Crisis del IPC

El 40% de los catalanes lleva un año o más con el salario congelado

Unos 1,2 millones de trabajadores tienen el convenio colectivo bloqueado y los sindicatos ultiman una gran manifestación en Madrid para iniciar su proceso de movilizaciones

Protesta sindical

Protesta sindical / Ricardo Rubio / Europa Press

Gabriel Ubieto

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Cuatro de cada 10 trabajadores catalanes lleva al menos un año con el salario congelado. Sube el precio de la cesta de la compra -más del 13% en el último año-, sube la hipoteca -para el que la tenga a tipo variable-, sube la gasolina, pero lo que no sube para 1,2 millones de asalariados catalanes es el sueldo. Y es que las mesas de negociación colectiva entre patronales y sindicatos llevan empantanadas desde el inicio de la pandemia y este año, con los precios disparados, apenas han registrado avances. Lo que va camino de certificar un 'annus horribilis' para el poder adquisitivo de los hogares trabajadores.

La ausencia de acuerdo provoca que los bolsillos de casi la mitad de la población trabajadora catalana sufran directamente la mordida de la inflación en su poder de compra. Y aquellos sueldos que sí suben, lo hacen muy por debajo de los precios. Ante ello, CCOO y UGT están ultimando una gran manifestación en Madrid que dé el pistoletazo de salida a una cascada de movilizaciones sectoriales para tratar de arrastrar a las patronales a acuerdos.

Un total de 77 convenios, ya sean provinciales, autonómicos o estatales, están bloqueados en tierras catalanas y afectan a 1,2 millones de trabajadores, con algo más de incidencia entre las mujeres que entre los hombres, según datos recopilados por CCOO. Desde el metal de Barcelona –uno de los convenios con más peso de toda España-, hasta el de empresas de trabajo temporal (ETT), pasando por las industrias del pan en Girona o la madera y el corcho de Lleida.

“El poder adquisitivo perdido este año ya no se recuperará, pase lo que pase”, ha reconocido el secretario general de CCOO de Catalunya, Javier Pacheco, en un encuentro con periodistas. Los convenios que van venciendo sigue subiendo y se suman a la larga lista de negociaciones bloqueadas. El año que viene está previsto que se sumen otros 113 convenios que afectan a otros 750.000 asalariados catalanes. 

Los sectores en conflicto latente se acumulan y, de momento, las cúpulas de CEOE, CCOO y UGT no encuentran fecha para volver a reunirse para desatascar la situación. Fuentes de las tres entidades confirman a EL PERIÓDICO que existen conversaciones informales para tratar de reactivar las negociaciones del acuerdo salarial que se rompieron el pasado mayo. Pero, de momento, esos contactos no cristalizan en una convocatoria formal con fecha y hora. La convocatoria de elecciones este noviembre en la CEOE hace difíciles grandes avances, pese a que públicamente hay sectores empresariales -como Foment del Treball- que urgen a volver a reunir las mesas.  

Fórmulas "imaginativas"

La disputa entre incluir o no cláusulas de revisión salarial es la clave de las negociaciones para el acuerdo salarial. "Es muy importante que se reactiven las negociaciones, sino el conflicto está servido. Ni las empresas pueden aceptar incrementar los salarios al nivel del IPC, ni tampoco pueden ofrecer subidas del 1 o el 2%", afirma el director de relaciones laborales de Foment del Treball, Javier Ibars. De momento los pocos convenios que se renuevan se firman a una media del 2,6%, un incremento el 42% inferior a lo que están subiendo los sueldos en el resto de Europa.

Mientras tanto, las mesas exploran "soluciones imaginativas”, adjetivo compartido por los negociadores de patronal y sindicatos. "Estamos ofreciendo mejoras en conciliación o permisos, también el compromiso de no absorber ni compensar pluses con las subidas salariales… Incluso en algunos convenios estamos estudiando algún tipo de indexación limitada y parcial", explica Ibars. "En los convenios de empresa, donde sabemos si las compañías están ganando dinero o no, estamos consiguiendo más avances, pero en los sectoriales está siendo imposible", apunta la secretaria de Política Sindical de UGT de Catalunya, Núria Gilgado

Otoño caliente

Las centrales amenazan con romper la paz social que hasta ahora ha reinado y empezar a escalar la conflictividad a partir de finales de septiembre o principios de octubre. “No vamos a ser los paganos de esta crisis, […] la irresponsabilidad empresarial es enorme y son ellos, con sus beneficios, quienes han provocado esta segunda ronda de inflación en los precios”, ha declarado Pacheco. 

La leche es hoy el 25,6% más cara que hace un año; el aceite un 24%; los huevos el 22,4%, el pan el 15,2%... El mayor incremento de la cesta de la compra en cuatro décadas llega con unos niveles de conflictividad laboral relativamente bajos. Hasta mayo, últimos datos registrados por el Departament de Treball y justo el mes en el que se rompieron las negociaciones entre patronal y sindicatos para un acuerdo salarial, se habían producido un total de 50 huelgas en Catalunya, en las que habían participado 34.058 trabajadores y en las que se habían perdido un total de 825.009 horas de jornada.

El nivel de incidencia de los paros era del 10,7%, es decir, de 100 trabajadores convocados a las protestas, solo 10,7 las habían secundado. Es el segundo menor nivel de incidencia del último lustro en Catalunya y se encuentra lejos de los niveles de conflictividad derivados de la crisis del 2008. No obstante, desde CCOO y UGT ultiman movimientos para revertir esos datos y agitar la calle este otoño.