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Pocos pisos y precios elevados: el reto de encontrar piso de alquiler en grandes áreas urbanas de Catalunya y Madrid

Las dos ciudades se encuentran en zonas altamente tensionadas y cuentan con una oferta insuficiente para cubrir la demanda

Una joven mira pisos de alquiler en una inmobiliaria

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Xavier Oliva

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Barcelona
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Encontrar un piso de alquiler en Barcelona o Madrid se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos. A unos precios tensionados, se ha suma una oferta que decrece con decenas de candidatos para una misma vivienda. Mientras quienes buscan piso relatan la experiencia como una odisea, los expertos del sector alertan de que el mercado del alquiler no tiene capacidad para atender la demanda.

Llàtzer Puigpelat, CRO de Vivara, atribuye la situación actual al desplome de la oferta de alquiler de larga duración. “El stock de viviendas disponibles cayó un 56 % en España entre 2020 y 2024. En Barcelona, la caída ha sido del 84 %, con unas 40.800 viviendas menos; en Madrid, ha supuesto el 71 %, con una pérdida de 58.000. Parte de esa oferta se habría desplazado al alquiler temporal y turístico, mientras muchos propietarios han decidido retirar sus viviendas del mercado”.

La demanda de alquiler de larga duración, añade el experto, habría aumentado un 12 % en 2025, impulsada también por las dificultades de acceso a la compra. “Más gente está peleando por menos pisos”, resume Puigpelat. A esto hay que sumarle la dificultad para acceder a una vivienda de propiedad. Cada vez más personas dependen del alquiler, especialmente los más jóvenes: solo el 33 % de los menores de 35 años tiene vivienda en propiedad, frente al 80 % de hace dos décadas y la edad media de compra ya ronda los 41 años.

El reto de encontrar piso en Barcelona

Andrea Montalbán es uno de esos casos. Tiene 30 años y actualmente vive de alquiler en un piso de Ripollet (Barcelona) que encontró casi un año después de emprender la búsqueda. “Cuando encontrabas algo, había dos opciones: o te tiraban para atrás o había mucha gente detrás de ese piso”. Con un trabajo a tiempo parcial, en un mercado tensionado donde el precio medio del alquiler superó en 2025 los 860 € en Catalunya - según los datos del IDESCAT-, la dificultad era mayúscula.

Andrea Montalbán

Andrea Montalbán / Cedida

Xelo Quesada tuvo más suerte y su proceso tardó tan solo un mes, aunque también destaca que el mercado está complicado y que los precios actuales son muy elevados. Ella y Jordi, su pareja, vivían en el piso de él en Berga desde hacía unos años. Después de plantearse regresar a Sant Feliu de Llobregat —donde habían vivido antes de la pandemia— y tras el fallecimiento de la madre de ella, encontraron un piso de obra nueva en alquiler a través de Vivara. “Mi padre se quedó solo y yo necesitaba estar más cerca de él. Este piso fue el último que visité y el único que me gustó”, explica.

Xelo Quesada

Xelo Quesada / Cedida

Madrid, la ciudad imposible

La situación en Madrid también es compleja. La capital registra actualmente algunos de los alquileres más caros del país, con precios que rondan los 23 euros por metro cuadrado y subidas interanuales cercanas al 10 %.

Mirko Russo pasó dos meses buscando piso para él y su hermano, ambos ingenieros. “Es muy difícil. Hay mucha gente buscando piso a la vez y cuando encuentras uno que te gusta, el dueño y la agencia te tienen que elegir”, asegura. El proceso fue frustrante y, además de la competencia, el ingeniero de 36 años también explica que “por el mismo precio del año pasado, las opciones eran más reducidas”.

Las soluciones al problema de la vivienda

El problema de la vivienda ha suscitado mucho debate en los últimos años. Algunas administraciones han decidido aplicar medidas intervencionistas. El gobierno, por ejemplo, aprobó en 2023 la Ley de Vivienda que permite crear zonas tensionadas para intervenir el precio. Pero muchas de estas medidas no han servido para aflojar unos precios que han seguido subiendo cada año.

En este sentido, Puigpelat explicaba en una entrevista que las medidas eran percibidas con incerteza: “Las políticas de limitación de precios están reduciendo los incentivos para tener una vivienda en alquiler. Cuando el marco regulatorio genera incerteza, los propietarios optan por retirar la vivienda del mercado y eso solo provoca alargar las colas de búsquedas”, aseguraba y añadía que era necesario recuperar de nuevo la oferta.

El modelo Vivara

Xelo Quesada consiguió alquilar su piso a través de Vivara. “Al principio, al ser un piso de obra nueva, estuvimos sin agua caliente, pero Vivara se movía muchísimo y medió con el propietario”, recuerda. No pagó la cuota hasta que se resolvió el problema con el agua sanitaria. En este sentido, destaca la relación con Marc, su agente de Vivara. “Es muy resolutivo. Se busca la vida para resolverme todos los problemas”, añade.

Vivara, explica Puigpelat, defiende una mayor profesionalización de la gestión del alquiler y asegura que las “buenas prácticas” pasan por la transparencia desde el inicio del proceso. “Todos los conceptos económicos tienen que estar claros antes de firmar: precio, fianza, garantías o suministros”, señala. Vivara asegura que verifica tanto la solvencia de los inquilinos como el estado de las viviendas antes de cerrar cualquier contrato.

La compañía también destaca por el acompañamiento durante toda la vigencia del alquiler. Según explica, los inquilinos cuentan con atención permanente para incidencias y reparaciones, mientras que los propietarios disponen de seguimiento continuo. “Si hay una incidencia a las tres de la mañana, la gestionamos nosotros. Atención 24 horas, los 365 días del año”, asegura el CRO de la compañía.

Recuperar la confianza del propietario

“Nosotros queremos generar confianza para que haya más pisos en alquiler”, afirmaba Puigpelat en la entrevista. Y ahí es especialmente destacable la seguridad jurídica. En ese sentido, Vivara trabaja con un seguro de impago emitido por Occident. “El propietario tiene el cobro asegurado desde el primer mes”, apuntan.

“La mayoría de nuestros propietarios no interviene en el día a día. Cobran el día 7 de cada mes y reciben información cuando es relevante. Si quieren estar más encima, pueden consultarlo todo en la plataforma, pero el modelo está pensado para que no tengan que hacerlo”, explica Puigpelat.