EL PERIÓDICO

Porque la situación en las escuelas es desesperada, porque son varios los organismos internacionales que ya han dado toques de atención a España por la mediocridad de sus resultados educativos o, más sencillo, porque la LOMCE ha abonado el terreno para el debate, el caso es que la educación está siendo, en contra de lo que solía ocurrir hasta ahora, uno de los temas recurrentes de esta campaña electoral. También ha contribuido, por supuesto, la presentación esta misma semana del borrador del libro blanco de la profesión docente, en el que su autor, el filósofo y pedagogo José Antonio Marina, propone cambios tan radicales como la implantación de un proceso similar al MIR para los maestros y la obligación de que todos los profesores se sometan a evaluaciones "periódicas y sistemáticas". 

Pero estar en el centro de la discusión política no quita que muchos empiecen a temer que, una vez pasados los comicios, el asunto quede olvidado en algún cajón ministerial. "No sé si este es el momento más propicio, al menos para abordar un tema tan estratégico como el de la calidad de los maestros", recela Enric Prats, profesor de la Universitat de Barcelona (UB) y uno de los miembros del equipo de coordinación del MIF, el programa puesto en marcha en Catalunya para trabajar sobre la mejora de la formación inicial de los profesores. "Queriendo o sin querer, Marina se ha prestado a una operación de maquillaje de las políticas educativas del PP", a una "cortina de humo" en vísperas electorales, lamenta, por su parte, Francisco García, secretario general de la federación de enseñanza de CCOO.

De las dos (o tres) piezas clave planteadas por Marina en su propuesta, entregada el lunes al Ministerio de Educación, la de las evaluaciones "y el hecho de que estas puedan condicionar el salario a percibir por los profesores", subraya Xavier Bonal, profesor de Sociología en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y especialista en el sistema educativo. "Creo que ese es uno de los puntos más críticos de la propuesta de Marina, porque la OCDE reconoce que los sistemas que vinculan la retribución de los profesores a los rendimientos de sus alumnos han tenido problemas", explica.La principal objeción, subraya Bonal, es "cómo conseguir la objetividad, decidir qué criterios se va a aplicar para evaluar la labor de un maestro sin que eso signifique aplicar distintos raseros".

Consejo Pedagógico del Estado

El libro blanco de la profesión docente sugiere la creación de un Consejo Pedagógico del Estado para “estudiar las innovaciones educativas internacionales más eficientes y evaluarlas, atender a los cambios que se produzcan en la utilización educativa de las nuevas tecnologías y de las neurociencias y recoger, evaluar y difundir, las mejores prácticas realizadas en nuestro país, identificando a los mejores docentes”, propone. Este nuevo organismo estaría presidido por el Rey de España.

 “Si se va a hacer innovación pedagógica con cara y ojos va a ser necesaria, una vez más, una buena evaluación sobre el impacto que tiene esa nueva metodología”, insiste Miquel Àngel Alegre, analista del Institut Català d’Avaluació de les Polítiques Públiques (Ivàlua). Más que nunca si cabe. “La innovación pedagógica también ha de ser disciplinada, porque las evidencias que llegan de otros sistemas educativos son dispares”, advierte el analista.

Para Miquel Àngel Alegre, analista del Institut Català d’Avaluació de les Polítiques Públiques (Ivàlua), está claro que hay que evaluar. Sí o sí. Pero no tal y como está previsto ahora, por ejemplo, por parte de la Generalitat, que en el 2014 previó "la creación de unos incentivos para los profesores en función de los resultados globales de los alumnos". "Lo que está pasando es que el criterio no está siendo justo, porque es muy difícil ver cómo realmente incide la intervención del profesor sobre el rendimiento de sus estudiantes", señala Alegre.

EL MIR PARA MAESTROS

Más dispares son las valoraciones que hacen los expertos sobre la propuesta de José Antonio Marina de crear un MIR para acceder a la profesión de maestro, Docentes En Prácticas (DEP) lo llama el autor del libro blanco, lo que implica, entre otras cosas, alargar a siete años los estudios superiores para poder ser profesor. "Es un modelo similar al que se aplica en Finlandia", argumenta Xavier Bonal, a priori partidario de la medida. Las únicas pegas que encuentra a la propuesta del filósofo toledano es la prueba o examen que tendrían que superar todos los candidatos a cursar el máster de formación del profesorado, "que difícilmente podrá ser homogénea para toda España, ya que las competencias en esta materia están transferidas a las autonomías".

"El problema, ahora mismo, no son los periodos de prácticas que realizan los estudiantes, el principal escollo que tiene en estos momentos la profesión docente es la conexión entre la formación académica y el acceso a la carrera profesional", advierte Enric Prats. "No se puede proponer un MIR cuando existe una bolsa de 100.000 personas que llevan trabajando desde hace ya años en calidad de interinos... ¿Qué hacemos con toda esta gente?¿Les decimos que vuelvan a trás y se vayan a hacer ese MIR?", protesta el profesor de la UB.

También los sindicatos rechazan esta propuesta del libro blanco, que, según afirman, debería de haber contado con más participación de los afectados. Dice Francisco García de CCOO que la propuesta del MIR está "poco acabada" y coincide con Prats en que la prueba previa al máster de profesorado podría dejar en el "limbo" a miles de graduados de Magisterio.