Poder adquisitivo

El Gobierno mantiene que las pensiones subirán el 8,5% en 2023 tras conocer el IPC de noviembre

El INE adelanta una inflación del 6,8% en noviembre que deja en el 8,458% el promedio de los doce últimos meses

El 14 de diciembre se conocerá el dato definitivo sobre el IPC de noviembre y sobre la subida de las pensiones

Un jubilado delante de un cajero automático, en Barcelona.

Un jubilado delante de un cajero automático, en Barcelona. / Ferran Nadeu

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Rosa María Sánchez
Rosa María Sánchez

Redactora jefe

Especialista en Macroeconomía, presupuestos, impuestos y pensiones.

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La inflación volvió a bajar en noviembre, por cuarto mes consecutivo, hasta situarse en el 6,8%, cinco décimas por debajo de la tasa del 7,3% anotada en octubre, según el dato del índice de precios de consumo (IPC) adelantado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Si el 14 de diciembre el INE confirma el dato adelantado este martes, la inflación media de los últimos doce meses, hasta noviembre, quedará situada en el 8,458% y de ahí se desprende que las pensiones de la Seguridad Social podrán subir el 8,4% a partir de enero de 2023, aunque el dato aún no es definitivo. De confirmarse la subida del 8,4%, esta sería una décima inferior a la previsión del 8,5% que el Gobierno había incorporado en el proyecto de Presupuestos de 2023, que en estos momentos se tramitan en el Senado. No obstante, el dato aún no es definitivo y el juego de las centésimas puede acabar inclinando el resultado final hacia el 8,5% inicial.

La diferencia entre 8,4% y 8,5% puede resultar escasa para una pensión media de jubilación de 1.138,75 euros (1,14 euros menos al mes), pero para el Presupuesto de la Seguridad Social puede representar un menor gasto de unos 137 millones de euros en el Presupuesto, según estimaciones del Ejecutivo. La cifra final se conocerá el 14 de diciembre cuando el INE publique la estadística definitiva del IPC de noviembre.

Después de conocer el dato provisional de la inflación de noviembre, fuentes del Gobierno han aclarado que, al menos de momento, se mantienen en la hipótesis inicial de una subida de las pensiones del 8,5% en 2023, con un impacto presupuestario de unos 13.700 millones de euros. Si finalmente se impone el dato del 8,4%, el impacto presupuestario se reduciría,pues, en unos 137 millones. Los cálculos están en línea con los de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), que estima en unos 150 millones el impacto presupuestario de cada décima de subida de las pensiones.

Tras la reforma de las pensiones que entró en vigor en enero de 2022, el dato de inflación de noviembre es relevante para determinar la subida de las pensiones del año siguiente. A partir de ahora la cuantía de las pensiones se revalorizará cada año de acuerdo a la inflación media de los "de los doce meses previos a diciembre del año anterior"; en este caso, en función de la inflación media desde diciembre de 2021 hasta noviembre de 2022, ambos meses incluidos. En diciembre de 2021 la inflación ya había escalado al 6,5%. Después de la invasión rusa de Ucrania en febrero, el encarecimiento de la energía y de los alimentos llevó la inflación a un pico del 10,8% en julio, que se ha ido moderando en los cuatro meses siguientes. La media de estos doce últimos meses se sitúa en el 8,4%, en espera de que el INE confirme el 14 de diciembre la tasa del 6,8% para el mes de noviembre adelantada este martes.

Con el nuevo sistema de revalorización de las pensiones en función de la inflación del año anterior, desaparece la 'paguilla' de enero que se abonaba hasta ahora, cuando la subida de las prestaciones se fijaba en función de la inflación prevista y se producían desviaciones de esta al alza.

Más allá de las implicaciones de la inflación de noviembre para la subida de las pensiones, el dato anticipado este martes por el INE representa un nuevo paso en la senda de corrección de la subida de precios que el Gobierno espera que se vea reforzada en 2023. La tasa anual del 6,8% se sitúa cuatro puntos por debajo del pico del 10,8% del mes de julio, lo que sitúa a España como uno de los países con una disminución más rápida e intensa de la Unión Europea.

Según los datos avanzados por el INE, el Índice de Precios de consumo (IPC) de noviembre retrocedió una décima (-0,1%) respecto al mes de octubre, lo cual deja en el 6,8% la variación anual de la inflación. El INE explica que esta evolución es debida, principalmente, a la bajada de los precios de los carburantes, que subieron en noviembre de 2021 y de la electricidad, con un descenso mayor que el del año pasado. También influye, aunque en menor medida, el aumento de los precios de la nueva temporada del vestido y calzado, más moderado que en 2021. Desde el punto de vista del Gobierno, la reducción de la inflación pone de manifiesto el impacto positivo de las medidas puestas en marcha para amortiguar el alza de los precios.

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Por su parte, la llamada inflación subyacente (que no toma en cuenta los precios más volátiles de energía y alimentos no elaborados) se mantuvo en noviembre en el 6,3%.

El INE también ha publicado este martes el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA). En el mes de noviembre la tasa de variación anual estimada del IPCA se sitúa en el 6,6%, siete décimas inferior a la registrada el mes anterior. Por su parte, la variación mensual estimada del IPCA es del –0,5%.